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Viernes , 19.10.2018 / 07:26 Hoy

Engalana a Zacatlán de las Manzanas su Vitro Mural

Especial

Este trabajo comenzó en 2014 y se llevó a cabo en diversas etapas, hasta concluirlo el 8 de octubre de 2016. La primera etapa fue inaugurada el 10 de enero de 2015, la segunda el 9 de mayo del mismo año y, la última, el 8 de octubre de 2016.
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Fabricado con pequeños pedazos de mosaicos de diversos colores, azulejos, talavera, vidrios y espejos reciclados, el Vitro Mural de Zacatlán engalana el Panteón Municipal y el Paseo de la Barranca de Los Jilgueros, donde se localiza El Mirador, uno de los emblemas del municipio, junto con la manzana, la dehesa de la región.

Reina Ruiz, guía de la Secretaría de Turismo de la citada localidad, cuenta que este trabajo comenzó en 2014 y se llevó a cabo en diversas etapas, hasta concluirlo el 8 de octubre de 2016.

Recuerda que fue inaugurado en su primera etapa el 10 de enero de 2015, la segunda el 9 de mayo del mismo año y, la última, el 8 de octubre de 2016.

Explica que es un mural de cerca de 400 metros de longitud que se plasmó sobre tres muros del cementerio, el cual se erigió con el trabajo voluntario de los lugareños, quienes gustosos lo hicieron para conmemorar los 300 años de la fundación de la ciudad, de acuerdo a un viejo documento que data del 7 de diciembre de 1714.

“El primer Vitro Mural se hizo hace algunos años, pero el más importante es el que se localiza a un costado del Panteón Municipal, que es el que relata un poquito de la historia de Zacatlán, un poquito de su costumbre, de sus atractivos turísticos. Ese mural se hizo en el 2014”.

Destaca que su realización fue idea de la presidente del Colectivo Yolpaquilis Murales Zacatlán, Mary Carmen Olvera Trejo.

“Aquí en Zacatlán tenemos a una persona que ama a la cultura: Mary Carmen Olvera. Ella tuvo la idea y fue la que propuso la elaboración de todos estos murales, pero en sí hubo apoyo de artesanos, que fue la gente que hizo los murales, la (que puso la) mano de obra”.

Asegura que la inversión fue proporcionada en una parte por el Ayuntamiento de Zacatlán, quien se encargó de arreglar la barda del campo santo, y el resto fue donado por el artista estadounidense Dick Davis, presidente de la Fundación “Por la Preservación de la Cultura Indígena de la Sierra Norte de Puebla”, quien le apoyó económicamente y con el soporte de The Village of Arts and Humanities in Philadelphia en recabar algunos materiales a emplear.

“Él fue el que donó la gran parte del recurso para la elaboración de esto”, remarca.

De igual forma, se puso en contacto con la muralista Trish Metzner-Linch, también originaria de los Estados Unidos, y de quien admira su obra, pero hasta entonces sólo conocía por Internet.

Posteriormente, se sumaron al proyecto los artistas Miguel Díaz Guerrero, Zefe Cruz, Miriam Barrios, Óscar Sosa, Rich Arnauda, Jorge Gutiérrez, Karmen Vázquez, Güicho Olvera, Oswaldo Olvera, Erika Berra, Sac-Beh Millán, Gela Cruz y Roberto Pérez.

Presume que estos artistas lograron guiar a unos mil 500 voluntarios para la culminación de este trabajo, en el que se empleó la técnica del vitro mosaico y mural en mosaico, que consiste en plasmar imágenes, figuras y diseño con pedazos de diversos materiales, que se logran tras romper a propósito las piezas o cortar con pinzas una a una para lograr todo cuanto la imaginación pueda crear.

Agrega que a esta labor se unieron diversos comercios, que donaron gran parte del material utilizado, y los lugareños, entre ellos orfebres, artistas y artesanos, quienes no recibieron ninguna remuneración y aportaron todo cuanto pudieron.

“También hubo turistas, gente que iba pasando e iba aportando, colocaban los mosaicos. Entonces fue una infinidad de gente”.

