Jorge Correa, el denominado padre del teatro penitenciario por la UNESCO y actor de formación, habló de la experiencia que ha tenido dentro de los 40 años de estar trabajando por este camino, la influencia que el teatro tiene con los reclusos y las diferencias entre teatro penitenciario y teatro de prisión.
Primeramente, ¿cómo influye el teatro en las personas que están recluidas y por qué hacen teatro en las penitenciarias?; según Correa, la influencia del teatro en las personas es totalmente directo, el teatro reconforta, asume y canaliza toda su situación anterior así como el presente que se está viviendo en la prisión para tener un mundo mejor.
"Pienso que el teatro no es muy conocido, últimamente el teatro no ha sido muy tomado en cuenta precisamente por eso, porque totalmente cambia toda la estructura mental, emocional, espiritual de la persona privada de la libertad", mencionó Correa.
Jorge Correa es conocido también por ser el único que ha logrado juntar integrantes de pandillas o incluso de cárteles rivales siendo ésta una aportación muy importante para la sociedad sobre todo en esta época donde se ha presentado una ola de violencia ascendente.
Al hablar del impacto positivo que el teatro tiene para la sociedad en épocas actuales donde la seguridad es tema de todos los días, es importante saber ¿cómo es la aportación del teatro penitenciario en materia de seguridad?
Según Jorge, las personas que se encuentran actualmente recluidas necesitan estar interesadas y entusiasmarlos desde el fondo a hacer cosas positivas por medio del lenguaje y la comunicación y por medio del teatro ellos lo van haciendo, de esta manera pueden cambiar para bien.
"Bueno, esta persona privada de la libertad o estos muchachos en situación de cautiverio, para mí fueron buenos en su niñez, siempre hubo algunas situaciones que los obligaron a aislarse, pero en el fondo son gente buena, y nada más es cuestión de interesarlos, entusiasmarlos, para que de ahí venga toda esta situación, hacer cosas positivas por medio del lenguaje, por medio de la comunicación, por medio del teatro ellos van encontrando un cauce y yo estoy convencido de que ellos pueden cambiar", comentó el actor.
Además de la corriente llamada teatro penitenciario, se ha escuchado sobre el teatro de prisión, ¿qué diferencia hay entre ambos?, primero fue el teatro penitenciario, iniciado hace 40 años por Jorge Correa; desde agosto de 1978 éste se gestiona con la premisa de que el interno escriba su propia derrota, su tragedia humana, su pérdida de libertad, sus dolores, sus necesidades, sus desamores, sus odios, sus frustraciones.
La diferencia con el teatro de prisión es de ahora, no hace más de ocho años, que se formaron compañías que utilizan actores universales como Shakespeare, algunas de Jodorowski o de Samuel Becker, eso es, existe para la sociedad y también para hacerlo en prisión.
"Nosotros empezamos a escribir cosas con el dolor, las experiencias de ellos, es otro tipo, a mí me encanta la tragedia griega, la tragedia shakepiriana, y dije bueno, por qué no escribir la tragedia de estas personas y hacer un teatro diferente con el dolor, con la derrota de esta persona, de este ángel caído que es el interno; y pues ya son ahora 40 años de teatro penitenciario" dijo.
Actualmente Jorge comenzó a trabajar con teatro de prisión y tuvo la oportunidad de participar en el Festival Cervantino en 2014, poniendo Hamlet con 50 papeles en diferentes perfiles, en diferentes situaciones jurídicas y en 2017 con Los Miserables de Victor Hugo con 120 papeles, con 120 internos.
Finalmente Correa mencionó el reto y la satisfacción que le deja el dedicarse al teatro con reclusos.
"Es para mí un gran reto porque son personas diferentes, pero a la mera hora de estar en el escenario se convierten en uno, no hay conflictos, hay mucha paternidad, mucha hermandad y mucho amor".