Se suma Fernando Savater a condena por caso Iguala

El filósofo español encabezó un minuto de silencio "como protesta cívica y silenciosa" por la desaparición de 43 normalistas, durante una conferencia magistral que dictó en la UNAM.
El filósofo Fernando Savater guardó un minuto de silencio por los 43 normalistas desaparecidos en Iguala.
El filósofo Fernando Savater guardó un minuto de silencio por los 43 normalistas desaparecidos en Iguala. (Tomada del Twitter @FTelefonicaMX)

Ciudad de México

Con un minuto de silencio en memoria de los normalistas de Ayotzinapa desaparecidos, el filósofo español Fernando Savater dictó una conferencia magistral en la Sala Nezahualcóyotl del Centro Cultural Universitario de la UNAM acerca de los retos de las nuevas tecnologías.

"Un minuto de silencio en solidaridad y como protesta cívica y silenciosa ante los acontecimientos, porque resulta increíble que aún puedan suceder en el México de hoy", destacó el filósofo, quien también llamó a no olvidar que la educación es un elemento fundamental para enfrentar los problemas, quizá no el único, pero siempre debe estar presente.

"Cuando ocurren cosas que nos hacen estremecer y poner en duda nuestra confianza en los seres humanos, en las instituciones y en las personas que nos rodean, tenemos que reforzar nuestra confianza en la educación para que eso mejore, para que se transforme, para que revolucionemos eso: la educación es la revolución sin sangre. La revolución de las mentes, de los espíritus, y esa revolución es necesaria cuanta más sangre y más horrores nos acosen."

Durante el acto, Fernando Savater, quien fue presentado por Adolfo Castañón, reconoció que una de las grandes dificultades de la internet está en saber distinguir lo valioso de lo estéril, y para aprender a buscar dentro de esa maraña de información, resulta necesaria la educación.

"Internet no educa a nadie, nosotros tenemos que educar para internet, para poder sacar todas sus posibilidades, para poder orientarnos dentro de ese torbellino confuso de opiniones, de falsedades, de bulos... tenemos que luchar dentro de eso, porque hay el peligro de que la falsa moneda expulse a la auténtica: los bulos terminan por imponerse a las verdades."

Desde su perspectiva, suele pasar que los planteamientos más truculentos, más exagerados, más caprichosos, a veces terminan teniendo más audiencia que las propias realidades, a veces más sobrias y menos atractivas.