Fascinación por El Bosco, en una muestra en Berlín

“Tenemos suerte de reunir hoy estas obras maravillosas”, señala el curador Kemperdick.
San Juan en Patmos.
San Juan en Patmos. (Especial)

Berlín

La Gemäldegalerie berlinesa inauguró ayer una muestra especial por el quinto centenario de la muerte de Jerónimo Bosch, El Bosco, en la que junto al Kupferstichkabinett quiere ilustrar la fascinación por este artista flamenco, que llevó a otros grandes pintores a copiar y a inspirarse en su obra.

“No presentamos una exposición de superproducción, sino que nos concentramos en la fascinación por El Bosco”, es decir, en el hecho de que fuera un pintor copiado y que sirvió de inspiración a otros grandes artistas, dijo en rueda de prensa el director de los Museos Estatales de Berlín, Michael Eissenhauer.

Según Stephan Kemperdick, comisario de la exposición junto a Ina Dinter, responsables de la aportación de la Gemäldegalerie y del Kupferstichkabinett, respectivamente, con los fondos de ambos museos se ha podido “captar y mostrar el fenómeno del Bosco” que arrancó tras su muerte.

“Tenemos la suerte de tener en Berlín obras maravillosas y únicas de este espectro de herederos de El Bosco”, subrayó.

En el centro de la muestra se encuentra el óleo sobre tabla San Juan en Patmos (en torno a 1500), una de las “indiscutibles obras principales” firmadas por El Bosco, una “pintura absolutamente genial” en la que se reconoce no solo al que fue creador de figuras fantásticas, sino a “uno de los padres del paisajismo flamenco”, explicó.

Entre las copias del siglo XVI inspiradas en las grandes creaciones del maestro se presenta “posiblemente la mejor copia de una obra de El Bosco”, dijo el comisario sobre Tríptico del Juicio Final (en torno a 1520-1525), de Lucas Cranach el Viejo (1472-1533), del que se muestra la tabla central.

Otra copia destacada, un Tríptico de las tentaciones de San Antonio (en torno a 1560/70) basada en el de El Bosco que se encuentra en Lisboa, podrá verse nuevamente tras 150 años, completamente restaurado y con un nuevo marco.

El cuadro se hallaba “en un estado horrible”, pues cuando un experto determinó que no se trataba de una obra de El Bosco, desapareció en el depósito del museo de donde ha sido recuperado ahora.

El único préstamo —de un coleccionista anónimo, indicó Eissenhauer— es una copia en tamaño original de la tabla central de El jardín de las delicias del Bosco, la obra más conocida del artista flamenco y que se encuentra en el Museo del Prado. Se trata de una “muestra exigente, aunque pequeña” —afirmó—  que incluye diez cuadros y los dibujos del Bosco que posee el Kupferstichkabinett.