“Ser escritor, un negocio muy raro”: George R. R. Martin

“Todavía sigo pensando que estoy soñando”, comenta sobre el éxito alcanzado con su obra ante 2 mil seguidores en la FIL de Guadalajara.
Ha sido todo un fenómeno editorial.
Ha sido todo un fenómeno editorial. (EFE)

Guadalajara

Los boletos para ingresar a la charla de George R. R. Martín en la FIL de Guadalajara —2 mil en total— se distribuyeron en grupos de 500 que se obsequiaban los lunes a través de las redes sociales; en alrededor de ocho minutos no quedaba ninguno. Así es la relación de los lectores con un autor que se ha convertido en un fenómeno editorial, sobre todo a partir de la serie televisiva Juego de tronos, aunque él defienda que no es así.

“Vendí mi primera historia en 1971 y mi primera novela se publicó en 1977. Mi carrera ha tenido sus altas y bajas, pero desde 1979 me dediqué a escribir de tiempo completo. Juego de tronos —el primer volumen de la saga Canción de hielo y fuego— no fue el primer best seller sino Choque de reyes, primero en aparecer en la lista de ventas en el New York Times; su siguiente libro, Tormenta de espadas, fue número uno en la lista y después llegó la serie de televisión”.

Martin es una de las figuras de la FIL, y en un encuentro con los medios reconoce que si bien sus primeros libros se habían publicado en español, italiano, alemán y las principales lenguas, ahora aparecen en 50 idiomas, algunos de los cuales ni siquiera sabía que existían.

“Si supiera por qué ocurrió lo hubiera hecho 30 años antes. Ser escritor es un negocio muy raro: uno se sienta, tiene una historia en la mente y está tratando de plasmarla en la pantalla de la computadora, y es uno con su mundo y sus personajes. Vive con esto solo durante mucho tiempo, y luego lo saca al mundo.

“Algunas veces el mundo responde y otras veces no lo hace. Los que han seguido mi carrera sabrán que publiqué varias novelas antes, que gané premios, pero a principios de los años ochenta escribí una novela, Armageddon Red, una fantasía de rock and roll y mucha gente pensaba que sería mi gran éxito, que me iba a convertir en un bestseller, en una estrella. Me pagaron mucho dinero, me sentí muy orgulloso, las reseñas fueron excelentes… y nadie lo compró”.

ESCRIBIR Y YA

El escritor responde a las preguntas de manera afable, sin importar si son de política, pese a advertir de manera previa que no respondería temas del presente, quizá porque él mismo ya dio a conocer que su presencia en esta FIL sería la última aparición pública que tendría en mucho tiempo, para dedicarse todo el 2017 a escribir el séptimo volumen de su saga.

Bromenado señaló que ante el fracaso Juego de tronos ya estaba tomando cursos de bienes raíces, por lo que durante 10 años se refugió en Hollywood, “para poder pagar la hipoteca de la casa”.

“Eso me enseñó una lección: no se puede esperar nada, y en el caso de Juego de tronos y los libros que siguieron a mis años en Hollywood yo nada más quería regresar a la prosa, escribir una novela que a la gente le gustara, pero ciertamente no estaba dando nada por hecho.

“Después de que a tanta gente le haya gustado y haya tenido éxito a la escala en que lo ha logrado, aún sigo pensando que estoy soñando y voy a despertar en la mañana para salir a vender bienes raíces de nuevo”.

El autor no habla del futuro sino más bien se detiene a reflexionar acerca de su proceso creativo, de sus influencias, de la creación de personajes y de todo aquello que le ha permitido construir una narrativa que le permite vender millones de libros en el mundo, más allá del impacto de la serie televisiva.

“La fantasía tiene que estar arraigada en la realidad. He hablado de mi admiración por Tolkien, quien abrevaba en el folclor de las leyendas, incluso hablaba las lenguas nórdicas antiguas, pero la otra influencia es la historia de verdad y la ficción histórica: quería combinar las fantasías de Tolkien con algunas de las cosas que observaba en las mejores versiones históricas, aun cuando se habla de dragones, lobos gigantescos de hielo, uno quiere arraigarlo en la realidad”.

Después de señalar que le preocupa la llegada de Donald Trump a la presidencia de Estados Unidos, Martin enfatizó en el grave problema que significa el calentamiento global.