“No entiendo cómo dibujé todo eso”

Quino, el gran monero argentino inauguró ayer la 40 edición de la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires, la más importante de sudamérica.
El autor argentino fue ovacionado por los presentes a la ceremonia de inauguración.
El autor argentino fue ovacionado por los presentes a la ceremonia de inauguración. (Cortesía Feria Internacional del Libro de Buenos Aires)

Buenos Aires

"No entiendo cómo se me ocurrieron todas esas cosas. Ni cómo dibuje todo eso”, afirmó Quino, en el diálogo que sostuvo con el periodista Carlos Ulanovsky y Cristina Mucci. El humorista argentino fue ovacionado tres veces por los casi mil asistentes al acto inaugural de la 40 Feria Internacional del Libro de Buenos Aires. “Hablo muy poco, por eso elegí el dibujo para expresarme”, dijo al comienzo y al final, cuando le preguntaron si quería  agregar algo. Y es cierto: la conversación pública duró apenas unos 20 minutos.

Antes, la intervención del dibujante más querido de América Latina, fue antecedida por el protocolo que incluyó las palabras de al menos tres funcionarios: el director de las industrias culturales de la Secretaria de Cultura, el Presidente de la cámara de la industria del libro y el ministro de educación del gobierno de Cristina Kirchner.

Un Quino adormilado siguió el transcurso de los discursos. En uno se hizo alusión a la reciente partida del colombiano Gabriel García Márquez y a los cien años del natalicio de Julio Cortázar, y todos los homenajes que se le harán durante el transcurso del 2014. También se habló de algo que entusiasma a unos y preocupa a otros que es la “Plataforma del libro digital Argentina que tiene como intención unificar la oferta y ser además una herramienta de comercialización”.

Quino se despertó y la sonrisa iluminó su cara. Sus ojos se hicieron grandes cuando escuchó su presentación: “directo de Mendoza para el mundo, Joaquín Salvador Lavado, Quino”, dijo Carlos Ulanovsky el periodista. El dibujante comenzó a contestar las preguntas de una conversación que nunca logró sonar natural, quizá porque eran muchos los testigos. Los políticos recularon un poco y pusieron cara sería para escuchar al monero convertido en politólogo por no decir filósofo: “soy un dibujante político, sí. Quizá porque he crecido entre discursos políticos en casa”. Luego se refirió a la manera como ha reseñado las diferentes formas de poder: “un restaurant es un terreno político. Y uno está a expensas del mesero, del chef o cocinero que le sirven a uno lo que quiere y encima pagamos”.

Describió también que Mafalda nació en dibujo y “no me gusta que me la vengan a cambiar” refiriéndose a los intentos de llevarla a otros escenarios o formatos. Pero la mayor ovación fue cuando se refirió al pasaje bíblico de Sodoma y Gomorra, pues dijo, pese a no ser creyent, ha sido un habitual lector de la Biblia que “es interesante y tiene pasajes divertidos. Por ejemplo El de Sodoma y Gomorra”.

En todo caso quedo constancia de que no es fácil entrevistar a un monero. Quino pocas veces hizo frases largas. Pero su agudeza le permitió soltar frases que rompieron un acto monótono por protocolario. “Nunca aprendí a dibujar a Mafalda”.  “Que Mafalda se lee en todo el mundo es mentira. Sólo en Europa, Grecia y América Latina”. “Uso el celular para hablar por teléfono. En tecnología me siento un analfabeto total”. “El peor trabajo que tuve fue hacer el servicio militar”.

Finalmente, los periodistas le hicieron un examen sobre sus propios personajes. Genial la respuesta del creador cuando interrogado sobre el nombre del papá de Mafalda, dijo que no tenía nombre. Y cuando Ulanovsky le recordó que se llama Ángel, Quino, incrédulo le dijo,”¿sí?”.

La edición número 40 de esta feria internacional se desarrolla en La Rural, el predio ferial más importante de la ciudad. Se despliega en seis grandes áreas llamadas Pabellones (designados por colores) donde se alojan los casi 400 estands de libreros, medios de comunicación y otros protagonistas del mundo editorial. Sao Paulo, Brasil, es la ciudad invitada de este año.

La feria se desarrolla durante casi un mes, del 24 de abril al 12 de mayo próximo.

En 2012, Argentina publicó 27,661 títulos, imprimió 96, 977, 765 ejemplares, y aunque apenas editó 4, 754  vlúmenes en formato ebook, éste dato aumentó  entre 2007 y 2012.

Desde Guadalajara, un  Pollo Blanco y con suerte

La editorial tapatía independiente Pollo Blanco, con apenas ocho meses de vida, participa en la edición 2014 de la feria argentina. Sus actividades han rendido frutos ya que presentó, en el stand de Alemania, su proyecto editorial Manuel, el cubano loco, de Saša Staniši, uno de sus primeros libros. En estos días de intensos encuentros entre profesionales los editores Carlos López de Alba y Priscila Martínez consiguieron un contrato de distribución con Waldhuter editores, una casa librera argentina de lo más exquisita por sus títulos y casas editoriales. Ellos tendrán a su cargo la circulación del libro de Staniši y también el de la autora argentina Lola Arias, titulado El amor es un francotirador.

 En esta feria del libro que reúne sobre todo a grandes editores sudamericanos La casa editora tapatía concretó la primera traducción de la novela Jaguar, de Lucrecia Zappi, autora brasileña.

López de Alba y Martínez participan además en un taller para jóvenes editores y en diferentes foros. Este año además publicarán al monero Jis y piensan asistir a la próxima Feria de Frankfurt, en Alemania.

Sus libros se pueden conseguir en librerías Gonvill de Guadalajara, Amazon.com y en su espacio oficial en Facebook.