“Lo empezamos a crear en casa, libre de lácteos y huevos”

La intolerancia a ciertos ingredientes le dio a José el motivo para incursionar en la cocina.
Algunas de sus materias primas son traídas de Estados Unidos.
Algunas de sus materias primas son traídas de Estados Unidos. (Gustavo Mendoza Lemus)

Monterrey

Hace nueve años, una de las hijas de José Corchete fue diagnosticada con intolerancia a ingredientes como el huevo, la leche o al gluten no podía acceder a un pan que no le causara un malestar.

Para él, un francés avecindado en Monterrey, también era difícil encontrar un pan con la textura y el sabor acostumbrado en su país.

Propietario ahora de La Boulange Paisana (Hidalgo, entre Vallarta y Miguel Nieto, centro) empezó a hacer pan para solucionar ambas situaciones: un producto que fuera bueno para la salud y que tuviera la calidad de la panadería francesa.

 “Lo empezamos a crear en casa, libre de todo como son los lácteos y los huevos. Después me uní con un panadero suizo para armar un pan orgánico y artesanal”, afirma en entrevista en la entrada de su local, una casa estilo californiana rescatada del barrio El Mirador.

Con esta alianza inició la aventura del pan artesanal, que utilizara los ingredientes más naturales posibles y que su proceso de elaboración fuera sumamente cuidadoso. Su resultado buscaba ofrecer un pan al que quizás hoy en día ya no estamos acostumbrados a degustar.

Es la salud uno de los principales objetivos del producto que se ofrece en este establecimiento. Aquí se le explica al cliente que la base del pan es harina, sal y agua. También se ofrece la indicación de cómo se hizo y bajo qué ingredientes.

Tener este control de calidad, al ofrecer granos ancestrales o no modificados, es complicado de mantener en Monterrey, principalmente porque dichos ingredientes no están al alcance o su costo es muy alto.

Muestra de ello es que la harina se tiene que traer desde Kansas, Estados Unidos, pues allá se tiene la certeza de que el trigo no ha sido manipulado genéticamente.

“En lo que son productos de frutas, vegetales o incluso en la carne la oferta es muy limitada, si lo comparamos con otras regiones de México. Nosotros compramos mucho fuera de Nuevo León e incluso del mismo país”.

Toda esta información se le proporciona al cliente, en particular sí este llega para buscar una opción que sea amigable con su salud, incluso por recomendación médica.

 “Mucha gente llega aquí con nosotros por una necesidad de salud y después para no quedarnos sólo en lo saludable le decimos que aquí va encontrar algo que además es sabroso”, explicó Corchete

Entre la oferta que ofrece el establecimiento se pueden encontrar tartas, hojarascas, quequitos, empanadas, galletas; pan de centeno, para hamburguesas o brioche, por mencionar algunos. Algunos de los productos son pre horneando y se congelan, para cuando el cliente lo solicita se termina de hornear en ese momento.

En el establecimiento también se ofrecen conservas, tés o cafés, de igual forma siguiendo un concepto de alimentación orgánica.

Bajo su perspectiva las opciones gastronómicas ofrecidas en Monterrey han cambiado mucho en los últimos cinco años, pues hoy es posible encontrar algo diferente a la comida industrializada y al natural.