La fisionomía del rostro, ¿una forma de conocernos?

De acuerdo con Francisco González Crussí, autor de El rostro y el alma, conocer a una persona con solo ver su rostro es un prejuicio, porque a la gente no se le conoce hasta haberla tratado.
Lectura de rostro
(Xnabil Flores )

Ciudad de México

Con solo ver un rostro se suelen hacer conclusiones sobre determinadas personas: alguien que nunca antes nos habían presentado con tan sólo verlo podemos decir "de este tipo no se puede esperar nada bueno", pero también todo lo contrario.

De acuerdo con el escritor Francisco González Crussí, se trata de un prejuicio, porque a la gente no se le conoce hasta haberla tratado, "es un prejuicio antiquísimo, pero algo debe haber de cierto, no sabemos qué, porque la fisiognomía no es una ciencia, es una serie de intuiciones y de adivinanza".

A partir de esta certeza, el médico de profesión se propuso escribir los siete ensayos que conforman el libro El rostro y el alma (Debate, 2014), un estudio no precisamente científico en el que cuenta la historia de ese esfuerzo intelectual de algunas investigadores que quisieron construir una ciencia de la fisionomía.

"Recuerdo la historia de un estudioso al que pusieron enfrente a un individuo que era barrigón, tenía los ojos saltones, estaba mal cuidado. Lo vio con cierto detalle y dijo 'éste hombre debe ser un vicioso, se ve que es un alcohólico, pero además debe ser brutal, de poca sensibilidad.

"Resultó que ese era nada menos que Sócrates, todo mundo sabe que la cara de Sócrates la comparaban con la de un fauno, con la nariz chata y las narinas abiertas hacia adelante."

Un ejemplo de que no se trata de una ciencia, resulta indispensable hacer un análisis en el que entren en juego las diferentes facciones; las expresiones de la cara se complementan con otros o antagonizan a las diferentes partes.

"El principio en el que se basaron todos los fisionomistas era que una persona que tiende a reírse y, por lo tanto es bonachón y de buen humor, al reírse constantemente se le marcan las señales de la risa, así que termina pareciéndose a lo que realmente es. Francamente no lo creo, creo que es el juego todo de la cara, no sólo unas cuantas señales."

Reflexiones que el autor de libros como Notas de un anatomista, Los cinco sentidos o Nacer y otras dificultades: Historia cultural del enigma de la vida vuelve a poner sobre la mesa, bajo el convencimiento de que no hay una correspondencia exacta, absoluta, entre el hombre interior, el carácter moral, la personalidad psíquica de un individuo y su aspecto físico.