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Miércoles , 20.06.2018 / 07:18 Hoy

El jazz latino es la mejor música: Poncho Sánchez

Sánchez, uno de los grandes representantes del jazz latino, será la estrella del Festival Clazz Continental Latin Jazz, que se realizará en el Teatro Julio Castillo del 9 al 12 de junio.

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Xavier Quirarte

Poncho Sánchez no olvida las palabras que su padre le dijo cuando era adolescente y le ayudó a comprar sus primeras congas: "Mira, tú quieres tocar estas cosas, pero la vida del música es muy dura, no es fácil vivir bien haciendo música. Pasan muchas cosas, hay que tener cuidado: las drogas y otras cosas..."

Su padre tenía razón, reflexiona muchos años después. Y a pesar de que vivió algunos episodios de discriminación y problemas de drogadicción, se convirtió en uno de los grandes representantes del jazz latino. El conguero será la estrella del Festival Clazz Continental Latin Jazz, que se realizará en el Teatro Julio Castillo de la Ciudad de México del 9 al 12 de junio.

El festival iniciará el jueves con el concierto del pianista Pepe Rivero que presentará una versión en jazz latino de Las cuatro estaciones de Vivaldi. Al día siguiente tocará Poncho Sánchez y el sábado Iván Melón Lewis y The Lonely Jazz Club Band hará un acercamiento a las canciones de los Beatles. Finalizará el domingo con un concierto denominado Clazz Talento, con tres grupos de jóvenes mexicanos de calidad y la musicalización, en vivo, de Un perro andaluz, a cargo de Ricardo Martín.

Con 24 discos como líder y un premio Grammy por su disco Latin Soul, amén de muchos otros reconocimientos, el conguero de ascendencia mexicana nacido en Laredo, Texas, ha sido uno de los grandes promotores del jazz latino desde fines de los años setenta. Resulta curioso escucharle que, aunque siempre le había gustado la música, de adolescente quiso abrirse el camino en la vida a puñetazos.

Entre risas, Poncho cuenta en entrevista telefónica que su idilio con el boxeo duró seis meses. "El muchacho con el que tenía que pelear se enfermó, así que pusieron a otro, un americano muy grande. Con dos o tres golpes me sacó sangre de la nariz, así que yo dije: 'Forget it! (olvídalo). Ya no quiero hacer box, mejor la música'".

De cantante a conguero

Pero no fueron las congas su primer instrumento. Como a los once años conoció a Benny Rodríguez, un vecino que tocaba la guitarra en un grupo de rock y soul. "Era lo único que yo tenía enfrente para aprender música. Lo miraba tocar. Me enseñó poco a poco y un día fui a tocar con otro grupo del barrio porque pensé que ya sabía tocar más o menos bien. El grupo contaba con muy buenas guitarras y un repertorio de una veintena de canciones. Se llamaban los Haloes y yo llegué con mi guitarra, pero me dijeron: '¡No, Poncho, nosotros no necesitamos guitarrista, necesitamos un cantante!'"

Cuando le dijeron que ahí estaba el micrófono, se decidió. "Yo quería estar en el grupo, así que canté y bailé como James Brown. Al terminar ellos me dijeron: 'Guau, Poncho, tú cantas muy bien y también sabes bailar. Ahora eres el cantante del grupo. Aprendí a cantar en las bodas y en los bailes en el barrio."

¿Qué le gustó de las congas?

¡Pues el sabor y cómo sentía cuando las tocaba! Mis hermanas tenían todos los discos de Cal Tjader, Machito, Tito Rodríguez y Tito Puente, así que yo los escuchaba todos los días y tocaba mis congas con ellas.

¿Quién fue su maestro?

Pasé más o menos dos semanas tratando de averiguar cómo se tocaban las congas y una de mis hermanas me dijo: "Estás tocando no muy bien, pero mejor que los otros días, voy a llamar a alguien que toca las congas, es puertorriqueño y le voy a pagar la primera clase para ti. Son 25 dólares por una hora, es mucho dinero, así que pórtate bien".

¿Qué sucedió entonces?

Ray Medina, que así se llama este maestro conguero puertorriqueño, tenía muy buenas congas, de la marca Gon Bops, eran las mejores de ese tiempo. Me quedé maravillado porque las había llevado a mi casa y yo tenías las mías, que eran corrientitas...

¿Cómo fueron las clases?

Medina me dijo: "Muchacho, no tengo mucho tiempo. A ver cómo tocas." Puso un disco de Cal Tjader y toqué con él. Se terminó la pieza, quité la aguja del tocadiscos y todo estaba en silencio. Entonces me dijo: "Oye, Poncho, ¿cómo hiciste eso con tu mano izquierda? Suena bien. ¿Cuántos años llevas tocando?" Yo le contesté: '¿Años? ¡Empecé hace como 12 días! Aprendí aquí solo, con los discos". Y así fue, lo demás es historia...

Poncho Sánchez se confiesa orgulloso cuando afirma: "Yo alcancé a tocar con Dizzy Gillespie, Cal Tjader, Claire Fischer, Mongo Santamaría, Tito Puente, Eddie Harris, Freddie Hubbard, Hugh Masekela, Diane Reeves... ¡Uf! ¡Todos ellos están en mis discos y yo en los suyos! Todo eso es grandioso, pero en primer lugar están Dios y mi familia".

Antes de despedirse, Poncho Sánchez afirma que "el jazz latino es la mejor música del mundo porque tiene la complejidad del jazz y el sabor de la música latina. Pero en mi banda también está la música soul de los negros de los años 60, así que también tocamos algo de latin soul".

Claves
Mucho cuero
• En su larga discografía destacan, además de Latin Soul, Afrocuban Fantasy, Freedom Dance, Chile con Soul y Conga Caliente.

• Su grabación más reciente, Live in Hollywood, presagia lo que será su presentación en México: una noche del más absoluto y candente jazz latino

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