Cartier-Bresson produjo “imágenes encantadas”

La explosición del fotógrafo francés 'La mirada del siglo XX' se exhibirá en el Palacio de Bellas Artes desde este miércoles hasta el 17 de mayo.

Ciudad de México

México fue determinante en el compromiso político y en la mirada del fotógrafo francés Henry Cartier-Bresson, asegura Clément Chéroux, curador de la exposición Henri Cartier-Bresson. La mirada del siglo XX, que abre sus puertas al público a partir de este miércoles en el Palacio de Bellas Artes.

"Cartier-Bresson vino a México a una misión etnográfica que finalmente se canceló, pero él decidió quedarse aquí, vivió casi un año y no tenía mucho dinero, así que sobrevivió haciendo fotografía para la prensa nacional. Este viaje fue para él muy importante por varias razones", afirmó.

En primer lugar, detalla el especialista en entrevista con MILENIO, ante de la inauguración de la muestra, porque produjo varias de las fotografías de los años 30, "imágenes encantadas, con un gran poder poético".

Además porque cuando Cartier-Bresson se encontraba aquí, entró en contacto con artistas como Diego Rivera, Guadalupe Marín y Andrés Henestrosa, y a través de esas personas aumentó su compromiso político, al grado que, al regresar a su país, se afilió al Partido Comunista.

"También durante su estancia en México es que Cartier-Bresson descubre su pasión por el cine y quiere volverse cineasta, entonces compra su primera cámara de cine. Ese interés hay que entenderlo dentro de su compromiso político, porque fue aquí fue donde entendió que la cinematografía es una herramienta de propaganda políticamente mucho más eficaz que la fotografía", detalló.

Muestra singular

Lo que distingue a esta exposición retrospectiva Henri Cartier-Bresson. La mirada del siglo XX, es que muestra la totalidad del trabajo del fotógrafo, explicó Clément Chéroux, curador de la muestra.

Dijo que en las anteriores muestras retrospectivas el mismo Cartier-Bresson participó, así que ocultaba algunas imágenes, ahora en esta exhibición se presenta a un artista en toda su complejidad.

El curador reconoció que es cierto que la mayoría de las retrospectivas intentaron definir la obra alrededor de una noción y alrededor de un momento decisivo.

"Esta exposición es diferente porque muestra que no hay un solo Cartier-Bresson, sino varios, claro que la noción de instante decisivo ha sido crucial para entender algunas de sus imágenes o algunos periodos creativos", reiteró.

El curador aceptó que hay varias fotografías que se han mostrado muy poco, "las grandes imágenes de Cartier-Bresson se encuentran en esta exposición".

"Para preparar esta exhibición vimos la totalidad del archivo conformado por más de 30 mil fotografías y seleccionamos las grandes fotografías, así como también imágenes menos conocidas. Lo que hay que entender es que su compromiso político fue muy importante en la segunda mitad de los años 30, y después de la Guerra, en los 40 y 50 intentó olvidar su compromiso político, ya no dijo que fue comunista, entonces hay unas fotografías que dejó de lado, para que se olvidaran", explicó Clement Cheroux.

Por eso en esta exposición en el Palacio de Bellas se presentan esas fotos con tinte político que fueron parte de su formación y de su mirada, pero que él no quería mostrar, luego de su decepción del comunismo, cuando de descubrieron los crímenes de Stalin, que para él representaba una muralla para el fascismo.

Aunque su corazón siguió siendo comunista, no se reivindicó como miembro de ese partido, se decía más bien humanista y eso es la evolución de un compromiso político.

La exposición que se le rinde a Cartier-Bresson a 80 años de su primera visita a México, estará abierta al público hasta el 17 de mayo.