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Martes , 16.10.2018 / 00:28 Hoy

Especulaciones ciegas

 Ofrecemos unas perlas de la obra ganadora de la segunda edición del Premio de Aforismos Rafael Pérez Estrada, convocado por la Fundación Rafael Pérez Estrada (Málaga, España)


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Aunque no sea un moroso y te devuelva la imagen a la velocidad de la luz, el espejo es mal pagador.


Pocos saben lo que es el azogue, pero lo ponen como un espejito en sus poemas para deslumbrar.

El narcisista piensa que es el espejo el que se asoma a él.

Ante el espejo se practica un sexo, si exhibicionista, algo pacato: jamás hay tríos.

Por señas, el espejo es nuestro ventrílocuo.


Todo espejo de pared es el fracaso de un muro.


Los escaparates de las tiendas, esos espejos aficionados.


Hay lunas en las que al ponernos nosotros siempre se pone el sol.


Animalillos amaestrados, cómo imitamos los gestos que nos enseña el espejo.


Reflejarse donde antes lo ha hecho un cuerpo hermoso, ¿no es una forma diferida de besarlo?


Sobre la cama, el espejo dicta el Kama sutra.


Experto en marketing, en el espejo siempre está vigente la oferta 2 x 1.


Hay espejos que nos aumentan de tamaño y, al resaltar nuestros defectos, nos empequeñecen.


Los espejos deformantes son siempre los más realistas.


Cuando se rompe un espejo, lo raro es que escapemos indemnes.


El espejo del sonido es el eco. Pero suele estar empañado.


Cuando nos marchamos de delante del espejo, cae el telón.


El palíndromo es la sopa de letras del espejo.

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