Usan método para evitar la infertilidad de niños con cáncer

El procedimiento experimental consiste en extirpar y congelar tejido de ovarios y testículos.
Los infantes serán tratados cuando sean adultos para implantarles los tejidos que les devuelvan la capacidad de ser padres.
Los infantes serán tratados cuando sean adultos para implantarles los tejidos que les devuelvan la capacidad de ser padres. (Christian K. Lee/AP)

Chicago

Para combatir la esterilidad que en ocasiones causan los tratamientos contra cáncer, algunos hospitales pediátricos prueban una estrategia futurista: extirpar y congelar tejido de ovarios y testículos con la esperanza de que puedan reimplantarse en los pacientes cuando lleguen a la edad adulta y quieran formar una familia; sin embargo, nadie sabe aún si funcionará.

El panorama es alentador ya que el sistema ha resultado en adultos. Más de 30 bebés han nacido de mujeres a las que se les extirpó y congeló tejido de los ovarios, reimplantándolos después de que recibieron tratamientos contra cáncer y otras enfermedades graves.

En animales de laboratorio también ha funcionado con tejido congelado y después descongelado, pero el procedimiento en niños, quienes no han llegado a la pubertad es experimental.

Hacer que los óvulos y el esperma inmaduros extraídos de los tejidos sean aptos para la concepción conlleva desafíos, pero los investigadores de fertilidad confían en refinar la técnica para cuando crezca la primera generación de infantes con tejido congelado.

Situaciones

Talia Pisano apenas tiene dos años de edad, pero recibe un duro tratamiento para un cáncer de riñón que se extendió a su cerebro; sin embargo, ahora también tiene una oportunidad de llegar a tener sus propios hijos algún día.

Familias como la de Talia se aferran a ese optimismo. El pasado abril se extrajo y congeló uno de los ovarios de la pequeña de ojos oscuros, a la que le encantan las princesas y el play dough. La niña recibió tratamiento para el cáncer de riñón el año pasado, pero cuando se extendió, los médicos emprendieron otro más agresivo que incluye radiación en el cerebro.

“Parecía nuevo e increíble poder hacer algo como esto y más ayudarla”, relató su madre, Maria Pisano, de Griffith, Indiana.

Los médicos se enfrentan a un delicado equilibrio al plantear la idea de otra intervención médica a familias que han sufrido el golpe de un diagnóstico sombrío y un plan difícil de tratamiento. Las operaciones para extirpar tejidos suelen hacerse cuando el infante está sedado por otro motivo.

“Intentamos ser considerados con el hecho de que su principal preocupación y la nuestra es la sobrevivencia del niño”, explicó Erin Rowell, cirujana en el Hospital Infantil Lurie de Chicago, donde recibe tratamiento Talia.

“A menudo ésa es la única información que les da un atisbo de esperanza, que creemos que sus hijos vivirán lo suficiente como para convertirse en adultos y tener su propia familia”, destacó.

Antecedente

Un bebé nacido en Bélgica hace creer a los científicos que van por buen camino. El pequeño nació de una mujer a quien se le extirpo tejido del ovario a los 13 años, antes de un agresivo tratamiento para curarla de la anemia falciforme.

Los médicos creen que ella tenía signos de pubertad cuando se extirpó el tejido, según un reciente estudio publicado en una revista médica; 10 años más tarde, el tejido se descongeló y se injertaron algunas porciones en el ovario que le quedaba y en noviembre dio a luz tras un embarazo normal.

Se trata de la persona más joven hasta la fecha que ha tenido éxito con este método. Aunque es probable que sus ovarios fueran más maduros que los de las niñas prepúberes, los resultados son “emocionantes”, dijo la doctora Jill Ginsberg, del Hospital Infantil de Filadelfia, una pionera en este campo.

La ironía del tratamiento del cáncer es que puede salvar vidas al tiempo que destruye la oportunidad de crear otras nuevas. La quimioterapia funciona matando las células que se reproducen deprisa. Esto incluye a las células malignas, pero también los folículos capilares, las células del aparato digestivo, el esperma y los óvulos.

El doctor John Lantos, responsable de bioética en el Hospital Infantil Mercy de Kansas City, Missouri, señaló que ofrecer a los niños este procedimiento experimental no presenta problemas éticos “siempre que haya un consentimiento informado y un deseo de hacerlo”.

Desde 2005, el hospital de Filadelfia ha preservado tejidos de unas 40 niñas a partir de los tres años y de hasta 50 varones, el más joven de tres meses. Algunos han muerto, pero la mayoría tienen el tejido conservado, esperando a la ciencia y a la edad adulta.

Las muertes por cáncer entre los niños son poco habituales, ya que en torno a 80 por ciento sobrevive, “así que tenemos la suerte de nuestro lado”, señaló Ginsberg.

Hace poco Michael Richert, de 10 años, terminó su tratamiento para un tumor cerebral. Este año le extirparon tejido testicular en el centro de Filadelfia después de un trasplante de células madre y antes de comenzar la quimioterapia. En su cama, en el hospital, hablaba sobre el futuro en el cual se ve jugar un videojuego de Lego con su hijo: “Como hicimos mi papá y yo”.

Su madre, Aileen Richert, comentó que aceptar la intervención fue duro, pero se cuestionó: “Si dentro de años mi hijo se casa y quiere tener hijos, ¿y si le dijera que tuve esta opción y no la tomé por él?” Esa incógnita la llevó a tomar la misma decisión de otros padres que tienen niños con cáncer: darle una esperanza a la fertilidad.