• Regístrate
Estás leyendo: Filamentos: Que arda la memoria
Comparte esta noticia
Domingo , 21.10.2018 / 23:54 Hoy

Filamentos: Que arda la memoria

En 'Arde, memoria', Rafael Pérez Gay presenta una antología personal en la que explora la autobiografía por los medios menos convencionales.

Publicidad
Publicidad

Otro de los libros recién desempacado en esta Feria es uno de título con reminiscencias nabokovianas: Arde, memoria (Tusquets, 2017), de nuestro admirado y querido amigo Rafael Pérez Gay.

Se trata de una antología personal en la que explora la autobiografía por los medios menos convencionales que surgen del cuento y el relato breve. Con otro orden y perspectiva, dicho sea de paso, tampoco Vladimir Nabokov se apegó estrictamente al género autobiográfico en los exquisitos relatos que conforman Habla, memoria.

TE RECOMENDAMOS: Roger Bartra: la soledad elegida

Extraer la verdad, lo cierto de los diversos guiños íntimos que nos proponen los textos de Rafael Pérez Gay no es indispensable, a menos que se quiera dejar de disfrutar de la mejor literatura que se produce justamente al presentar la vida (la vivida) como si fuera imaginaria (y viceversa).

Desde luego, más allá de los cuentos, también figuran aquí algunos textos que directamente abonan en la memoria y experiencia de su viaje vital. Las breves líneas inaugurales de esta obra son a a ese respecto esclarecedoras: "Como diría Pessoa: todo empezó con la primera mudanza. Mi madre y mis hermanas metieron los adornos de la casa envueltos en papel periódico y en cajas de Fab Roma. Nos íbamos a un departamento más barato.

"¿Puede hacerse una autobiografía en cuatro párrafos? No estaría nada mal que fuera posible, nos ahorraríamos muchas páginas de ésas en las que los autores se hacen los interesantes: nací en algún lugar de las entreguerras y cosas así. Mejor digo esto: mi papá leía periódicos con una ansiedad incontrolada; mi mamá, novelas, despacio y sin pausa. Por eso escribo".

Las fascinantes páginas que se pergeñan a partir de esta declaración de principios frente al género lo pueden todo: recorren los barrios que conoce al dedillo Rafael, las cantinas, el oficio periodístico, sus frustraciones y emociones; las hermandades sanguíneas y las que se pactan a lo largo de los años con los amigos; la seducción, el miedo, el asfalto que parece dar forma a nuestros sueños en la gran ciudad; la juventud que corre siempre en sentido contrario a nuestro presente; el amor, por supuesto; la muerte, claro; las pesadillas y esperanzas, los padres...

Dicen que entre sus alumnos de literatura, Nabokov promovía un lema: "Acaricien los detalles, los divinos detalles". Rafael Pérez Gay ha hecho suyo este consejo y lo demuestra con esta selección de su prosa más fina, que es también la que enciende magistralmente la llama de su memoria.



RSE

Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.