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Filamentos: El estandarte de León

Grande también la presentación que nos ha obsequiado a sus lectores el autor de El reino –rindiendo homenaje a Rulfo y equiparando, cómo no, la generosidad con la libertad.

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Abre esta Feria con una premiación de lujo, la de Emmanuel Carrère, una que va más allá de los géneros pero que, por lo mismo, nos hace pensar en todos y cada uno de ellos, en su permanencia toda vez que sean capaces de asimilar las mejores herramientas de los demás. Solo así se concibe hoy en día el más ambicioso periodismo, lo mismo que la novela que aspira a ser profunda y la crónica más fiel a la realidad.

Gran y justificado Premio el que le otorga la FIL. Grande también la presentación que nos ha obsequiado a sus lectores el autor de El reino –rindiendo homenaje a Rulfo y equiparando, cómo no, la generosidad con la libertad.

Y todo esto sucede de la mano de Madrid, ciudad invitada, que nos ha hecho pensar de nueva cuenta –sobre todo en medio del conflicto separatista– en lo español y en la inmensa carga que conlleva. Y es que lo madrileño nunca va solo. Ni puede, ni debe. Donde va Madrid va lo español. Y lo mismo ocurrió cuando vino Cataluña: llegó con ella toda España porque para nosotros es una, íntegra y brillante, con la que compartimos demasiada historia, hondas raíces y, seguro, mucho futuro.

Tal vez parezca una perogrullada lo que digo, pero hay tercos (en todos los bandos) que nos quieren convencer de lo contrario, como esos rabiosos nacionalistas –unos más El estandarte de León ignorantes que otros, pero todos nefastos– de los que debemos desconfiar.

Por eso me gusta que en el estandarte principal de la nave madrileña destaque la figura de León Felipe, poeta nacido en Zamora (es decir, no madrileño, pero enteramente español), viajero-juglar de toda la Iberia, conocedor de sus prisiones, ciudadano de la bohemia y un incansable descubridor "de asombros" en México, la tierra que para nuestro orgullo lo acogió en su exilio.

Ese buen Felipe Camino Galicia de la Rosa, que hoy lacónicamente llamamos León Felipe, es el más indicado para hablar no solo de los puentes entre lo español y lo mexicano, sino entre ambos y lo universal:

El Hombre... ¿es un mestizo o un ario?

El Hombre... (sigo hablando desde el cubo del pozo, desde el pulpito de los lagartos), yo lo he visto en las ruinas de Itálica, verdinegro, entre el ibero y el romano, y en las ruinas de Uxmal y Chichén, verdinegro, entre el maya y el caballero castellano...

Yo lo he visto entre el maíz amarillo y el trigo blanco; en la primera rendija de la aurora, entre las tres y las cuatro, entre la luna y el sol...

¿A quién veía el autor de Ganarás la luz? No a un madrileño, a un maya o un catalán. Veía al hombre, sin más.



RSE

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