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Martes , 18.09.2018 / 23:22 Hoy

Encuentran lápida de clérigo del siglo XVI

Los restos de la tumba, hallada a unos metros del recinto actual, corresponde a Miguel de Palomares, integrante del Primer Cabildo Eclesiástico.

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Un hallazgo fortuito se realizó a unos pasos de la fachada de la Catedral Metropolitana: una lápida funeraria del siglo XVI fue descubierta en marzo pasado, luego de que el Fideicomiso del Centro Histórico de la Ciudad de México, al trabajar en la colocación de ocho postes para iluminar aquel recinto sacro, excavó 20 centímetros más de lo previsto,

Fue entonces que el equipo de especialistas del Programa de Arqueología Urbana (PAU) del INAH realizó, para verificar, un pozo de sondeo de un metro 60 cm; descubrió, justo frente a la puerta central del recinto católico más antiguo de México, a un metro 25 cm de profundidad, este importante vestigio colonial, que tiene un metro 87 cm de largo, 90 cm de ancho y un espesor de 30 cm.

A decir del arqueólogo Eduardo Matos Moctezuma —quien en 1991 impulsó la creación del PAU, la unidad de rescate y salvamento arqueológico que ha ido construyendo el rompecabezas del recinto sagrado de México-Tenochtitlán, así como de las primera etapas de la Colonia en el corazón de la Ciudad de México—, la lápida de esa tumba tiene grabado el nombre de Miguel de Palomares, quien murió en 1542.

Este personaje fue integrante del Primer Cabildo Eclesiástico de la Catedral de México, la primera que mandó a construir Hernán Cortés en 1524.

Tras mostrar ayer el hallazgo in situ, el arqueólogo Raúl Barrera, actual director del PAU, afirmó que esa lápida presenta un orificio que, al parecer, fue hecho antes de ser descubierta. Una hipótesis es que se pudo haber hecho al colocar justamente un poste, ya que la oquedad así lo demuestra.

"Esa frágil lápida es un hallazgo de gran relevancia porque habla de nuestro pasado colonial, en una etapa de la nueva conformación de la sociedad mexicana", dijo el especialista.

Indicó que es posible que existan otras tumbas como ésta, pero lo sobresaliente es que se localizaron restos de un muro próximo a la lápida funeraria, y que corresponde a la primera Catedral, que fue de dimensiones modestas, edificada por encargo de Hernán Cortés y que se ubicó en el límite sur del Recinto Sagrado de México-Tenochtitlán.

"Es la primera vez que se encuentra una lápida con el nombre de un personaje asociado a la primera Catedral de México, es decir, un monumento funerario de un alto clérigo ligado a la administración y al culto de esa primera Catedral de México, construcción cuyos vestigios yacen debajo del atrio del recinto actual".

Aunque aclaró que los restos de fray Juan de Zumárraga, quien fue el primer arzobispo de México, fueron exhumados en el siglo XVII y trasladados a la actual Catedral Metropolitana.

Detalles e inscripciones

La gran lápida funeraria encontrada y mostrada ayer a los medios de información, según Eduardo Matos Moctezuma, fue colocada de oriente a poniente.

"Esto es muy importante porque desde que vimos que tenía esa orientación, pensamos que pertenecía a la primera Catedral. El hallazgo es muy antiguo dentro del panorama colonial, y seguramente nos va a proporcionar información más amplia de lo que ya sabíamos de las prácticas mortuorias".

Barrera indicó que este vestigio es muy importante porque habla de un religioso que venía de España, de la región de Cuenca: "Allá vivía y llegó a Veracruz, no sabemos la fecha exacta pero debió haber sido por el año de 1528. Permaneció ahí por algún tiempo hasta que, en 1532, arribó a la Ciudad de México, donde formó parte del Primer Cabildo Eclesiástico de la Catedral de México. La lápida indica, además de su nombre, el año de su muerte, 1542, así como otras inscripciones que todavía no desciframos pero estamos en ese proceso de análisis".

Asimismo, Eduardo Matos Moctezuma agregó que en breve levantarán la lápida, pero lo harán en dos tramos debido a que la losa está fracturada en la parte de en medio. La idea es trasladarla al Museo del Templo Mayor para su exhibición.

De esa forma, precisó, se podrá seguir excavando y dar con seguridad con el cuerpo de fray Miguel de Palomares.


:Claves
Símbolo de una rosa

  • El hallazgo es una losa tallada en una toba volcánica de tono verde, conocida como piedra chiluca, con un epitafio en sus márgenes alusivo al clérigo.
  • En su parte intermedia se aprecia un escudo con tres flores de lis, símbolo vinculado con la orden dominica, pero por ahora es imposible precisar si perteneció a esa institución.
  • Talladas sobre la lápida también se observan inscripciones en castellano antiguo, así como una leyenda en griego.
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