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Jueves , 13.12.2018 / 10:17 Hoy

El día que el eclipse le ganó a la escuela

Para muchos, el ver el fenómeno natural fue más importante que acudir al primer día de clases. Así se vivió el avistamiento del eclipse en la explanada de Universum. 

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No importó que durante las primeras horas de este lunes las nubes amenazaran con cubrir el cielo o que cientos de miles de niños regresaran a clases, para las 13:20 minutos –hora del punto máximo del eclipse solar- la explanada del Museo de las Ciencias Universum acogía a varias centenas de personas que, ansiosas y emocionadas, esperaban ver, aunque fuera por unos cuantos segundos, cómo la Luna cubría parte del Sol.

Para ser las diez de la mañana de un lunes de “regreso a clases”, la explanada del museo nos regalaba postales de madres cubriendo con protector solar los rostros de sus pequeños que escogieron ver el eclipse en vez de conocer a su nueva profesora o nuevos compañeritos de salón; también había grupos de señoras cuyo cabello blanco dejaba adivinar que fueron testigo del último eclipse solar total que se pudo ver en la Ciudad de México y, aunque por la hora no era tan común, uno que otro universitario, mochila al hombro, se paseaba por el área donde parte del staff de Universum comenzaba a montar los seis telescopios que permitirían ver al Sol sin peligro alguno.

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[Pasadas las 11:00 horas, la gente comenzó a hacer una fila para poder pasar y ver el Sol desde uno de los telescopios que estaban en la explanada. Foto: Mariana R. Fomperosa]

A los costados de la explanada, una serie de carpas cubría de los rayos del Sol que cada vez se hacía más intensos a grupos de niños que armaban modelos en 3D de la Luna o de Marte. Bastaron unos cuantos minutos de distracción en estas actividades para que, al voltear de nuevo hacia el edificio del museo, se formara una fila inmensa que alcazaba los jardines que están a un costado.

Pronto, el exterior de uno de los museos de ciencia más reconocidos del país, se cubriría casi en su totalidad de personas con lentes especiales, sombras de soldador, y por supuesto, sombrillas y gorras para cubrirse del Sol.

[Cientos de personas acudieron al museo ubicado en Ciudad Universitaria para ver el eclipse. Foto: Mariana R. Fomperosa]

Había quienes ya tenían listos sus propios telescopios –bastante simples y sencillos- para lograr ver el fenómeno, aunque también estaban aquellos que, con anticipación, armaron sus propios visores para poder ver la sombra que se proyectaría y otros más, muy ingeniosos, pusieron las sombras de soldador sobre un cartón rígido para utilizarlo como máscara.

Pese a que el personal de Universum y la misma responsable de la zona de espacio del museo, Miriam Carrillo, no se cansaban de decir que de ninguna manera miraran directamente al Sol pues dañarían sus ojos, no faltó quién aseguraba que “cuando sea el punto máximo, como a la una y media, se va a poder bien, sin filtro ni nada”.

[El personal de Universum estuvo guiando a los visitantes. Foto: Mariana R. Fomperosa]

Quienes se llevaban el pequeño rectángulo de filtro de soldador al rostro y levantaban la mirada para poder observar el eclipse quedaban maravillados. El ver ese pequeño punto brilloso siendo cubierto parcialmente por otro objeto te hacía sentir parte de este planeta, de ese momento y sobre todo, reafirmaba la idea de que la vida sigue su curso, independientemente de los problemas que haya a nivel mundial o que cada quien, a nivel personal, tenga. En pocas palabras, te hace sentir alguien insignificante dentro de lo vasto que es el Universo.

[Uno de los filtros que el personal del museo prestaba a los visitantes. Foto: Mariana R. Fomperosa]

Aquí no hubo aplausos ni vítores cuando el eclipse alcanzó su punto máximo. Lo que sí se sentía era la emoción de la gente por ver algo que no se volverá a repetir hasta dentro de siete años. Pero lo más emocionante fue ver cómo niños, de entre 5 y 12 años, miraban al cielo –con la protección debida en sus ojos- asombrados con lo que estaban viendo y sobre todo con un genuino interés en la ciencia, por más básica que ésta fuera en ese momento.


mrf

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