Diseños que abrevan de la tradición

En la muestra se reúnen más de 130 piezas, desarrolladas entre 37 estudios o diseñadores, y 42 comunidades artesanales, de 13 estados del país.
Expo hilos y entramados
Expo hilos y entramados (Especial)

Ciudad de México

En el Museo de Arte Popular se desarrolla un proyecto creativo denominado Arte Sano entre Artistas, el cual apuesta por el diálogo entre pintores, escultores o diseñadores con creadores populares o artesanos, pero ahí se suelen generar piezas únicas, obras de arte.

Si bien desde hace décadas se ha desarrollado una vinculación entre ambos universos creativos, en los últimos años se ha dado una colaboración más estrecha, como se refleja en los proyectos reunidos dentro de la exposición Hilos y entramados. Prácticas colaborativas en el diseño mexicano, impulsada por la Coordinación Nacional de Patrimonio Cultural y Turismo de la Secretaría de Cultura del gobierno federal.

“Hace ya un año, junto con Pilar Obeso, empezamos a trabajar en la curaduría, con la idea de mostrar prácticas colaborativas en el diseño mexicano que está teniendo cada vez más eco: diseñadores trabajando con artesanos, con familias de artesanos, con comunidades artesanales y generando nuevas piezas que abrevan de la tradición”, explica Ana Elena Mallet, curadora de la exposición.

En la muestra se reúnen más de 130 piezas, desarrolladas entre 37 estudios o diseñadores, y 42 comunidades artesanales, de 13 estados del país: obras que exploran innumerables técnicas, materiales y herramientas tradicionales de la práctica textil, y se inscriben en diversos contextos sociales y culturales y fortalecen el patrimonio artesanal de México.

“Diseñadores y artesanos trabajando de manera horizontal, en diálogo, buscando a través de la técnica tradicional generar, con la experiencia y el oficio de los diseñadores, piezas que porten una nueva visión estética de éstos textiles y piezas de tejido, y entramado que hemos seleccionado para la exposición”.

De acuerdo con Ana Elena Mallet, las piezas reunidas en la exposición son utilitarias, de reproducción múltiple, y aunque no se pueda hablar de un diseño industrial sí hay una capacidad de las comunidades artesanales de reproducir en serie los objetos, con una característica muy importante: los diseñadores, al generar estos espacios de colaboración, se comprometen no sólo a reproducir las piezas, sino también a comercializarlas.

Oficio y experiencia

Aun cuando se trata de una exposición, Hilos y entramados. Prácticas colaborativas en el diseño mexicano, pretende reconocer e impulsar a las empresas creativas y culturales de México como bienes de importancia estratégica para el desarrollo del turismo cultural y económico de México.

Para ello, los proyectos fueron seleccionados a partir del diálogo horizontal que ofrecían entre el artesano y el diseñador, donde se acreditara que en las piezas había un trabajo conjunto, por lo mismo obras de diseño contemporáneo, pero abrevaran de la tradición, enfatizó Ana Elena Mallet.

“Cada uno pone de acuerdo con su oficio o experiencia: los diseñadores pueden aportar a los artesanos la parte de mejorar los sistemas de producción, evitar la merma, a partir de los sistemas de educación por los que ellos han pasado; para los diseñadores, la técnica es muy valiosa, pero al menos el grupo de diseñadores que tratamos de mostrar no usa a los artesanos como proveedores, sino se involucra en la técnica, la entiende para ver qué posibilidades de resultado tiene con las distintas piezas”.

Además, se buscó que en esos proyectos colaborativos se trabajara el esquema del comercio justo: piezas que salen al mercado y se venden, y el despacho del diseñador se compromete a comercializar, lo que genera una derrama económica para esas comunidades.

Hilos y entramados. Prácticas colaborativas en el diseño mexicano, se inaugura el 5 de febrero, en el Centro Cultural Clavijero en Morelia, para después presentarse en Tijuana y en dos sedes más por confirmar en Baja California, así como en el Estado de México, en un recorrido que durará alrededor de año y medio.



