ENTREVISTA | POR LILIA OVALLE

La escritora, curadora y crítica de arte, habla sobre el estado del arte en Coahuila y en México, teniendo como eje la medianía y mediocridad que la sociedad ha impuesto sobre la emergente generación de artistas. 

Si no vives con pasión, entonces, ¿cómo vivir?: Avelina Lésper

La muestra comenzará con un diálogo entre artistas y el público en general para realizar una crítica con mayor peso.
La muestra comenzará con un diálogo entre artistas y el público en general para realizar una crítica con mayor peso. (Aldo Cháirez)

Torreón, Coahuila

A tres días de ser inaugurada la exposición El Milenio visto por el Arte, la escritora, crítica de arte y curadora Avelina Lésper, concedió una entrevista en el marco de la conmemoración del 100 Aniversario de Milenio La Opinión Laguna, que abrirá sus festejos con la inauguración de la muestra en el Museo Regional de la Laguna.

Con un semblante relajado y una actitud discretamente alegre, Lésper abre el diálogo.

"Estamos muy contentos porque además venimos a festejar los cien años de La Opinión y creemos que es una gran oportunidad para celebrarlos con una exposición que ve a futuro donde los artistas hablan sobre lo que creen que va a pasar, de lo que creen, esperan, temen o proyectan que va a suceder en los mil años que estamos iniciando con este milenio". 

"Es muy interesante que mientras se celebran cien años de generar continuamente información y de mantener un compromiso en tiempo presente, tengamos además una muestra pictórica que habla de las preocupaciones futuras de los artistas".

Dentro de la exposición vemos temas que son muy antiguos como la pederastia ejercida por el clero, se hace la crítica, pero también hay algunos novedosos como el uso y el abuso de las tecnologías. ¿Qué visión podría tener el ciudadano común?

Pues mira, lo que podrán encontrar por un lado es que los seres humanos no hemos resuelto nuestros problemas. Por ejemplo, se acaba de descubrir el que podría ser el primer dibujo de la historia de la formación del pensamiento abstracto de la humanidad, que tiene 38 mil años, yo creo que los problemas que los seres humanos venimos arrastrando tienen esa misma edad. 

No hemos sido capaces de aprender de nuestros errores, no hemos sido capaces de aprender de lo que nosotros mismos hemos generado persiguiendo el progreso, es muy triste el ver que pagamos un precio tan alto por el progreso, pagamos un precio humano, con la naturaleza, pagamos el precio con nuestro tiempo que es precioso, porque estamos obsesionados con el progreso y en esa avalancha perdemos muchísimo más de lo que estamos obteniendo y eso ha sucedido desde hace 38 mil años.

¿Cómo consiguieron reunir este catálogo con paletas tan diversas y con pintores que son reconocidos en la tradición de la plástica mexicana y nuevos talentos también?

Es que somos muy afortunados en México, tenemos una cantidad de artistas y de talento muy valiosa, lo que pasa es que hemos vivido en una gran subestimación de nuestros propios valores y no alcanzamos a ver lo que nuestro arte está ofreciendo y lo que muchísima gente está tratando de hacer. 

Mira, en esta muestra por ejemplo, los artistas que son muy jóvenes, hay algunos que han trabajado con verdadera dificultad para generar su obra porque no hay espacios, porque no hay apoyos oficiales y porque no hay un interés real en sostener el arte y por otro lado vemos que los artistas que tienen una gran trayectoria como Arturo Rivera, como Felguérez, como Aceves Navarro, están ahí por la pura necedad de no abandonar la creación, entonces eso lo que nos genera es un compromiso hacia estas personas, a apoyarlos, a generar por lo menos esta ventana en la que el público que necesita ver arte, que necesita cultura, que necesitamos ese diálogo, hagan contacto con lo que en su país se está haciendo.

En cuanto a la exposición que vamos a ver, es nada más una probadita de lo que tiene Fundación Milenio.

Exactamente, contamos ya con 150 obras, las que veremos son 34 de la primera serie, traemos 34 pinturas, varias de ellas en gran, gran formato, varios dípticos, traemos nuestros periódicos intervenidos donde los artistas pintan al final de la entrevista sobre nuestro ejemplar de Milenio de ese día y traemos además las fotografías que hacemos en los estudios con cada uno de los artistas. 

En el caso de las fotografías, podemos decir que son producto periodístico, las elaboraron fotoreporteros.

Eso es maravilloso porque hay una gran división ahorita entre lo que es la fotografía supuestamente artística donde la gente fotografía rayas de banqueta o un vaso de café doblado y no, ahora todo mundo se siente el gran fotógrafo porque literalmente están sentados en su cámara y creen que eso es hacer fotografía y tienen la fiebre de hacer una imagen y la suben a la red como si nos importara el poco talento que tienen.

