“No nos gusta enajenar a la gente, y somos congruentes”: José Cruz

Pese a que desde 2006 padece esclerosis múltiple, el músico se presentará con Real de Catorce el próximo 14 de marzo en el Lunario del Auditorio Nacional a las 21:00 horas.
“Entendí que el blues era un género más universal que norteamericano”.
“Entendí que el blues era un género más universal que norteamericano”. (Claudia Guadarrama)

México

Apesar de la esclerosis múltiple que padece desde 2006, José Cruz, líder de Real de Catorce, sigue dando de qué hablar: Juan Pablo Proal publicó su biografía y el 14 de marzo el grupo se presentará en el Lunario del Auditorio Nacional a las 21:00 horas.

José recibe a MILENIO en su estudio; en el lugar se encuentran varias guitarras, una batería y un piano; afiches, premios, fotografías y algo de ropa en un pequeño perchero; una pequeña sala de sillones verdes completa el paisaje interno de la que fuera la casa de los abuelos de este músico.

La enfermedad no diezma su ánimo; en una silla de ruedas bromea y habla de sus mejores épocas; por ejemplo, cuando se hizo blusero: “Me acerqué a este género gracias a mis abuelos. Ellos tenían una colección de discos muy grande de algunas big bands estadunidenses. Mi abuela me regaló una armónica; me interesó mucho esa estructura musical que permitía la improvisación. Empecé a estudiar.

“Entendí que era un género universal más que norteamericano y que era una música de los africanos que fueron sometidos a la esclavitud. Su legado universal me otorgó una visión propia. Para mí es importante tocar en grupo porque hay distintas voces con su propia identidad, que se armonizan y aportan a la creación”.

—¿Qué es para usted la armónica?

—Una segunda voz, es la forma como se manifiesta mi cuerpo a través de sus notas largas y profundas. La armónica me invita a la introspección. No hay una característica general en los músicos que tocamos la armónica, pero si puede ser que todos tenemos un autoanálisis. Eso nos hace ver la vida de una manera diferente.

—¿Y la guitarra?

—Un complemento, un recurso para componer. Uso la técnica del piano: los acordes son abiertos para que las voces sean más amplias. Me gusta la combinación de la música sinfónica y el blues moderno. Hago una síntesis de música mexicana, argentina, corridos, jazz, tango, milonga, ska y reggae. No hago un blues ortodoxo; es un canto de vida, y lo he corroborado en mi actual situación.

—¿Por qué escogió el español para componer?

—Nos da identidad; la voz es un signo de identidad. Preferí componer en castellano para tener ese nexo con el público, para que la gente entendiera lo que estaba diciendo y para que yo también comprendiera lo que manifestaran en sus vidas. El blues es lúdico: un canto a la vida y no una exaltación a la muerte. El blues es subversivo, es vital, es fortaleza.

—¿Qué opina de las bandas de blues en México?

—Hay buenos representantes del blues norteamericano: ejecutan bien, pero no se atreven a componer en español. No lo hacen porque no es tan fácil verse en un espejo, lo que puede ser doloroso y transformador. Es muy cómodo interpretar a otros; supongo que están en una zona de confort. Real de Catorce lleva casi 32 años componiendo en español, por lo cual me dieron una Medalla al Mérito.

—Se la dieron al lado de Alex Lora. ¿Cómo conoció al fundador de El Tri?

—Hace muchos años. Palomeé con él cuando todavía existía Three Souls; estaba en la Preparatoria número 4. Habían ido a dar un concierto, y les pedí que me dieran chance de subirme a tocar una rola con ellos y me lo dieron. Después nos empezamos a frecuentar un poco más, y luego fundé Real de Catorce en 1982 y alternamos varias veces.

—¿Qué significaron para usted Javier Bátiz, Alex Lora y Betsy Pecanins?

—Me dejaron una gran huella; le aprendí mucho al Brujo Bátiz cuando lo vi por primera vez en la pista de hielo interpretando notas tan profundas. De Alex solo puedo decir que fue una gran influencia para muchos jóvenes como yo. Betsy Pecanins, a pesar de que nos separamos hace mucho, sigue siendo una gran amiga: es la reina del blues, y sí tiene una justificación para cantar en inglés: nació en Arizona.

—¿Por qué Real de Catorce sigue siendo independiente?

—Nosotros hacíamos canciones de protesta sin darle al traste al lenguaje poético. Nos correteaban todas las disqueras para grabarnos, pero el proyecto nació independiente. A nosotros no nos gusta enajenar a la gente, y somos congruentes.