Tras los pasos del Quijote

Una ruta de siete días y 13 pueblos y ciudades muestran las aventuras y andanzas del Caballero de la Triste Figura por España.

El caballero andante y locuaz, cabalga sobre su flaco caballo Rocinante, y va acompañado de su fiel amigo, bajo y regordete que monta un burro. Este grupo peculiar recorre, desde hace 400 años, los caminos de La Mancha, Aragón y Cataluña.

Desde que se publicó El ingenioso hidalgo Don Quijote de la Mancha, se han querido seguir sus huellas, ver los viejos molinos y andar el camino que los libros señalan.

En realidad, las descripciones no son tan detalladas y, hasta ahora, únicamente se reconoce oficialmente la ruta publicada por la Real Academia Española hace casi 250 años, esta ruta va por 2,000 kilómetros y recorre 148 ciudades españolas, se divide en 10 recorridos y 56 etapas que se conectan con los sitios más importantes que menciona la obra maestra de Cervantes.

Aunque solo la Ruta de Don Quijote es reconocida como Itinerario Europeo por el Consejo de Europa, el Ministerio de Turismo de España propone un recorrido de siete días donde, además de ver los paisajes del centro de España que el “Caballero de la Triste Figura” pasa, también se visitan lugares significativos en la vida de Miguel de Cervantes.



Día 1: Alcalá de Henares

¿Por qué? Porque en esta ciudad nació Cervantes.

Visita: Casa Museo de Cervantes, la catedral de Alcalá y come tapas en uno de los 25 restaurantes del centro histórico.



Día 2: Madrid

¿Por qué? Es la capital del país y el viaje se puede extender tanto tiempo como sea posible.

Visita: Iglesia y convento de las Trinitas Descalzas donde, se cree, está enterrado Cervantes; la taberna Casa Alberto, donde Cervantes escribió tres de sus obras; la imprenta Juan de la Cuesta, lugar en el que se imprimió la primera edición de El Quijote.



Día 3: Esquivias y Toledo

¿Por qué? En Esquivias, a 40 km de Madrid, se casó y vivió Cervantes con su esposa.

Visita: Museo Casa de Cervantes; avanza media hora hasta Toledo, ciudad Patrimonio de la Humanidad, conocida como la de “las tres culturas”: visita su catedral cristiana, mezquitas como la de Cristo de la Luz, o la sinagoga de Tránsito con su historia sefardí.



Día 4: Consuegra – Alcázar de San Juan

¿Por qué? Abre bien los ojos, ¿son gigantes contra los que hay que luchar o son molinos?

Visita: A 60 km de Toledo está Consuegra, lugar donde mejor se conservan los molinos del siglo XVI y puedes conocerlos, entrar y ver la maquinaria que se utilizaba. A 30 minutos de ahí, está Alcázar de San Juan con el Museo Casa del Hidalgo y el Centro de Interpretación Cervantino.



Día 5: Campo de Criptana – El Toboso

¿Por qué? Criptana es la tierra de gigantes, los molinos de este pueblo inspiraron a Cervantes y El Toboso sí existe.

Visita: La Casa Museo de Dulcinea, la tradición dice que fue hogar de Ana Martínez Zarco de Morales (“dulce Ana”) en quien Cervantes se inspiró para el personaje de Dulcinea.



Día 6: Argamasilla de Alba – Ossa de Montiel – Villanueva de los Infantes

¿Por qué? En este lugar Cervantes fue prisionero y, la leyenda dice, aquí comenzó a escribir Don Quijote.

Visita: “Un lugar de La Mancha, de cuyo nombre no me quiero acordar”, en Argamasilla de Alba se conserva la Cueva de Medrano, donde fue prisionero el escritor.

A 50 km, en Ossa de Montiel, están la cueva de Montesinos –donde el Quijote descendió en el tiempo- y las ruinas del castillo Rochafrida. En Villanueva de los Infantes está la casa de Don Diego de Miranda, el Caballero del Verde Gabán que tanto menciona el hidalgo.



Día 7: Ciudad Real – Almagro

¿Por qué? El viaje llega a su fin en uno de los pueblos de más encanto y tradición Cervantina de España.

Visita: Museo del Quijote en Ciudad Real; la Plaza Mayor de Almagro con su Corral de Comedias del siglo XVII y el Museo Nacional de Teatro.