Los espacios de la modernidad

Los historiadores de la primera mitad del siglo XX sostenían que el modernismo fue el primer estilo internacional que tuvo ejemplos en casi todos los países del mundo.
Estilo internacional.
Estilo internacional. (Especial)

México

Cuando hablamos de la arquitectura moderna, aquella que ha sido realizada en tiempos recientes, es muy frecuente escuchar discusiones en las que existe una evidente confusión entre modernidad y modernismo. El término “modernidad” se refiere a la Edad Moderna, el período histórico que comprende desde la Edad Media hasta nuestros tiempos. Durante esta etapa ha habido múltiples estilos arquitectónicos que han generado ciclos entre cánones y rupturas culturales. La más reciente de estas rupturas sucedió al final del siglo XIX, cuando se desgastaron el academicismo y el eclecticismo histórico como modo de hacer la arquitectura, y surgió un estilo nuevo que se denominó “modernismo”.

Los historiadores de la primera mitad del siglo XX, en particular Henry Russell Hitchcock, sostenían que el modernismo fue el primer estilo internacional que tuvo ejemplos en casi todos los países del mundo, a diferencia de los estilos anteriores, que se extendieron por zonas geográficas restringidas culturalmente. En 1932 fue organizada la exposición Arquitectura moderna: exposición internacional, y a partir de esa fecha se comenzó a etiquetar a la arquitectura moderna como “estilo internacional”. La exposición mostró los proyectos de 37 arquitectos, construidos en 15 países de dos continentes: América y Europa. Las tres características fundamentales de los edificios mostrados fueron: la ausencia de ornamentación, el predominio del volumen sobre la masa y la regularización de los elementos constructivos. Con estos tres elementos se estableció el canon de la arquitectura internacional, que extendió su influencia a los demás continentes del orbe.

Hasta hoy, se sigue aceptando irreflexivamente este canon, y cualquier ejemplo distinto se descarta en el medio profesional como arquitectura vernácula o historicista. Solamente la arquitectura modernista es aceptada como arquitectura culta. Sin embargo, existen excepcionales ejemplos que han emanado de la periferia, de países como Australia, Chile, Egipto y México, que aun no cumpliendo con los cánones del modernismo, son considerados como ejemplos relevantes en la historia de la arquitectura moderna. Uno de estos arquitectos es, sin duda, Luis Barragán, quien, según Octavio Paz, era un arquitecto moderno pero no modernista. Quizá el poeta se refería al hecho de que Barragán cuestionara algunos valores del modernismo, como el predominio del volumen sobre la masa, el cual opera en sus obras a la inversa. Tampoco se puede decir que los espacios de Barragán carezcan de decoración, ya que su uso del color y del agua va mucho más allá de la funcionalidad.