Lo que más me duele es perderme la vida de mis dos hijos: jefa de familia

Señala que no cuenta con la ayuda de alguna institución o programa por parte del gobierno.

México

Perderse las etapas más importantes de la vida de sus dos hijos es lo que Alejandra resiente más de ser una jefa de familia. No poder asistir a festivales o juntas de la escuela ni dedicarles tiempo de calidad lastima a la madre y sus hijos de 11 y 10 años.

“No puedo verlos por el trabajo, es difícil tener que dejarlos solos; aunque esté en casa no les puedo dedicar tanto tiempo por los quehaceres domésticos. Es muy doloroso no poder estar con ellos; mis hijos se dan cuenta y les duele que no esté en sus festivales como todas las mamás; me lo han dicho”, relató.

Alejandra Basurto tiene 30 años y es jefa de familia desde hace 11. Se separó de su pareja, quién la apoya mínimamente “tanto económica como moralmente”.

Ha conseguido sacar a sus hijos adelante gracias a su mamá, con quien vive, y a los diferentes trabajos que ha tenido: “Actualmente soy recepcionista en una empresa de seguridad privada, pero cuando mis hijos eran chiquitos solo podía trabajar medio tiempo”.

Para Alejandra lo más difícil de ser jefa de familia, además de las carencias económicas, es dejar solos a sus hijos: “Vivo con la preocupación de que les pase algo, porque no puedo llevarlos a la escuela o recogerlos, y están solos en la casa mucho tiempo”.

Además, se enfrenta al problema de explicarles a sus hijos por qué su padre no los ve , “la mayoría de los hombres cree que por aportar dinero ya es padre, pero están equivocados, hay que dar también lo más difícil: tiempo y amor. No sé cómo manejar eso frente a mis hijos”.

Uno de sus sueños es formar una familia, tener un compañero y un apoyo en todos los sentidos. “Es difícil ser jefa de familia, siempre se necesita a alguien que te apoye económica y moralmente, que éste contigo, o al menos así me imagino que es, porque no se qué se siente tener una familia”.

Actualmente Alejandra no cuenta con el apoyo de alguna institución, recibió ayuda de la delegación Cuauhtémoc hace dos años en el programa para madres solteras; considera que debería haber más apoyo para mujeres en su situación, pero no monetario, sino es especie, como útiles escolares, uniformes o comedores para sus hijos.

También reconoce que no ha podido buscar algún programa social: “Es complicado, tendría que faltar a mi trabajo y me descuentan doble (…) Necesito el dinero”.