Diseños que abrevan de la tradición

En la muestra se reúnen más de 130 piezas, desarrolladasentre 37 estudios o diseñadores, y 42 comunidades artesanales, de 13 estadosdel país.

Jesús Alejo Santiago / México

En el Museo de Arte Popular se desarrolla un proyectocreativo denominado Arte Sano entre Artistas, el cual apuesta por el diálogoentre pintores, escultores o diseñadores con creadores populares o artesanos,pero ahí se suelen generar piezas únicas, obras de arte.

Si bien desde hace décadas se ha desarrollado unavinculación entre ambos universos creativos, en los últimos años se ha dado unacolaboración más estrecha, como se refleja en los proyectos reunidos dentro dela exposición Hilos y entramados. Prácticas colaborativas en el diseñomexicano, impulsada por la Coordinación Nacional de Patrimonio Cultural yTurismo de la Secretaría de Cultura del gobierno federal.

“Hace ya un año, junto con Pilar Obeso, empezamos a trabajaren la curaduría, con la idea de mostrar prácticas colaborativas en el diseñomexicano que está teniendo cada vez más eco: diseñadores trabajando conartesanos, con familias de artesanos, con comunidades artesanales y generandonuevas piezas que abrevan de la tradición”, explica Ana Elena Mallet, curadorade la exposición.

En la muestra se reúnen más de 130 piezas, desarrolladasentre 37 estudios o diseñadores, y 42 comunidades artesanales, de 13 estadosdel país: obras que exploran innumerables técnicas, materiales y herramientastradicionales de la práctica textil, y se inscriben en diversos contextossociales y culturales y fortalecen el patrimonio artesanal de México.

“Diseñadores y artesanos trabajando de manera horizontal, endiálogo, buscando a través de la técnica tradicional generar, con laexperiencia y el oficio de los diseñadores, piezas que porten una nueva visiónestética de éstos textiles y piezas de tejido, y entramado que hemosseleccionado para la exposición”.

De acuerdo con Ana Elena Mallet, las piezas reunidas en laexposición son utilitarias, de reproducción múltiple, y aunque no se puedahablar de un diseño industrial sí hay una capacidad de las comunidadesartesanales de reproducir en serie los objetos, con una característica muyimportante: los diseñadores, al generar estos espacios de colaboración, secomprometen no sólo a reproducir las piezas, sino también a comercializarlas.

Oficio y experiencia

Aun cuando se trata de una exposición, Hilos y entramados.Prácticas colaborativas en el diseño mexicano, pretende reconocer e impulsar alas empresas creativas y culturales de México como bienes de importanciaestratégica para el desarrollo del turismo cultural y económico de México.

Para ello, los proyectos fueron seleccionados a partir deldiálogo horizontal que ofrecían entre el artesano y el diseñador, donde seacreditara que en las piezas había un trabajo conjunto, por lo mismo obras dediseño contemporáneo, pero abrevaran de la tradición, enfatizó Ana ElenaMallet.

“Cada uno pone de acuerdo con su oficio o experiencia: losdiseñadores pueden aportar a los artesanos la parte de mejorar los sistemas deproducción, evitar la merma, a partir de los sistemas de educación por los queellos han pasado; para los diseñadores, la técnica es muy valiosa, pero almenos el grupo de diseñadores que tratamos de mostrar no usa a los artesanoscomo proveedores, sino se involucra en la técnica, la entiende para ver quéposibilidades de resultado tiene con las distintas piezas”.

Además, se buscó que en esos proyectos colaborativos se trabajarael esquema del comercio justo: piezas que salen al mercado y se venden, y eldespacho del diseñador se compromete a comercializar, lo que genera una derramaeconómica para esas comunidades.

