Rebozos del Museo Franz Mayer se exhibirán en Londres

Algunos de los 75 rebosos que conforman la exposición datan del siglo XVIII, afirmó la curadora de la muestra, Hilary Simon.

Ciudad de México

Rebozos mexicanos que pertenecen a colecciones públicas y privadas, algunos de los cuales datan del siglo XVIII, se presentan por primera vez en esta ciudad bajo el estandarte de la pintora mexicana Frida Kahlo (1907-1954).

El Museo de la Moda y el Textil, único edificio construido por el arquitecto mexicano Ricardo Legorreta, expone "Hecho en México: el Rebozo en el Arte, la Cultura y la Moda", que luce una extensa variedad de rebozos mexicanos de seda y algodón, tradicionales y contemporáneos.

La hija del diplomático belga Robert Everts, Lady Irene (Everts) Lojan, de 92 años de edad, pudo admirar de nuevo la colección que inició su padre en el siglo XX.

La familia de Everts, quien fue uno de los primeros en identificar el diseño y arte de la fina prenda en México, donó hace unos años 18 rebozos de su colección al Museo Franz Mayer, situado en la ciudad de México, los cuales hoy se pueden ver en Londres.

"Son hermosos rebozos del siglo XVIII de Everts, son magníficos y sabía que podía presentarlos, pero también quería mostrar los diseños contemporáneos y la diferencia en cada región, en cada período de tiempo", afirmó la curadora de la muestra, Hilary Simon.

En entrevista señaló que los 75 rebozos de la exposición no son suficientes para representar la enorme diversidad y variedad del diseño que existe en México y las complejas técnicas de jaspe: de bolita, labor doble, caramelo, poblano, serpiente y paloma, entre otros.

De la exhibición destaca, también, la colección privada de cuatro rebozos de la Familia Legorreta, tres prendas de hilo y pluma de la cantante y compositora mexicana-estadounidense Lila Downs, y un rebozo gigante de nueve metros de largo, llamado "aroma de luto", que es parte de la instalación del artista Mauricio Cervantes.

La muestra, que explora la historia, los usos y las técnicas de hilado, contiene una selección de prendas de Ruth D. Lechuga, cuya colección de arte popular viajó por primera vez a esta ciudad.

Los visitantes pueden apreciar en vivo la técnica de esta prenda con el artesano Arturo Estrada, experto en rebozo de telar de cintura de Santa María del Río, San Luis Potosí, quien durante horas tejerá un rebozo naranja de seda de 1.90 metros, dedicándole cinco días de trabajo para terminarlo.

La antropóloga mexicana Marta Turok señaló que el rebozo de seda de San Luis Potosí está muy bien posicionado, pero en cambio el de algodón Ikat o jaspe está en peligro de desaparecer, porque muy pocas comunidades se dedican a hilar esta prenda que requiere dedicación y paciencia.

Turok explicó que en Zamora, Michoacán, "sólo queda un señor y sus hijos no quieren aprender la técnica".

En La Piedad y Moroleón quedan tres talleres, en Uriangato quedan cuatro y donde más talleres hay es en Tenancingo.

Los artesanos "están envejeciendo y no están entrando jóvenes, sólo hay 10 personas menores de 30 años. El rebozo de jaspe está en riesgo porque es una tradición mestiza y los mestizos tienen otras opciones", alertó Turok.

Sin embargo, precisó que hay fundaciones culturales como Banamex y un movimiento que encabeza ella y Ana Terán, a fin de conseguir una revaloración del rebozo, pues se trata de uno de los símbolos de la identidad mexicana.