Luego están nuestros fotoreporteros que arriesgan la vida por sacar una instantánea, que están todos el tiempo detrás de un hecho y que son agredidos por hacerlo, que no abandonan el deber de estar observando a su interlocutor, que nos sorprenden muchas veces con los rostros que captan. 

Nos dicen en los museos, ‘no, esa no es foto artística, eso es fotoperiodismo’. Bueno, pues nosotros en Fundación Milenio y en la Colección Milenio Arte creemos que la foto periodística tiene un nivel artístico y que debe ser valorada así, son imágenes sensacionales captadas en el momento de la entrevista, la gran mayoría no están planeadas y muchas veces cuando a un artista se le dice que se le hará una foto, el artista está pensando en que estamos en su taller y en que estamos invadiendo ese espacio casi sagrado, entonces, es otro tipo de retrato y verán cómo nuestros fotoreporteros lograron un enorme nivel y estamos además rescatando el retrato fotográfico.

¿Algo que se deba recuperar en cuanto a la exposición que se inaugura el día 24 en la ciudad?

Sí. Que queremos que Torreón haga arte, que queremos que Coahuila tenga su Facultad de Arte. Es una anomalía en el país, Coahuila necesita una Facultad de Arte y un Museo de Arte, necesita darle la oportunidad a sus jóvenes de estudiar arte y darle la oportunidad a los artistas que han tenido que emigrar, que regresen y que funden esa escuela porque no hay progreso sin cultura, el proceso lógico es que una vez que se ha alcanzado gran potencial tecnológico y empresarial, se desarrolle la cultura porque es necesaria para la paz social y para la valoración de la sociedad en sí misma y necesaria para el diálogo.

La defensa apasionada del arte

La posición que se presenta como poco negociadora a la hora de defender el concepto del arte, le ha valido a la crítica Avelina Lésper, ganar enemistades pero también crear una legión de admiradores. Como personaje controversial ha generado ideas, muchas de ellas en torno al quehacer artístico.

¿Cuesta trabajo asumir una defensa apasionada del arte?

Si no lo haces con pasión, ¿qué vas a hacer?, es decir, si no vives con pasión, entonces, ¿cómo vivir? Ya tenemos una sociedad que nos impone la medianía, la indiferencia, el egoísmo. Yo creo que hoy una forma de rebeldía es el entregarse con pasión a hacer algo.

Pensando en que la sociedad vive en la inmediatez, en la validación y reconocimiento en el Facebook, de la comida rápida y evitar el disfrute de las cosas sencillas ¿cómo se debe entender el arte contemporáneo?

El denominado arte conceptual que yo llamo arte VIP, es una patología de nuestro tiempo. No es arte el que hace un señor que le pega circulitos a una bolsa de papas fritas, no es arte el que una señora haga escarnio como Teresa Margolles lo hizo del narcotráfico y especule con sangre y con supuesta agua de cadáver, que además todo esto es mentira y lo único que hace es comprometer el sistema médico forense con todas sus patrañas.

Eso no es arte y la sociedad merece mucho más que eso. Se merece encontrar la gran plástica que México ha generado desde hace siglos porque el arte prehispánico posee una gran plástica, posee un gran valor escultórico, arquitectónico y pictórico.

Es lo que nosotros merecemos, no nos merecemos a esa gente ni nos merecemos que les den becas.

Pensando que el artista puede buscar recursos de la IP o que el ciudadano común debe respaldarlo vía impuestos y a través de los programas del Estado, ¿se tendría que pedir mayor rigor en cuanto a la calidad de la producción?

Por supuesto, porque el arte se trata de talento y el talento desafía el entorno para demostrarse a sí mismo, es mentira eso de los talentos ocultos, todo mundo que tiene un talento lo primero que hace es tratar de explotarlo, entonces que se demuestre, la inteligencia humana está para ser visible y trascender.

Nuestra trayectoria no existiría en el tiempo, es la inteligencia la que genera una voz que persistirá, las obras son las que subsisten. Los seres humanos somos efímeros, solamente una obra va a quedar.

¿Y qué pasa con el arte conceptual y su validación: la culpa es del mercado, del espectador, del artista?

Todos. Es cómplice el espectador que no se atreve a decir lo que piensa, que le digan que es ignorante y que lo marginen de un trabajo social que es el arte generado desde un profundo compromiso interno. 

También es cómplice la persona que vende eso en miles de dólares, es cómplice la institución que lo exhibe y es cómplice la institución que da una beca para alguien que fotografía bolas de cabello que encuentra en la calle. Son cómplices de la mediocridad y de la satisfacción inmediata que pide todo el mundo para ser feliz. 


rcm