El Papa puede analizar los derechos humanos en México

El embajador del país ante el Vaticano, Mariano Palacios Alcocer, asegura que el gobierno no tiene reticencia para que Francisco aborde temas como el de Ayotzinapa o Tlatlaya.
AUNQUE NO VAYA A GUERRERO. A pesar de que Jorge Mario Bergoglio no visitará el estado de Guerrero en su gira pastoral por México, en La Quebrada del puerto de Acapulco colgaron una manta gigante a un costado de donde un grupo de clavadistas suele dar su espectáculo. En el mensaje le dan la bienvenida al país al pontífice e invitan a una misa de acción de gracias.
AUNQUE NO VAYA A GUERRERO. A pesar de que Jorge Mario Bergoglio no visitará el estado de Guerrero en su gira pastoral por México, en La Quebrada del puerto de Acapulco colgaron una manta gigante a un costado de donde un grupo de clavadistas suele dar su espectáculo. En el mensaje le dan la bienvenida al país al pontífice e invitan a una misa de acción de gracias. (AFP)

México

Pese a no estar contemplado en la agenda oficial, el gobierno de México no tiene ninguna prohibición o reticencia para que durante su vista al país el papa Francisco aborde o analice la situación de derechos humanos que prevalece en el país, aseguró el embajador ante El Vaticano, Mariano Palacios Alcocer.

En entrevista con MILENIO, el diplomático aseguró que es de conocimiento de la sede pontificia el estado en que se encuentran sus diócesis, por lo que los lugares y encuentros que tendrá el papa se desprenden de un interés personal, así como de opiniones y sugerencias que emitió la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM).

"Los temas (Ayotzinapa y Tlatlaya, entre otros) son del conocimiento público y no existe ninguna prohibición ni reticencia de ser analizados o tratados, ni por el episcopado, ni por el gobierno, ni por El Vaticano", señaló.

Aseguró que en la Ciudad de México, Estado de México, Michoacán, Chiapas y Chihuahua la visita pastoral cubrirá los segmentos donde han existido problemas, dolor, marginación y donde el Papa llevará un mensaje de esperanza.

En este sentido, explicó que el diálogo que sostengan Francisco y el presidente Enrique Peña Nieto obedecerá a las ideas y prioridades que cada uno manifieste en la reunión que mantendrán el 13 de febrero en Palacio Nacional.

Palacios Alcocer recordó que a lo largo de todas sus visitas internacionales el papa ha privilegiado su convicción de estar cerca de quienes han sido segregados del proceso de desarrollo; por lo que se espera que en los cinco puntos a los que acuda transmita un mensaje de esperanza.

"El Papa, en su calidad de dirigente de la Iglesia católica, tendrá un mensaje que llame a la unidad, a la concordia, al entendimiento, al diálogo, al encuentro y al desarrollo compartido con mejores niveles de justicia", agregó.

Ferviente guadalupano

Cuestionado sobre los señalamientos que han existido sobre la presión que México ejerció para consolidar esta visita pastoral, el embajador dijo ser testigo del interés personal del pontífice para estar cerca de México y de su pueblo.

Incluso, añadió, el Papa se declaró un ferviente guadalupano y reconoció la fortaleza cultural de nuestro país, así como la contribución que el pueblo mexicano tuvo en la evangelización de toda América.

El embajador aclaró que tras la visita que realizó Benedicto XVI en 2012, la reacción que se obtuvo de las autoridades del Vaticano fue dar continuidad al ciclo pontificio que se tiene.

Sin confirmar esta presión para que se concretara la gira de Francisco, el diplomático se limitó a asegurar que fue una decisión personal del Papa en la que fue determinante la invitación de del presidente Peña en 2013, que posteriormente fue reforzada con la hecha por el Episcopado. "Estos son los hechos que a mí me constan y son ciertos".

Agregó que el Presidente ejerció una actividad preponderante, que la cancillería ha continuado con enorme eficacia; además de que a lo largo de todo el camino se ha contado con la colaboración de la Nunciatura Apostólica, la Arquidiócesis de México y la CEM.

Luego del anuncio oficial del pontífice el pasado 12 de diciembre, el gobierno ha mantenido una colaboración estrecha con los otros órganos, así como con los estados y municipios de las entidades que visitará el papa.

Por lo que, si bien los actos pastorales que tendrá esta vista competen exclusivamente a la Iglesia católica, el gobierno dará todas las garantías seguridad, la cual está a cargo del Estado Mayor Presidencial.

Visita diferente

"Será una de las visitas pastorales más intensas y mejor coordinadas entre las autoridades del Episcopado y las públicas de nuestro país", opinó el embajador.

Palacios Alcocer detalló que la gira del Papa se compone de dos elementos fundamentales, la parte pastoral y la visita de un jefe de Estado, que por primera vez será recibido por el presidente Peña en Palacio Nacional.

Estos elementos, según Alcocer, demuestran la gran profundidad que tiene la relación diplomática entre ambos Estados y que tienen amplias coincidencias en diversos ámbitos, que van desde el combate al armamentismo, la lucha por la paz, la defensa del medio ambiente, hasta los temas migratorios, la trata de personas y el reconocimiento a los derechos humanos fundamentales.

"Existen tres elementos que destacar: que lo haga en el año de la misericordia, que no visite otro país y que sea recibido en Palacio Nacional, hacen que la visita que esperamos sea una diferente a las anteriores", concluyó.