Los premiados de 2014

Modiano, Banville, Quino, Magris, Goytisolo y Ramírez recibieron algunos de los premios literarios más importantes a nivel internacional.
Patrick Modiano, Quino, Sergio Ramírez, John Banville, Juan Goytisolo y Claudio Magris.
Patrick Modiano, Quino, Sergio Ramírez, John Banville, Juan Goytisolo y Claudio Magris.

Los premios son siempre acontecimientos importantes en el universo de los libros. Reconocen las trayectorias de autores consagrados y fomentan una mayor difusión de sus obras. A continuación, un recuento de seis de los galardonados en este 2014.

Patrick Modiano, el nostálgico

Patrick Modiano (París, 1945) tardó en asimilar que había ganado el Nobel de Literatura 2014. Cuando se enteró, creyó que era "como un desdoblamiento de alguien que se llamaba como yo. Todo fue un poco abstracto", dijo el autor de El café de la juventud perdida en la conferencia de prensa que ofreció tras recibir la noticia.

Modiano se convirtió en el decimoquinto autor francés en recibir este reconocimiento, reafirmando a Francia como el país con mayor número de ganadores del galardón otorgado por la Academia Sueca.  

El hijo de una actriz belga y un empresario italiano ha centrado toda su obra en el París de la Segunda Guerra Mundial, describiendo los acontecimientos de esta época a través de personajes comunes. En sus ficciones ha retomado temas como la ocupación nazi, el judaísmo y la pérdida de identidad.

Entre sus novelas se encuentran El lugar de la estrella, La calle de las tiendas oscuras, Domingos de agosto, Viaje de novios, El rincón de los niños, Las desconocidas, Dora Bruder y Joyita.

John Banville, el polifacético

"Se abre a deslumbrantes espacios líricos a través de referencias culturales donde se revitalizan los mitos clásicos y la belleza va de la mano de la ironía", dijo el presidente del jurado del Príncipe de Asturias antes de otorgarle el premio a John Banville, nacido en la localidad irlandesa de Wexford el 8 de diciembre de 1945.

El autor de obras como El mar, Los infinitos y Antigua luz no es uno, sino dos. Bajo el seudónimo de Benjamin Black, Banville ha escrito novelas policiacas desde 2006.

"Mis libros de Benjamin Black son un triunfo del gancho y la espontaneidad, mientras que Banville le da forma a las cosas lentamente, en la oscuridad durante años, con la esperanza de crear algo eventualmente", explicaba el autor en entrevista con el diario británico The Guardian.

En su última obra, La rubia de ojos negros (2014), Black resucitó al detective Philip Marlowe, creado en los años 1930 por el estadounidense Raymond Chandler.

Quino, el niño grande

Joaquín Salvador Lavado Tejón, mejor conocido como Quino, recibió el Príncipe de Asturias de Comunicación y Humanidades "por su dimensión universal" y sus "lúcidos mensajes" transmitidos principalmente a través de Mafalda.

En este mismo año se cumplieron 50 años de la creación de la niña concienzuda y rebelde, preocupada por la paz en el mundo, amante de los Beatles y que detesta la sopa. La historieta traducida a más de 30 idiomas también se ha llevado al cine y la televisión.

Al conocer la noticia, el humorista gráfico se dijo sorprendido de que su personaje gustara a las nuevas generaciones, cuando en sus tiras cómicas no hay tecnología, ni computadoras ni “e-books”.  

Con 82 años cumplidos, el argentino afirmó también que "la vejez es un Golpe de Estado de un fascista que te dice que ya no puedes beber, ni fumar y te quita no sólo los placeres, sino las necesidades vitales como poder moverse”.

Juan Goytisolo, el migrante

"Cuando me dan un premio siempre sospecho de mí mismo. Cuando me nombran persona non grata sé que tengo razón", dijo a El País Juan Goytisolo (Barcelona, 1931) apenas un día antes de conocer que había ganado el Premio Cervantes de Literatura, el más importante de las letras en español.

El ensayista y narrador de 83 años es creador de una obra marcada por la migración. No solamente porque ha vivido en países como Francia, Estados Unidos y actualmente en Marruecos, sino porque es un autor preocupado por explorar los constantes cambios espirituales de sí mismo.

El autor de Juego de manos, Señas de identidad y Reivindicación del conde don Julián también es conocido por su compromiso con distintas causas políticas y sociales. Gracias a su defensa de la plaza marroquí de Xemáa el Fná, la UNESCO comenzó a otorgar la distinción de Patrimonio Oral e Intangible de la Humanidad.

Sergio Ramírez, el comprometido

El escritor nicaragüense Sergio Ramírez ganó el Premio Internacional Carlos Fuentes a la Creación Literaria. El jurado, compuesto por escritores como Juan Goytisolo, Mario Vargas Llosa, Soledad Puértolas, Margo Glantz y Gonzalo Celorio, escogió al escritor de Margarita, está linda la mar por su habilidad de "conjugar una literatura comprometida con una alta calidad literaria".

Después del triunfo de la revolución sandinista, Ramírez se convirtió en vicepresidente de Nicaragua y presidió el Consejo Nacional de Educación. En 1996 decidió retirarse de la vida política.

El novelista, cuentista y ensayista, autor de más de 55 libros, recibió con especial entusiasmo el galardón que lleva el nombre del escritor mexicano. "Sus obras me enseñaron que la historia no solo podía ser reinterpretada a través de la ficción, sino que, al fin y al cabo, la historia se termina leyendo a través de la novela, más que a través de los textos de historia. Y eso es lo que Fuentes ha hecho con la historia de México", dijo Ramírez en entrevista con MILENIO.

Claudio Magris, el viajero

"Es un autor que ha visto la cultura y ha reflexionado sobre ella, un apasionado en la búsqueda del conocimiento", dijo Rafael Tovar y de Teresa al entregarle a Claudio Magris (Trieste, 1939) el Premio FIL de Literatura en Lenguas Romances. "Nos transporta con su prosa diáfana en donde el imaginario no conoce límites, lo podemos ver como diario, autobiografía o libro de viajes", añadió el presidente de Conaculta.

Una de las novelas más conocidas del escritor italiano es El Danubio, un recorrido por la historia y las distintas lenguas de Europa. Magris fue reconocido como un autor de una "escritura erudita y poética, que imbrica la reflexión rigurosa sobre la literatura, la historia, las artes y las culturas con la narrativa autobiográfica y de ficción".

El autor de otros títulos como A ciegas y El infinito viajar se mostró sorprendido por el buen recibimiento que ha tenido su literatura en los países de habla hispana. En su discurso de aceptación, en la pasada FIL, argumentó que son muchas las razones por las que se escribe: "por amor, por miedo, como protesta, para distraerse ante la imposibilidad de vivir, para exorcizar un vacío, para buscarle un sentido a la vida"...