Con exposición, "Wuero" Ramos se despide del Tec

El viernes pasado el artista abrió su muestra "Campus" en el ITESM de la Ciudad de México.
Se retira de la docencia por un tiempo para dedicarse a pintar.
Se retira de la docencia por un tiempo para dedicarse a pintar. (Jesús Quintanar)

México

Las aulas de clase, el gimnasio, la cafetería, los jardines y la biblioteca del Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey campus Ciudad de México (Tec) fueron la inspiración que tuvo el artista plástico mexicano Miguel Ángel Wuero Ramos para hacer su más reciente exposición: Campus.

Inaugurada la noche del viernes pasado en el Claustro de Aulas III de esa universidad, la muestra está integrada por 39 piezas hechas por Ramos, que reflejan su amor por los cinco años en los que dio clases de pintura en la institución: “Esta muestra surge porque el próximo ciclo escolar me dedicaré más a pintar. Voy a dejar la docencia por un tiempo y quise despedirme con una muestra. En realidad este tiempo me ha permitido entrar a una parte muy interior del campus y su sistema educativo, el cual quise reflejar en mi trabajo”.

El pintor —integrante de La Poesía vista por el Arte, proyecto cultural impulsado por Grupo MILENIO— explicó que en la exhibición intentó reflejar los lugares cotidianos del Tec, de los cuales prefiere la biblioteca.

“Las piezas de mayor tamaño son de ese lugar porque no solo es un espacio muy bonito arquitectónicamente, sino porque para mí es la fuente de conocimiento de cualquier persona. Es el corazón de cualquier consulta y duda. Siempre está ahí, aunque en la actualidad existan muchos medios tecnológicos para hacerte de información. Creo en las bibliotecas como estos lugares que atesoran conocimiento. Ya no son una cuestión de acumulación, porque hay gente que las cuida, las cataloga, las refresca. Es un lugar lleno de vida”.

En los óleos que hizo sobre la biblioteca aparecen estudiantes dormidos. La razón, cuenta el artista plástico, es sencilla: el primer cuadro con el que inició esta serie se llama La soñadora, inspirado en una estudiante que descansaba en un sillón del lugar con los libros a su espalda.

“Impartía clases muy temprano. Llegaba con la gente en la madrugada. Muchos estudiantes se refugiaban en la biblioteca para avanzar en sus tareas. Es natural que muchos esperaran descansando un poco antes que iniciaran las clases, incluso a algunos de ellos los despertaba para llevarlos a mi clase”.

Al ser su último semestre en el Tec, Ramos se refiere a él como el lugar donde aprendió la palabra triunfo: “Triunfo en el sentido no solo de haber obtenido algo para poder triunfar, sino de aprender. Para mí el Tec significa eso, y la exposición trata de reflejarlo”.

Ignacio Salazar, ex director de la Escuela Nacional de Artes Plásticas (ENAP), fue quien inauguró la muestra. Al referirse a su ex alumno, dijo: “Miguel Ángel Wuero Ramos pertenece a una generación que se hace llamar Los últimos pintores. Aunque no lo son, por su pasión y entrega por esta disciplina pareciera que los lleva a vivir siéndolo”.

Salazar recordó una anécdota de Ramos cuando estudiaba en la UNAM: “Una vez me preguntó si podía conseguirle un pequeño cuarto que se usaba para bodega en la ENAP, para que pudiera pintar, pues necesitaba un lugar en el que se pudiera encerrar a pintar. Una vez que le conseguí el sitio hizo una serie maravillosa de jóvenes jugando en las calles, con una composición excelente”.