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Domingo , 27.05.2018 / 00:55 Hoy

El gran placer de dar vida a los títeres

“Desde que empezamos con la cucharita buscamos animarlo. Y me gusta la palabra animar en vez de manipular porque animar es dar alma a algo...”

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Verónica Díaz

Elvira nació en un momento de mi vida en el que mi abuela sufrió un accidente y estaba muy triste porque ella ya no quería nada, pensaba que por su edad ella ya no podía seguir disfrutando la vida y prefería morir. Entonces yo estaba pensando en por qué no ver a la vejez desde un lado gozoso, desde una viejita sonriente y energética. Entonces fue que construí este títere”.

Carolina Pimentel es actriz y titiritera, egresada de la ENAT (Escuela Nacional de Arte Teatral), recuerda así a uno de sus títeres más emblemáticos que además de sorprender por su realismo, como títere es el vehículo mediante el cual su creadora puede expresar el talento que tiene para animar los objetos.

Este títere de Elvira fue construido en 10 días, su rostro fue moldeado con arcilla, un barro muy dúctil en el que se pueden corregir errores y que después se recubre de un material llamado worbla, una pasta que se moldea con calor; después adquirió el color y sus ojos de cristal, una parte de su cuerpo es de hule espuma, la otra es Carolina Pimentel.

Esta creadora domina varias técnicas de manipulación de títeres, con el que maneja a Elvira y a Fadoul se llama marioneta híbrida: de la cintura hacia arriba el cuerpo pertenece al muñeco y de la cintura hacia abajo los movimientos son del cuerpo de Carolina.

El objetivo, animar

“Lo principal es el juego, dice mi maestro Emanuel Márquez que el títere es un recuerdo del primer juguete porque desde que empezamos con la cucharita o con cualquier cosa siempre buscamos animarlo. Y me gusta la palabra animar en vez de manipular porque animar es dar alma a algo que no la tiene y eso es lo que busco. Aquí el cuerpo del manipulador es muy importante, porque está siempre presente, como no lo puedo desaparecer tengo que conectar con él muñeco para que se dé un trabajo muy bello”, dice Pimentel.

La titiritera estudió con especialistas en la construcción y técnicas de manejo, maestros como Natacha Belova, Edwid Salas, Iker Vicente y Emmanuel Márquez. Ahora se dedica a la investigación de títeres y objetos en teatro de calle; imparte talleres de esto mismo y participa en una compañía La quinta teatro.

Esta compañía nace en el 2012 tras un seminario de especialización en teatro de calle, impartido por Bruno Bert; cuenta en su repertorio con piezas como Viajeros; Kamishibai, historias por correspondencia; Los musicantes y El señor de los 7 colores. Los integrantes Salomón Santiago, Viridiana Mendoza, Merced García Lobo, Paola Quintana, José Aguilar y Carolina Pimentel son, a la vez, creadores de las historias.

Obras y talleres

“El señor de los 7 colores está basada en una leyenda mazateca sobre la creación del arcoíris y no tiene palabras, toda transcurre a través de imágenes, música, títeres, máscaras y la dramaturgia la vamos creando”.

Los musicantes está protagonizada por Fadoul, “es una murga o música festiva, a la mexicana, donde entrelazamos elementos del folclor y poesía latinoamericana y de otras partes del mundo con piezas tropicales como cumbias, con música oaxaqueña y un ska”, explica Pimentel.

La autora recuerda que Fodul fue creado en Bruselas en 2015 durante su estancia allá para aprender más sobre los títeres. “Está inspirado en una obra que se llama Inocencia inmigrante y trata de un chico africano en Alemania. De ahí solo toma el nombre, es como un rapero, nació en Bélgica pero es mexicano y ya está en la calle, es muy nervioso, muy temeroso y siempre está huyendo, escondiéndose”, dice su creadora.

En sus cursos y talleres Carolina revisa principios técnicos que ayudan a que los objetos y los títeres parezcan vivos, se hacen secuencias simples con un vaso, una pelota, con un pedazo de papel y después ya con las marionetas porque este trabajo requiere de una coreografía muy precisa.

Especialmente aborda el tema de la respiración: “debemos saber que para que un títere adquiera vida propia el manejador tiene que conectar al muñeco con su respiración, exagerar un poco el movimiento que tú tienes naturalmente, transmitirlo al muñeco para que parezca que él está haciéndolo”, dice Carolina.

Entre sus próximas actividades impartirá el Taller de fabricación de muñecos, del 15 al 26 de agosto. Los martes y jueves de 10:00 horas a las 13:00 horas del 22 de agosto al 30 de septiembre impartirá el Laboratorio de animación de títeres y objetos en el Centro Cultural Universitario Tlatelolco.

En ese ínter este laboratorio viajará a Zacatecas, Colima y Baja California Norte. Informes:

laboratoriocallejeante@gmail.com.

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