No escribo para ganar premios: Fernando del Paso

Después de una semana “muy abrumadora con tanta llamada” tras ganar el Premio Cervantes, dice que está preparando el discurso que dará en FIL y que le han impactado los atentados en París.
“Me gusta ser parte de la moda, ser parte de la nueva onda”.
“Me gusta ser parte de la moda, ser parte de la nueva onda”. (Nacho Reyes)

Guadalajara

Tras haber ganado el Premio Cervantes, el destacado escritor Fernado del Paso, charló para los lectores de MILENIO JALISCO.

¿Cómo han sido estos días de Premio Cervantes? Usted decía que el premio era para disfrutarse ¿lo ha disfrutado?

Todavía no. Bueno, claro que sí. En cierto modo, desde el momento en que me lo comunicaron, desde entonces lo estoy disfrutando, pero la situación ha sido un poco abrumadora con tanta llamada por teléfono, tanta entrevista, cosa que me halaga, pero no deja de abrumarme un poco.

Maestro, vayamos al inicio. ¿En qué momento, en qué lugar recuerda su primer encuentro con la literatura?

Pues yo recuerdo mi primer encuentro con los monitos del periódico. Después, el primer libro que leí fue Las mil y una noches. Tenía 8 o 9 años. La edición censurada, por supuesto, sin cosas divertidas como los incestos, las sodomías y todo eso. Después, ya como a los 10 años, me enfrenté por primera vez al Quijote y desde entonces he leído varias veces.

¿Algún taller literario que haya marcado su inicio?

Pues el que daba Juan José Arreola en la Ciudad de México.

¿Entonces por eso es que llega el original de José Trigo a sus manos? ¿Es el primero que lo revisa?

No, no fue el primero que lo revisó, pero fue él quien me publicó lo primero que yo escribí, que fue Los sonetos de lo diario y Los Sonetos de lo diario los escribí porque dos amigos míos, el colombiano Antonio Montaña y el hispano mexicano José de la Colina, se asomaron en mis guías y mentores y después el libro que me dieron a leer fue El rayo que no cesa, del poeta español Miguel Hernández.

¿Está enterado de que después de que Juan José Arreola leyó José Trigo dijo que usted era el mayor escritor mexicano después de Sor Juana Inés de la Cruz?

No lo sabía, pero es un poco exagerado. (Risas) Pues sí, pero él me ayudó mucho.

Usted ha dicho que nunca escribió pensando en los premios, pero casi lleva un récord perfecto: premio por libro y además premios importantes. Eso, sin duda, lo estimuló a seguir escribiendo.

Bueno, los premios efectivamente son un gran estímulo siempre, le dan a uno mayor seguridad, pero no escribo para ganar premios.

¿Y el Cervantes a qué lo motiva? ¿Qué sigue?

Pues no lo sé, desde hace tres años que estoy un poco enfermo y no he escrito, así que no sé.

Tengo entendido que estaba escribiendo sobre religiones, algo que viene muy en el momento por todos estos atentados en Francia.

Sí, del segundo tomo me faltan unas 20 o 30 páginas, creo que puedo terminarlo; del tercero llevo como 500 páginas ya. Espero que pueda recuperarme totalmente para terminarlos, me interesa muchísimo el tema y, como digo al principio del primer volumen, el contenido de este libro no es lo que yo quiero enseñar, es un contenido de lo que yo quería aprender y todavía quiero aprender.

¿Se encontrarán respuestas, en él sobre estos conflictos que se están dando en París con los atentados de estos grupos terroristas?

Pues desgraciadamente la brutalidad de los atentados terroristas es tan grande que no admite respuesta mas que de golpe, también. Este mundo no se compondrá si no hay un mínimo de respeto hacia las creencias del otro, si el islam respeta las creencias de occidente y el occidente las del islam ¿verdad?

Maestro, pasando a otras cosas ¿Qué le ha significado a usted la Biblioteca Octavio Paz, que lo trajo a Guadalajara hace casi 25 años?

Significó mucho porque fue la primera vez en mi vida que pude trabajar con los libros directamente y con los lectores y eso ha significado mucho para mí. Las actividades que hemos tenido, cómo hemos ido ampliando los servicios para los niños, para los no videntes y discapacitados y todo eso ha sido ejecutado con éxito y eso me agrada mucho.

Veo en sus libros que, para hacerlos, tuvo que hacer muchísima investigación, algo muy parecido a lo que luego hacemos como periodistas de buscar datos, investigar, reconstruir cosas que han pasado muchos años atrás.

Sí, pues porque soy un apasionado de la historia y un apasionado de lo correcto, soy perfeccionista, entonces para escribir Noticias del Imperio, por ejemplo, tuve que leer muchos libros costumbristas de la época para saber cómo se veía la gente, en qué trabajaba, cómo eran los carruajes que utilizaban, qué era lo que comían tanto los ricos como los pobres, etcétera.

¿Y en algún momento algún lector erudito en el tema le refutó algo?

No, hasta ahora no.

En algún momento de su vida como escritor ¿su trabajo lo enfrentó al poder?

Pues hubo artículos y cosas que no gustaron mucho, pero nunca he tenido una represión directa.

¿Advierte alguna evolución en la clase política, en la clase gubernamental hoy en México o en la sociedad civil?

Muy poca. Pues no sé a qué se deba eso. Los políticos tal vez a que dedican más tiempo a hacerse más ricos y más poderosos y la sociedad siempre con un poco de desconfianza.

¿Por esa poca exigencia a tener una clase política que no evolucione?

Claro.

¿Por dónde podríamos ir para sacudirnos esa apatía?

No sé, no tengo la solución. Evidentemente la raíz de la mayor parte de los problemas es la desigualdad social, la desigualdad económica.

¿Cuál sería el mensaje en la Feria Internacional del Libro, a la que llegará con la distinción de ser el sexto mexicano con el Premio Cervantes, es la tribuna más importante en la legua hispana?

Pues tengo que pensarlo con mucho cuidado, pero habrá un mensaje.

Adelántenos algo.

No, no sé. Lo de París me ha conmocionado mucho y quizás sea en ese sentido, pero también un mensaje, al fin de mi intervención, relativo a México.

¿Cómo ve a México?

Pues mal, está mal, está lleno de odio, de pobreza, de empobrecimiento, de narcotráfico, de secuestros, de extorsiones. Hay mucho de eso... debería haber menos.

¿El premio lo motivó también a retomar la pintura?

Sí, pero no he podido todavía, desde hace seis años me dieron varios infartos al cerebro que me dejaron sin habla, y ya recuperé el habla, pero todavía la coordinación al caminar y todo eso no lo he recuperado, entonces para dibujar se necesita coordinación. Espero recuperarla.

Se le ve muy bien, maestro. ¿Qué tanto le gusta la moda?

Me gusta mucho, no solamente seguirla sino ser parte de ella, ser parte de la nueva onda.

¿Lo asesoran o es su propio gusto?

Mis parientes más cercanos. Mis seres queridos saben que me gustan los colores, ellos mismos alimentan mi pasión regalándome prendas con colores vivos.