Detalla que al frente del panteón, donde se localiza la entrada principal, se colocaron imágenes religiosas y pasajes bíblicos que muestran La Creación, El Paraíso de Adán y Eva, La Anunciación del Ángel, El Nacimiento de Jesús, Jesús es llamado hijo de José el carpintero, y unas alas de ángel.

En tanto, a un costado se diseñaron manzanas, “las que tenemos como atractivos turísticos y arquitectónicos; también tenemos dos pares de manos, unas que pertenecen a los franciscanos y otras de la gente de aquí de Zacatlán, que representan que los franciscanos están entregándole a la gente de Zacatlán las semillas del tipo de manzana que actualmente es la típica de aquí, que es la manzana rayada. Se dice que con ellos llegó el primer árbol de manzana rayada, que es la típica de la región y con la que se fabrica la sidra y algunos de los vinos”.

Indica que continuando con el recorrido se pueden observar diversas efigies que aluden a la historia del municipio, entre ellas se halla un reloj que hace referencia a la tradición relojera de la familia Olvera, las cascadas de Tulimán, otro de los sitios característicos de la demarcación.

Señala que en el muro frente al Paseo de la Barranca, se observa El palacio Municipal, El Templo Conventual Franciscano, el Reloj Floral, La cascada de Tulimán, el Valle de Piedras Encimadas y La Manzana de Bienvenida a Zacatlán.

Informa que en el centro de la ciudad se localiza la manzana monumental, que se hizo para conmemorar uno de los aniversarios de la denominación como Pueblo Mágico, donde se realizó el mismo tipo de trabajo ya que se le colocó en la cubierta mosaicos y espejos.

“También se revistió con la técnica de vitro mosaico y es uno de los puntos más visitados por los turistas”.

Dice que en dicho punto también se puede apreciar el logotipo de Pueblo Mágico, Los Paredones, el Xiuhtec, el códice Mendocino, la Cascada de San Pedro, el Altepetl, el glifo que representa al señorío de Zacatlán y una mujer campesina.

Refiere que la primera etapa se realizó para conmemorar al Festival del Maíz, por ello todo es alusivo al tema.

Después, abunda, se incluyeron imágenes concernientes a aspectos culturales, arquitectónicos y lugares turísticos del municipio. Mientras que otra parte está dedicada a dioses prehispánicos, que hablan de su relación con la vida y la muerte.

Asimismo, se pueden apreciar insignias prehispánicas, figuras de la comunidad indígena de Zacatlán, el reciente nombramiento como Pueblo Mágico, el retrato de María del Pilar Sánchez Pérez, quien fue coronada en 1941 como la primera reina de la comunidad y que ha destacado por ser hasta ahora la única en usar en su tocado una corona hecha con manzanas y por portar el traje típico del municipio, entre otros.

Pronuncia que además de los diversos ornamentos también se incluyeron los nombres de las comunidades que producen manzanas, una campesina con su traje típico, la cúpula de la Parroquia de Zacatlán y una imagen donde se le reconoce a Dick Davis su aportación.

Resalta que además del Vitro Mural del Panteón Municipal, los turistas se deleitan con la Barranca de Los Jilgueros, en la cual también se puede observar la cascada de Las Tres Marías o de Los Jilgueros, “que a simple vista pareciera pequeña, pero que mide 300 metros de altura aproximadamente”.

Abunda que al sur también se puede observar a la comunidad de San Pedro Almatla, que es donde anteriormente estaba ubicado el viejo Zacatlán.

“Ahí se encuentran las ruinas de lo que era antes la iglesia (construida en 1524 y que estaría dedicada al apóstol San Pedro). Actualmente se conoce como ‘Los Paredones’. En 1555 aproximadamente hubo una epidemia, al parecer de viruela, y la gente se trasladó hacia donde actualmente estamos”.

Finalmente, expresa que aunque la fundación de la ciudad ocurrió en el año de 1714, fue hasta 1740 cuando le otorgan el reconocimiento como Zacatlán de las Manzanas, por ello es que ese dato también se resalta en el mural para festejar el nombramiento.

AMV

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