Celebran a la poesía indígena en el Zócalo

En el marco del Día Internacional de los Pueblos Indígenas se celebrará hasta el 4 de septiembre la III Fiesta de las Culturas Indígenas, en el Zócalo de la Ciudad de México. 
El Recital de poesía en lenguas indígenas se celebró en el Zócalo de la Ciudad de México
El Recital de poesía en lenguas indígenas se celebró en el Zócalo de la Ciudad de México (Foto: Secretaría de Cultura)

Ciudad de México

La migración interna, la defensa de espacios culturales, la procuración de justicia y los servicios de salud desde la experiencia indígena en la capital del país, fueron algunos de los temas que se abordaron este martes 30 de agosto en los diferentes foros de la III Fiesta de las Culturas Indígenas, Pueblos y Barrios Originarios de la Ciudad de México en el Zócalo.

Durante la conferencia Conocimientos indígenas y nuevas perspectivas de desarrollo en el Foro Carlos Montemayor, los asistentes escucharon en palabras del artesano zapoteco Epifanio Isaías Méndez Pérez su experiencia como uno de los primeros niños migrantes de Santa María Tavehua —pequeño pueblo enclavado en la cercanía de la ciudad de Oaxaca—, que en la década de los 50 salieron de su comunidad para trasladarse en ferrocarril hacia la Ciudad de México.

Visiblemente contento de compartir su historia, el también poeta narra que en la capital encontró un desarrollo académico, ya que “la educación es el vestido de gala para asistir a la fiesta de la vida”, parafraseó en zapoteco. Aquí aprendió a leer y hablar el español para luego mostrar y difundir la variante lingüística que hablan en la región de la Sierra Norte de Oaxaca, además de participar en fiestas tradicionales de su pueblo.

“El aprendizaje es una cuestión autodidacta en el pueblo, así que aprendí la lengua española en la Ciudad de México a través de la revista Selecciones; me cautivó la lengua española, tal vez no la hable muy bien, pero la aprendí porque antes no hablaba ninguna palabra en español, puro zapoteco. Mi más grande alegría es haber aprendido a leer, pues en Oaxaca no había escuela hasta el cuarto año, los maestros no querían ir y a los papás no les gustaba porque los chamacos son los que ayudan a cuidar a las vacas”, relató.

El moderador de estas charlas, Héctor Santaella, por parte del Consejo para Prevenir y Eliminar la Discriminación de la Ciudad de México (Copred), enfatizó la necesidad de incluir a los pueblos indígenas en el proceso de construcción de la ciudad, y recordó la riqueza en las lenguas, con cerca de 365 variantes lingüísticas en el país.

“Son 68 pueblos indígenas a nivel nacional presentes en esta fiesta, de los cuales 55 habitan en la capital”, dijo. “La mayor población indígena a nivel nacional se encuentra aquí, por un fenómeno de migración que ha traído a pobladores como poetas, como artesanos, pero también como profesionistas; muchas veces se piensa que los indígenas sólo llegan como marginados o discriminados”, aseguró.

Experiencia lúdica

En el mismo escenario, adornado con artesanías de papel amate, hechas por pobladores otomís de San Juanito y Pahuatlán, Puebla, se habló sobre la Experiencia lúdica en la Ciudad de México originada por la migración interna, ahora con la preservación y adaptación del juego de pelota mixteca en Santa Martha Acatitla, Iztapalapa.

La historia y trascendencia del equipo de jugadores que practican el juego de pelota mixteca (ritual de gran poder político y social en su tiempo) en Santa Martha Acatitla, retoma las raíces de la cultura mesoamericana. El documental Arellanes, una historia en juego fue proyectado en el espacio, además de una charla presentada por Ana Claudia Collado García, representante de la Asociación de Juegos y Deportes Autóctonos y Tradicionales de la Ciudad de México.

El juego perdura por la tradición oral de generación en generación. El jugador de hoy en día conserva el mismo método de vulcanización de la pelota y del juego que se suman a la gran cantidad de actividades lúdicas autóctonas en el país. “El elemento común en todos los juegos de pelota es el equilibrio de las fuerzas del universo”, compartió Ana Claudia Collado.

Agregó que este deporte con reminiscencias mesoamericanas ha tenido un desarrollo increíble en los últimos 100 años, pues en todas las culturas se encuentra una gran diversidad de juegos coloridos relacionados con la pelota, además de juegos populares que son parte del sincretismo nacional y mundial, como el trompo y el balero. “La Ciudad de México ha abrazado las actividades lúdicas, en especial el juego de pelota mixteca, abrazado con la migración; 50 años más tarde, hay una nueva generación que practica el deporte como una cuestión recreativa”, concluyó.

El documental Arellanes, una historia en juego, el cual lleva por título el apellido y nombre del equipo, fue presentado por Sergio Montero, presidente de Seacat, el cual se proyectó al público para mostrar el contexto y la personalidad de la quinteta conformada por la familia Arellanes (Padre e hijos) fuera y dentro del juego, así como la falta de espacios públicos en la Ciudad.

“Una de nuestras preocupaciones es poner en el mapa a Santa Martha Acatitla como un lugar más allá de donde se ubica la cárcel… El juego de pelota mixteca se ha arraigado aquí creando una nueva identidad, por lo mismo es un punto fuerte para rescatar el pueblo e Iztapalapa también”, concluyó.

La III Fiesta de las Culturas Indígenas, Pueblos y Barrios Originarios, organizada en el marco del Día Internacional de los Pueblos Indígenas que se conmemora el 9 de agosto, se desarrollará hasta el domingo 4 de septiembre en la plancha del Zócalo de la Ciudad de México.


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