"Tuve la oportunidad de salir a la comunidad, como un deber cívico"

El emprendedor y político, Genaro Leal Martínez, relata en su nueva obra, la cual será presentada este domingo, cómo era la vida en Monterrey en el momento de la Segunda Guerra Mundial.
El emprendedor y político, Genaro Leal Martínez.
El emprendedor y político, Genaro Leal Martínez. (Roberto Alanís)

Monterrey

Emprendedor regiomontano llevado a la política gracias a "un deber cívico", Genaro Leal Martínez decidió plasmar sus memorias en la obra titulada Como los vi, los recuerdo (Editorial Universitaria UANL).

Gracias a una memoria prodigiosa, Leal Martínez va relatando cómo era la vida de Monterrey en plena Segunda Guerra Mundial, el desarrollo pujante de la industria y a los hombres que ayudaron al desarrollo económico, político y social de la entidad.

La obra contó con la edición de Norma Garza, la cual será presentada este domingo 15 de octubre a las 19:30 en la Sala A  de la Feria Internacional del Libro de Monterrey, contando con la participación de Reyes Tamez Guerra, Lucas de la Garza y Romeo Flores Caballero.

¿Cómo nace la inquietud de dejar sus memorias en la obra Como los vi, los recuerdo?

Platicando con Norma (Garza) y con mi esposa Irma surgían recuerdos del cómo era Monterrey antes, ahí surgió la idea de relatar las experiencias.

A los 10 años recuerdo que me di cuenta, de manera extraordinaria, que todo era útil y necesario para la Segunda Guerra Mundial, y digo en el libro que en aquel tiempo todo se negociaba, todo se compraba y todo se vendía, únicamente no se vendía la dignidad.

¿Y cómo empieza su gusto por la política?

El gusto por la política me viene después como un cumplimiento, o un deber cívico, para apoyar a la ciudad. La primera relación que tuve con el Gobierno del Estado fue cuando hubo una escasez de gas natural al debilitarse la producción en la Cuenca. Estaba en la Cámara de la Industria de la Transformación, y como tuve mucha relación con gente de Petróleos Mexicanos, entonces me piden que tenga mayor contacto entre el Estado y Petróleos.

Luego Pedro Zorrilla me invita a ser alcalde en San Pedro, junto a amigos como Lázaro Garza Ayala o Lucas de la Garza, esa fue mi participación política aunque sólo por tres años (1977-1979).

Menciona que era una forma muy distinta de hacer política, ¿Cómo era?

La distinción es que en aquellos años tomaba fuerza la incidencia de Acción Nacional, San Pedro tenía a la primera alcaldesa con doña Norma Villarreal. Entonces era una política donde las decisiones las tomaba el Presidente de la República, el candidato del PRI tenía la anuencia del Presidente y el gobernador; prácticamente era una democracia en plena lucha por no decir que una democracia inexistente.

Tuve la oportunidad de salir a la comunidad, como un deber cívico, pero se acabó.

En su administración se da el monumento que hoy conocemos como "Los Tubos", icónico en San Pedro.

Fue una historia relevante porque esos tubos fue una muestra que mandó una compañía de gas francesa para abastecer la construcción del gasoducto de Cactus a Monterrey. Pero salieron fuera de especificación y era muy costoso devolverlos o meterlos al horno, entonces gente de Petróleos Mexicanos y Altos Hornos me hicieron el favor de regalarlos.

Se trató del primer concurso de arte urbano en el país, donde el arquitecto don Pedro Ramírez Vázquez fue el que estuvo al frente del concurso y participaron poco más de 20 artistas.

López Portillo vino al inicio de obras y a la inauguración, llamándole la Plaza de la Alianza.

¿Cómo le tocó vivir la relación de los empresarios regiomontanos con el presidente Echeverría?

Fue una relación muy crítica, aunque hay que recordar que ahí se origina la Refinería en Cadereyta y el gasoducto. Pero fue muy crítico, se les decía a los empresarios "los encapuchados".

Eran épocas distintas, ahora ya no les importa esto.

¿Y cómo ve Genaro Leal a Nuevo León ahora?

Cambió mucho, en aquellos años los emprendedores eran de aquí, auténticamente regiomontanos. Claro, había grandes empresas como la American Smelting, que era Peñoles, pero había muchos emprendedores mexicanos.

Hoy por fortuna se ha diversificado gracias a la globalización, que hay que decirlo, es despiadada y de forma despiadada se han apropiado de muchas empresas, como pasó con Cervecería.

¿Y la política actual?

¿Cómo la veo? con mucho desconcierto, tanto a nivel federal como en el estatal, y con una grave plaga, que ya es epidemia, que es la corrupción y la impunidad. Siguen despojando a Petróleos Mexicanos, la impunidad es una plaga mundial que en México se ha reconcentrado mucho.