Qué falta nos hace Jorge Ibargüengoitia

El escritor y columnista Jorge F. Hernández presentó una publicación que dedica su último número al escritor cuevanense.
Jorge F. Hernández.
Jorge F. Hernández. (Carlos Olvera)

Guanajuato, Gto.

Aunque Ibargüengoitia es un escritor fallecido, “está más vivo que nunca, está vigente y hay que leerlo”, consideró el escritor y columnista Jorge F. Hernández, quien acudió a la presentación de una publicación que dedica su último número al escritor cuevanense.

En su intervención F. Hernández, señaló que “Jorge era un hombre que tenía muy buena óptica de la realidad y sin muchas dioptrías era capaz de escribir, tal cual, la ironía de los sinsentidos y contradicciones que nos distinguen de otros países”.

Mencionó inclusive que en las fotos que se conocen del escritor del bajío, se nota que llevaba la patria a cuestas. Viajaba con México entre los hombros. Había que descubrir de cómo iba reconociendo a los paisanos en otros lados, porque los mexicanos son únicos.

F. Hernández, citó al propio Ibargüengoitia al leer: “llevaba una gorra de piel y un pesado abrigo negro. Esto no daba ninguna pista. Los bigotes finos y bien recortados lo hacían algo sospechoso, pero lo que precipitó mi conclusión fue que del abrigo negro salían unos pantalones de gabardina azul pavo y, de ellos, unos zapatos amarillos, que es una combinación que solo se encuentra entre las personas nacidas en los alrededores de Moroleón, estado de Guanajuato”.

El columnista contó que él viene de una generación que decía que no prestes un libro porque no te lo van a devolver, y eso es lo bueno “porque si no te lo devuelven quiere decir que alguien los está leyendo, y eso es lo único que nos va a salvar como país y como personas”.

“Hay que regalar libros, los que lo podemos hacer, los que no podemos, hay que prestarlos; no importa si no nos los devuelven o no, es un mito que hay que romper”.

Sin embargo, comentó que un escritor como Ibargüengoitia hace mucha falta, hace mucha falta quién tome la estafeta que dejó, tanto en la prensa escrito como en la literatura.

Mencionó que la vida no es fácil pero con una pluma en la prensa con la crítica de alguien como el escritor cuevanense ayudaría a entender “este bosque de decapitados y de 70 mil almas que siguen en pena”.