Los empleados del IJAH continúan con sus labores

Expertos lamentan que el gobernador haya propuesto esta iniciativa y que la mayoría de diputados de la LX legislatura del Congreso la aprobara.
La biblioteca cuenta con más de 5 mil volúmenes
La biblioteca cuenta con más de 5 mil volúmenes (Enrique Vázquez)

Guadalajara

La bancada diputados del Partido Revolucionario Institucional (PRI) algunos del Partido Acción Nacional (PAN), de la LX Legislatura del Congreso del Estado aprobaron el 17 de julio pasado la desaparición del Instituto Jalisciense de Antropología e Historia (IJAH), que dirige Juan Gil Flores, él y otros diez empleados continúan trabajando en tanto que la resolución no ha sido publicada en el Periódico Oficial y porque hasta el momento nadie ha acudido ha notificarles qué es lo que deberán hacer después de esta determinación de los diputados. La única forma de que permaneciera el instituto es que el gobernador Jorge Aristóteles Sandoval Díaz vetara esta iniciativa que él mismo propuso y no se publicara la aprobación de su desaparición en el Periódico Oficial.

Rafael González Pimienta, coordinador de la bancada priísta que votó a favor de la desaparición del IJAH, dice que “yo no tengo los datos técnicos del funcionamiento del instituto, esos hay que preguntárselos a la comisión que lo aprobó. Lo que hicimos fue atender la solicitud del gobernador, que la soporta diciendo que hay áreas que hacen las mismas funciones de ese instituto y se dictaminó de esa manera. El gobierno del estado en su propuesta de reducción de gasto fue haciendo una revisión de qué órganos desconcentrados se podían eliminar para efectos de ir haciendo economía y entre esos nos pasaron el IJAH”, dice el diputado y añade que “si el Ejecutivo vuelve a mandar otra iniciativa para su restitución lo analizaremos y lo determinaremos”. Por otro lado Nelson García Sánchez, diputado presidente de la Comisión de Cultura comenta que este argumento para su desaparición era endeble.

“Nos parecía más coherente e indispensable que se le mejoraran atribuciones al IJAH. No creo que duplicara funciones porque en el Instituto Nacional de Antropología e Historia es quien se encarga de la salvaguarda de construcciones anteriores a 1900 y después de esa fecha el IJAH podría aportar su experiencia en conjunto con la Secretaría de Cultura de Jalisco,

sobre todo ahora que la ley que se cocina contempla la conservación de patrimonio intangible”, dice García Sánchez quien añade que tampoco es argumento el que el Ejecutivo señale que se ahorarría un millón 600 mil pesos al año, ya que en publicidad el gobierno estatal gasta hasta lo doble en un día y que la iniciativa se votó en dos comisiones. “En la comisión que presido votamos en contra de su desaparición”, subraya.

 

El Estado en que se encuentra el IJAH

Juan Gil Flores, director del IJAH, no quiere hablar. Tiene temor de que al hablar, no se les restituya a él y a su equipo en alguna otra área en la que puedan continuar haciendo su trabajo. “Esto ya está perdido, a nadie le importó hacer nada cuando se podía. Tal vez les pareció que debíamos cerrar porque no están informados del Nosotros estamos trabajando igual, seguimos publicando en la medida de que lo permite nuestro presupuesto y acabamos de concluir el Seminario de Historia que realizamos todos los años, lo único novedoso este verano es que paramos los talleres de Náhuatl y de Historia dirigidos a niños.

 

Los paramos porque no sabemos que va a suceder, hasta el momento nadie se ha puesto en contacto, todo lo que sabemos es a través de la prensa”, dice el historiador.

El IJAH que funcionaba desde 1959, fue creado por Agustín Yánez y José Parres Arias. Sin embargo no fue si no hasta la administración del gobernador Guillermo Cosío Vidaurri, a partir de 1990, cuando comenzó a recibir un apoyo económico por parte del estado. Desde 1959 sus piezas

arqueológicas se resguardaban en el museo ubicado en avenida 16 de septiembre y calzada del Campesino. En 2012, el gobierno estatal cerró ese inmueble debido a daños estructurales que presentó; dichas piezas  arqueológicas se trasladaron al recién adquirido Museo de Arqueología de Occidente (MAO), ubicado en la confluencia de Zaragoza y San Felipe. Las oficinas del IJAH han estado desde hace 36 años en la calle de Luis Blanco 1405. No es la primera vez que alguien quería cerrarlo, Gil Flores dice que en la administración del gobernador Francisco Ramírez Acuña, surgió una iniciativa igual pero “en esa ocasión el gobernador nos concedió una cita, le mostramos cuál era nuestro trabajo y hubo sensibilidad”. El IJAH es fuente de trabajo directa de diez personas además de él. Su presupuesto en los últimos años era cerca de 1 millón 600 mil pesos anual, de ahí se costeban sueldos, materiales y la edición de libros, la revista Eco, además de gastos logísticos para asistir a actividades académicas dentro y fuera del país.