Inauguran Feria Internacional del Libro de Buenos Aires

La Ciudad de México es la invitada de honor en este evento editorial, en cuya apertura se enfatizó en la cercanía de México y Argentina desde tiempos de Jorge Luis Borges y Alfonso Reyes.
Feria Internacional del Libro de Buenos Aires.
Feria Internacional del Libro de Buenos Aires. (EFE)

Buenos Aires

Con la presencia de la Ciudad de México como invitada de honor, se inauguró de manera formal la edición 41 de la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires, en la cual se plantearon los retos que atraviesa la industria editorial y librera de Argentina, más allá de que el encuentro editorial sea visitado por alrededor de un millón de lectores, a lo largo de sus tres semanas de duración.

En la ceremonia oficial, se enfatizó el diálogo que se ha sostenido entre ambos países desde tiempos de Jorge Luis Borges y Alfonso Reyes, lo que se consolidó décadas después con la creación de una nueva identidad: el argenmex.

Para Martín Gremmelspacher, presidente de la Fundación El Libro, de Argentina, luego de reconocer la potencia de los valores de la cultura mexicana, se refirió a la solidaridad que la Ciudad de México, la nación mexicana y su pueblo, brindaron a protagonistas críticos de la cultura argentina, un exilio que dio como fruto a los argenmex, “potente refuerzo de las relaciones culturales: mujeres y hombres de las más diversas expresiones de la cultura argentina, que fueron acogidos en la tierra mexicana en sus universidades, instituciones de investigación, periódicos y editoriales, en las que enseñaron, investigaron, publicaron y editaron.”

En la ceremonia formal de inauguración, cuyo tradicional discurso estaría a cargo del dramaturgo Roberto “Tito” Cossa –la primera vez que toma la palabra un autor del género-, el secretario de Cultura del Distrito Federal, Eduardo Vázquez Martín, quien enfatizó que en 200 años de vida independiente, Argentina y México “nunca han dejado de mirarse una a la otra: de cantarse y escribirse, en especial desde Buenos Aires y la Ciudad de México”.

“Por eso celebramos cada vez que la palabra y el libro nos convocan: la unidad formada por nuestras diferencias, una diversidad creativa capaz de hacernos convivir, de permitirnos compartir vidas e historias, alegrías y tragedias, y de mantener vigente un diálogo ininterrumpido, fraterno y fecundo.”

Ciudad de migraciones y asilo, los argentinos que llegaron a México contribuyeron a enriquecer a la sociedad mexicana: Una “ciudad refugio que durante décadas ha sido hospitalaria”, lo que ha permitido la creación de un concepto como argenmex para señalar a los argentinos que ya no son ni de un lado ni del otros, agregó el también poeta, para luego agradecer la solidaridad del pueblo argentino con los problemas de violencia que se viven en México y, en particular, con los normalistas de Ayotzinapa.

“Estoy consciente que ustedes reciben constantes noticias sobre la violencia en mi país. Se trata de una atroz realidad que no vamos a negar. En la Ciudad de México postulamos que la cultura es una herramienta poderosa para erradicar tal flagelo. La cultura es creadora de bienestar y progreso, constructora de ciudadanía finca los cimientos sobre los que descansa la convivencia armónica de las sociedades.

“Ante el amago de la muerte y la discordia, ante la impunidad, la corrupción y la injusticia, en la Ciudad de México respondemos con la palabra, que es a la vez crítica, denuncia, reflexión y alternativa, que puede ser manifestación de la indignación pero también consuelo para las víctimas. Por eso quiero agradecer, a nombre de la ciudad de México, el interés y la solidaridad que han mostrado numerosos ciudadanos argentinos con las víctimas de la violencia en México, en particular con los padres y compañeros de los normalistas asesinados y desaparecidos en Ayotzinapa.”

La Feria ocupa una superficie aproximada de 45 metros cuadrados del Predio La Rural, con la asistencia de más de 12 mil 500 profesionales del libro, y la visita de alrededor de un millón de lectores a lo largo de las tres semanas de actividades, lo que no ha evitado la etapa de crisis que vive el sector editorial-librero, con una disminución en su rentabilidad, por un estancamiento de las ventas, enfatizó Gremmelspacher.

Entre los escritores invitados se contempla a John Banville, Premio Príncipe de Asturias; Arturo Pérez Reverte, Javier Cercas, Rosa Montero, Héctor Abad Faciolince, o la antropóloga francesa Michele Petit.