Hilos y entramados. Prácticas colaborativas en el diseño mexicano,se inaugura el 5 de febrero, en el Centro Cultural Clavijero en Morelia, paradespués presentarse en Tijuana y en dos sedes más por confirmar en BajaCalifornia, así como en el Estado de México, en un recorrido que duraráalrededor de año y medio.

 En el Museo de Arte Popular se desarrolla un proyecto creativo denominado Arte Sano entre Artistas, el cual apuesta por el diálogo entre pintores, escultores o diseñadores con creadores populares o artesanos, pero ahí se suelen generar piezas únicas, obras de arte.

Si bien desde hace décadas se ha desarrollado una vinculación entre ambos universos creativos, en los últimos años se ha dado una colaboración más estrecha, como se refleja en los proyectos reunidos dentro de la exposición Hilos y entramados. Prácticas colaborativas en el diseño mexicano, impulsada por la Coordinación Nacional de Patrimonio Cultural y Turismo de la Secretaría de Cultura del gobierno federa

“Hace ya un año, junto con Pilar Obeso, empezamos a trabajar en la curaduría, con la idea de mostrar prácticas colaborativas en el diseño mexicano que está teniendo cada vez más eco: diseñadores trabajando con artesanos, con familias de artesanos, con comunidades artesanales y generando nuevas piezas que abrevan de la tradición”, explica Ana Elena Mallet, curadora de la exposición.

En la muestra se reúnen más de 130 piezas, desarrolladas entre 37 estudios o diseñadores, y 42 comunidades artesanales, de 13 estados del país: obras que exploran innumerables técnicas, materiales y herramientas tradicionales de la práctica textil, y se inscriben en diversos contextos sociales y culturales y fortalecen el patrimonio artesanal de México.

“Diseñadores y artesanos trabajando de manera horizontal, en diálogo, buscando a través de la técnica tradicional generar, con la experiencia y el oficio de los diseñadores, piezas que porten una nueva visión estética de éstos textiles y piezas de tejido, y entramado que hemos seleccionado para la exposición”.

De acuerdo con Ana Elena Mallet, las piezas reunidas en la exposición son utilitarias, de reproducción múltiple, y aunque no se pueda hablar de un diseño industrial sí hay una capacidad de las comunidades artesanales de reproducir en serie los objetos, con una característica muy importante: los diseñadores, al generar estos espacios de colaboración, se comprometen no sólo a reproducir las piezas, sino también a comercializarlas.

Oficio y experiencia

Aun cuando se trata de una exposición, Hilos y entramados. Prácticas colaborativas en el diseño mexicano, pretende reconocer e impulsar a las empresas creativas y culturales de México como bienes de importancia estratégica para el desarrollo del turismo cultural y económico de México.

Para ello, los proyectos fueron seleccionados a partir del diálogo horizontal que ofrecían entre el artesano y el diseñador, donde se acreditara que en las piezas había un trabajo conjunto, por lo mismo obras de diseño contemporáneo, pero abrevaran de la tradición, enfatizó Ana Elena Mallet.

“Cada uno pone de acuerdo con su oficio o experiencia: los diseñadores pueden aportar a los artesanos la parte de mejorar los sistemas de producción, evitar la merma, a partir de los sistemas de educación por los que ellos han pasado; para los diseñadores, la técnica es muy valiosa, pero al menos el grupo de diseñadores que tratamos de mostrar no usa a los artesanos como proveedores, sino se involucra en la técnica, la entiende para ver qué posibilidades de resultado tiene con las distintas piezas”.

Además, se buscó que en esos proyectos colaborativos se trabajara el esquema del comercio justo: piezas que salen al mercado y se venden, y el despacho del diseñador se compromete a comercializar, lo que genera una derrama económica para esas comunidades.

Hilos y entramados. Prácticas colaborativas en el diseño mexicano, se inaugura el 5 de febrero, en el Centro Cultural Clavijero en Morelia, para después presentarse en Tijuana y en dos sedes más por confirmar en Baja California, así como en el Estado de México, en un recorrido que durará alrededor de año y medio.