• Regístrate
Estás leyendo: Elmer Mendoza: "No dependo de la realidad"
Comparte esta noticia
Sábado , 15.12.2018 / 15:03 Hoy

Elmer Mendoza: "No dependo de la realidad"

FIL Guadalajara 2018

El escritor sinaloense llega a la FIL Guadalajara 2018 para presentarNo todos los besos son iguales, publicado por Alfaguara Juvenil.
Publicidad
Publicidad

Hay quienes piensan que en la literatura de Élmer Mendoza sólo hay balazos y sangre, una literatura que nace del interés por observar la realidad con una perspectiva muy diferente, pero al mismo tiempo es un autor interesado en recorrer otros derroteros, maneras diferentes de acercarse a esa vida cotidiana o real de la que escribe. 

Así surge No todos los besos son iguales (Alfaguara Juvenil, 2018), una interpretación de las versiones de los conocidos como cuentos de hadas de los hermanos Grimm, de Basile o de Perrault, aun cuando aquí se funden con la vena satírica que caracteriza a Élmer Mendoza. 

“Es un placer variar. Hay días en que uno tiene que bajarse de la cama con el pie izquierdo, simplemente para ver qué pasa. Creo que es parte de mi personalidad: cuando salgo de mi casa, nunca sigo la misma ruta ni para ir ni para regresar. En lo único que soy muy formal es en la lectura: leo un libro del principio al fin, nunca veo páginas adelante ni nada de eso, incluso con los libros de cuentos, porque siento que te hacen una propuesta de lectura”.

Una exploración que, de muchas maneras, está vinculada con la propia personalidad del escritor sinaloense, al tomar una serie de historias famosas para intervenirlas, “y cuando haces eso, tiene que ser a tu manera y esperar que el resultado funcione con los lectores. Lo que hice fue tomar una historia muy conocida para hacer un juego propio. Ello me permitió jugar con algunos instrumentos culturales, que es la misma historia de la bella durmiente o el tema de las hadas: crear un bosque con animales diferentes terminó por ser muy estimulante para mí; cuando menos, lo disfruté mucho. La literatura policiaca se mueve en una aparente realidad que tienes que crear, aunque sea ficción. Acá me di el lujo de jugar”.

Si bien esa exploración viene desde antes y con una perspectiva distinta. Élmer Mendoza quería ser escritor de ciencia ficción y terminó con el proyecto de contar a su país. “Cuando decidí ser escritor, quería ser de ciencia ficción y no pude; no tengo idea qué me faltó, pero lo que me faltó me llevó a donde estoy ahora”.

“La posibilidad de trabajar la fantasía, de crear mundos, personajes, espacios…, contar o recontar historias, al menos las dos veces que lo he intentado hacer me produjo otra fascinación; no dependo de la realidad, creo mis propios instrumentos reales y creo que eso es lo que me ha salvado, pero entiendo que lo policiaco es un registro que debe parecerse a la realidad”.

Convencido de que cualquier escritor debe formarse de manera profunda en los temas que va a trabajar, “creo que no fueron suficientes mis estudios de ingeniería en electrónica, mis lecturas de todo lo que me tocó leer en esa época” como para seguir un camino hacia la ciencia ficción.

A pesar de sus palabras, Élmer Mendoza piensa que en algún momento podrá escribir una novela de ese género. Interesado en la mirada de Philip K. Dick y sus cambios de tiempo o de las religiones, “quisiera enfocarme más hacia el problema de la ciencia, de la alimentación y del hambre”.


ASS

Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.