Los editores “somos una familia por momentos acosada”: Enrique Krauze

El historiador pronunció el discurso central de la celebración en la Biblioteca de México.
“Nos hace falta la biografía de Octavio Paz como editor”, afirmó.
“Nos hace falta la biografía de Octavio Paz como editor”, afirmó. (Nelly Salas)

México

Somos una familia, por momentos acosada; acosada por las circunstancias, por las leyes, por las costumbres, por la cultura, por la falta de cultura y también por los tiempos que nos colocan frente a retos que tenemos que superar”, dijo Enrique Krauze durante el discurso que dio anoche en la conmemoración del 50 aniversario de la Cámara Nacional de la Industria Editorial Mexicana.

En la Biblioteca de México, el director de Letras Libres dividió su ponencia en dos partes: en la primera habló sobre algunas de las figuras del mundo editorial que lo han conmovido, y en la segunda, se refirió a dos hombres que son fundamentales en las letras mexicanas: José Vasconcelos y José Luis Martínez.

El historiador recordó al primer gran editor que conoció: Daniel Cosío Villegas. “Él representaba la mejor tradición que venía de Vasconcelos. Logró bajar a la tierra su proyecto idealista, cultural, latinoamericano. En vez de dejarlo en ideas, proyectos fantasiosos, libros extraordinarios y un poco enloquecidos como La raza cósmica, lo que este hombre práctico hizo fue convertir La raza cósmica en el Fondo de Cultura Económica, que fue, y lo sigue siendo en alguna medida, la casa de la cultura y de los libros en habla hispana”.

También se refirió Arnaldo Orfila Reynal, fundador de Siglo XXI Editores: “Esta editorial hizo para la cultura literaria de izquierda y para la cultura latinoamericana en general un seguimiento puntual de lo hecho por Cosío Villegas. Es inimaginable la cultura latinoamericana después de la Revolución Cubana sin la oferta editorial de Siglo XXI”.

Mención especial le merecieron Octavio Paz y Gabriel Zaid. Del primero, dijo: “Tiene razón Alberto Ruy Sánchez cuando ha dicho que, además de la biografía plena de Octavio Paz, nos hace falta la biografía de Octavio Paz como editor”. Añadió que era un editor por razones genealógicas, ya que abuelo y su padre lo habían sido. Por ello, “tenía la imprenta, la tinta en la sangre”.

Sobre Zaid reconoció no conocer a un editor en este siglo o el pasado que haya pensado, escrito, propuesto, de manera más profunda y creativa temas sobre el libro como él: “Para Zaid la vida es una lectura, el verbo más importante de su vocabulario es leer”.