• Regístrate
Estás leyendo: "El arte también se usa para lavar dinero": Felipe Ehrenberg
Comparte esta noticia
Domingo , 27.05.2018 / 04:27 Hoy

"El arte también se usa para lavar dinero": Felipe Ehrenberg

Alguna vez Fernando del Paso definió a Felipe Ehrenberg como un neólogo, es decir alguien que estudia lo nuevo. A partir de entonces, el artista plástico se apropió del término y se ha dedicado a llevarlo a la práctica.

Publicidad
Publicidad

Víctor González

Alguna vez Fernando del Paso definió a Felipe Ehrenberg como un neólogo, es decir alguien que estudia lo nuevo. A partir de entonces, el artista plástico se apropió del término y se ha dedicado a llevarlo a la práctica. Después de ser agregado cultural en la Embajada de México en Brasil, el artista regresó a nuestro país. Actualmente expone De tanto árbol ya no vemos el bosque. Obra inédita post-Ayotzinapa, en la galería Machado Arte Espacio (Oklahoma, 127, colonia Nápoles).

¿Qué es la estética de la violencia?

No sé si exista. Goya o Caravaggio formarían parte de ella pero en su tiempo nadie ubicó a su trabajo en esta línea. La violencia es parte cotidiana del devenir humano. La plástica se quedó a la saga del resto de las artes por la forma en que se consume. Cada vez se relega más a los privilegiados o se usa para lavar dinero o como inversión, a manera de los bienes raíces.

Pablo Escobar tenía una buena colección de arte...

Pero no necesariamente porque les gustara, sino por una cuestión de capital fijo.

¿Alguna vez se le acercó algún capo comprarle algo?

No, pero en Medellín durante una Bienal de Coltejer, en una curaduría del maestro Juan Acha, tuve la suerte de recorrer por lo menos cuatro o cinco preciosas residencias que eran de funcionarios de enervantes. Nunca se me acercó nadie pero sí a Botero, que creo fue quien más se beneficio de esto porque sus precios se dispararon.

¿Le gusta el término "arte contemporáneo"?

No sé si lo usan como clasificación histórica o si es un adjetivo para describir cuándo se hace la obra. Si es una etiqueta tendríamos que dividirla en dos: contemporáneo y actual. Si alguien lo quiere usar para describir algo está bien, tenemos gente que lo critica mucho, en MILENIO publica Avelina Lésper.

¿Qué sería de usted de haber ganado la diputación a principios de los ochenta?

No me lo imagino ni por asomo, lo que sí es que sentí que cumplí con mi vocación cívica.

Pero con un lema como el suyo, "Vote bigote", imagino que no se lo tomó demasiado en serio...

Claro que me lo tomaba en serio, tanto como mi esposa se tomó en serio ser funcionaria de casilla. En México lo que sucede en una casilla es manipulable, cosa que no sucede en Brasil donde el voto es electrónico. Aquí nunca se implementara eso porque una vez que sale de la casilla nadie sabe su destino.

En estos términos, hay quien lo critica por haber aceptado el puesto diplomático en la era de Vicente Fox o por criticar al gobierno y exponer en espacios públicos.

Quienes se manifiestan de esa manera se dejan llevar por las vísceras. En una ocasión alguien a quien consideraba mi amigo, me preguntó cómo le iba a hacer para representar a Vicente Fox en Brasil. Le respondí que por qué no había cuestionado por igual a todos sus amigos que habían representado al PRI en el extranjero. A Fox solo lo vi una vez en mi vida, cuando presentó su programa de gobierno.

¿Qué colecciona?

Barcos de todos los tamaños y muñecas raras, creo que viene de una extensión de los gustos de mis hijos.

¿Y las calaveras?

La muerte mexicana es uno de mis grandes temas. Ahora estamos trabajando en la ofrenda del Zócalo dedicada a los fallecidos por el sismo del 85. Para mí la muerte es vida. Mi tatuaje en la mano es un homenaje vitalicio a José Guadalupe Posada.

¿Hay vida después de la muerte?

No sé, nunca me lo he planteado. ¿Cómo puede haber vida después de la muerte? Hay muerte después de la vida, eso sí lo sé, pero al revés lo dudo. La vida sigue en el ADN, en los códigos que heredamos a los hijos y a los nietos.

RECUADRO

Nació en la Ciudad de México en 1943. Se dedica a la plástica y fue alumno de Mathias Goeritz y José Chávez Morado. Ha participado en más de 70 exposiciones individuales y 200 colectivas. Considerado uno de los pioneros del arte conceptual en México, ha obtenido la Beca Guggenheim, el Premio Perpetua y el Premio Femirama, entre otros reconocimientos. Además fue fundador Tepito Arte Acá.

Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.