Miniaturas doradas revelan el rostro amable de Colombia

Uno de los primeros eventos del Año Dual México-Colombia es la exposición 'Oro, espíritu y naturaleza de un territorio', de Pedro Ruiz, que se presenta en la Casa de Colombia en México.
El artista Pedro Ruiz observa una de sus obras.
El artista Pedro Ruiz observa una de sus obras. (Foto: Patricia Curiel)

Ciudad de México

La exposición Oro, espíritu y naturaleza de un territorio, del colombiano Pedro Ruiz, es "un intento de mostrar la parte positiva y la inocencia de los colombianos como una fuerza; nos acostumbramos a que pegarle un tiro a una persona era más llamativo que una señora de un barrio que le ayuda a todo el mundo", comentó el artista en entrevista con MILENIO.

Ésta es la primera muestra que se presenta en la recién inaugurada Casa de Colombia en México, iniciativa que surgió en 2005 gracias al Nobel colombiano Gabriel García Márquez. Hernando Suárez, vicepresidente del recinto, cuenta que las primeras reuniones en las que se habló de esta asociación civil fueron con un tequila: "El maestro Gabo trabajó con nosotros en todas las reuniones que se hacían en ese entonces en la casa del embajador, y en 2007 se nos asignó en comodato el cuarto piso del Centro Cultural y de Visitantes, El Rule".

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Ahora este espacio será sede del Año Dual México-Colombia, y abre con esta muestra con la que el artista quiere mostrar el potencial del bien: "Me preocupa inmensamente la potencia que tiene el mal. La gente que manda en los medios me decía que las cosas buenas no vendían, pero yo siempre he dicho que lo que está retratado en Oro también importa".

Las lupas son una fuerza conceptual que dice "pare, observe, no somos solo esto que ustedes ven": Pedro Ruiz

La exhibición está integrada por más de 36 obras en pequeño formato, y muestra ese metal como lo veían los indígenas: "En muchas culturas latinoamericanas el oro es lo que vinieron a buscar, lo que nos representa como algo valioso ante muchos ojos, pero yo quería mostrar el oro total. El hecho de que los indígenas se bañaran en oro eran alusiones espirituales, a lo que el ser humano tiene que aspirar: al sol en la tierra, a un reflejo. Ese es el oro del que hablo, y por eso pongo sobre oro la humildad y la cotidianidad, porque tenemos que aprender a valorarlas si queremos cambiar".

Pedro cuenta que la idea del pequeño formato surgió de manera espontánea, porque era más fácil para él transportar su obra en los diversos viajes que hacía, además de que le permitía sentarse a dibujar como lo hacía cuando era niño.

Las obras están montadas sobre una iluminación que sugiere intimidad y calidez en cada escena, y están acompañadas de lupas para introducirse a detalle en cada aspecto de la Colombia que Ruiz quiere mostrar.

 [Sierra Nevada, Pedro Ruiz, 2009 | Foto: Patricia Curiel]

El uso de lupas para apreciar su obra, dijo, "se dio cuando se las estaba mostrando a mis mejores amigos y uno de ellos me dijo: 'marica, nadie está viendo un culo', porque estábamos ya viejos y ninguno veía las miniaturas. Entonces saqué las lupas que resultaron en una fuerza conceptual, que decían, 'pare, observe, no somos solo esto que ustedes ven internacionalmente, nosotros también somos esto'".

Esta exposición —resalta Pedro Ruiz— se fue enriqueciendo de manera colectiva con comentarios y sugerencias que le hicieron personas con las que se cruzaba en su andar por Colombia. Como en el caso de La reina del Bambuco, que "me pidió un señor de una región de Colombia donde se hace un festival que se llama El reinado del bambuco, entonces me puse a estudiar, me senté a mirar esta fiesta y dejó de ser para mí un carnaval lleno de alcohol, sino una fiesta que representa mi país".

La exposición también muestra una documentación de talleres que se hicieron con niños colombianos con el propósito de reproducir lo que le sucedió al artista al crear las piezas de Oro, espíritu y naturaleza de un territorio, "aprendí a conocer y observar. A detenerme y agradecer todo lo que tengo a un lado". Estos talleres están diseñados para llegar a cualquier lugar en donde ha habido violencia para que los niños busquen y valoren el oro que está a sus alrededores.

"Acabamos de hacer un taller en colaboración con la Unicef en donde en un barrio de Bogotá se hizo un taller sobre La Guajira. En su inconsciente queda que también son guajiros y que La Guajira también forma parte de ellos".

Oro, espíritu y naturaleza de un territorio estará abierta hasta septiembre de 2017 en la Casa de Colombia en México.


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