Eduardo Lizalde, Premio Internacional Carlos Fuentes

Junto a Fuentes, representa “lo mejor de la conciencia crítica y de la literatura mexicana”; su obra debe ser “conocida y admirada por las nuevas generaciones de lectores”, dice Peña Nieto.
Frente al fanatismo y dogmatismo “es muy importante reconocer la voluntad, la pluralidad y la tolerancia a la que nos anima la poesía”: Graue.
Frente al fanatismo y dogmatismo “es muy importante reconocer la voluntad, la pluralidad y la tolerancia a la que nos anima la poesía”: Graue. (Jorge González)

México

El presidente Enrique Peña Nieto entregó ayer el Premio Internacional Carlos Fuentes a la Creación Literaria en el Idioma Español a Eduardo Lizalde Chávez, siendo éste el primer mexicano en obtener tal distinción.

En su discurso, el mandatario aseguró que su gobierno “seguirá defendiendo la libertad creativa y la libertad de expresión, que también se manifiesta en la obra y en el pensamiento de nuestros artistas e intelectuales”.

Aún más, consideró que “Lizalde y Fuentes representan lo mejor de la conciencia crítica y de la literatura mexicana. Estamos obligados a trabajar para que su obra sea conocida y admirada por las nuevas generaciones de lectores”. 

El presidente Peña Nieto señaló que su administración seguiría apoyando a los creadores para que sus obras “sigan enriqueciéndonos y asombrando al mundo”.

En la ceremonia, realizada en la Residencia Oficial de Los Pinos, Eduardo Lizalde hizo un homenaje a Carlos Fuentes y realizó un recuento histórico del proceso de creación de algunas de las obras más importantes del escritor mexicano, como La región más transparente.

Recordó que apenas con 24 años, Fuentes escribió el libro de cuentos Los días enmascarados. También que el Premio Nobel de Literatura, Octavio Paz, al referirse a La región más transparente, consideró que ésta “parece una respuesta a los cuentos juveniles. La transparencia se opone a la máscara. Primera visión moderna de la Ciudad de México. Este libro fue una doble revelación para los mexicanos. Les mostró el rostro de una ciudad que, aunque suya, no conocían, y les descubrió a un joven escritor que desde entonces no cesaría de asombrarlos”.

En tanto, la secretaria de Cultura, María Cristina García Cepeda, dijo que este premio reafirma el compromiso de las instituciones mexicanas que distinguen a la cultura como una prioridad en la agenda política.

La funcionaria federal leyó un fragmento del acta donde el jurado designó como ganador a Lizalde Chávez, en la cual se señala que “es el poeta vivo más importante de México y uno de los más notables de la lengua española. El Tigre en la casa es uno de los libros más influyentes y vivos en sucesivas generaciones”.

A su vez, el rector de la UNAM, Enrique Graue, afirmó que en nuestro mundo actual, “donde parece cobrar fuerza el dogmatismo, el fanatismo y la cerrazón ideológica, es muy importante reconocer la voluntad, la pluralidad y la tolerancia a la que nos anima la poesía”.

Recordó que el premio que honra el legado de Carlos Fuentes fue entregado ya en dos ocasiones anteriores. La primera de ellas a Mario Vargas Llosa y la segunda a Sergio Ramírez.

En su discurso, el presidente Enrique Peña Nieto confío en que la entrega de este premio contribuya a que la obra del autor “trascienda generaciones”.

Recordó que Eduardo Lizalde es un destacado integrante de la comunidad universitaria, de la que fue miembro y también Director de Radio Universidad y de la Casa del Lago, además de que ha dirigido por más de dos décadas la Biblioteca de México, una de las más emblemáticas de nuestro país.

El presidente Peña Nieto consideró que México es un lugar privilegiado, “cuyas expresiones históricas y artísticas forman parte de la riqueza cultural de la humanidad y es, al mismo tiempo, el espacio donde surge un inagotable torrente creador, que comprende todas las manifestaciones del arte y el pensamiento”.

Dijo que esa riqueza cultural encarna en el recuerdo entrañable de Carlos Fuentes, “una voz apasionada, crítica, llena de un profundo amor a México”.