Donación de órganos de niña asesinada salva cuatro vidas

A pesar de lo que vivió Adriana cuando mataron a su marido y a su hija, decidió autorizar el acto altruista.
Valente, de 14 años, recibió uno de los riñones de Magali.
Valente, de 14 años, recibió uno de los riñones de Magali. (Blanca Valadez)

México

Un disparo a quemarropa acabó con la vida del esposo y la hija de ocho años de Adriana; en la casa de la viuda todo se volvió caótico, hubo confusión y miedo de que regresara el asesino, pero eso no impidió que tomara una de las decisiones más importante, donar los órganos de Magali, una pequeña rubia de ojos claros.

El corazón y el hígado viajaron en helicóptero al Hospital Infantil de México, en el DF, y los demás —riñones y córneas— se quedaron en Guadalajara, Jalisco, donde el Consejo Estatal de Trasplantes de Órganos y Tejidos se encargó de efectuar las gestiones y facilitar que llegaran a quienes estaban en una larga lista de espera.

“Cuando dijeron que mi hija tenía muerte cerebral me di mucho valor y me dije: ‘Mi hija ya no está conmigo, pero sí hay niños que pueden vivir con sus órganos, entonces, adelante’”, comentó la madre, cuyo apellido se reserva por secrecía de familia benefactora y por el juicio de homicidio calificado.

La decisión

Después del 13 de abril, cuando su marido y su hija fueron baleados dentro de su camioneta por un motociclista, la viuda quiso que la menor “viviera en otros lados, y me siento contenta. No la tengo, pero estoy feliz, porque sé que de alguna forma vive”, señaló.

Ha pasado casi un mes y, a pesar de que todos aplauden su determinación de donar, la situación de la mujer sigue siendo precaria.

Vive con el miedo de que haya actos de venganza contra sus hijos, quienes no quieren salir y se sobresaltan ante cualquier ruido. A ello se suma la situación de pobreza en la que quedó la familia sin que hasta ahora haya apoyo alguno.

“Si saben que su familiar ya no tiene vida, ojalá se den la oportunidad de apoyar con la donación de órganos... Hay personas que quieren vivir y solo necesitan una oportunidad”, dijo Adriana, tras recordar que su hija soñaba con ser doctora para salvar vidas.

La menor fallecida “salvó la vida de cuatro niños y devolvió la vista a dos jóvenes para que se reincorporen a una vida académica y productiva”, comentó Raymundo Hernández, secretario técnico del Consejo Estatal de Trasplantes de Órganos y Tejidos, que ha implementado el modelo de Hospital Donante en Jalisco, pero pretenden replicarlo a escala nacional.

“Hemos incluido más coordinadores hospitalarios, que se encuentran dentro de las instituciones de salud ayudando en los procesos de donación. En el momento de la pérdida ayudan a la familia en su duelo y le hablan de las bendiciones de poder salvar la vida de alguien más”, explicó Hernández.

Historia de un receptor

Valente, receptor de uno de los dos riñones, tiene 14 años y padece glomerular hereditaria, una extraña enfermedad que provoca insuficiencia renal crónica en cuestión de meses. A los siete años presentó los primeros síntomas, dolor intenso en el área del abdomen, anemia, limitaciones en el desarrollo físico, mareo, vómito, infecciones, hinchazón constante y deformidad en extremidades.

A diferencia de sus hermanos, que fallecieron a causa de ese padecimiento, este adolescente recibió un riñón de Magali un año después de haberse registrado en la lista de espera y, gracias al procedimiento, se pudo detener la progresión de la enfermedad.

“Mis hermanos (uno de 10 y otra de 16) no se alcanzaron a trasplantar. Mis papás y mi hermana le hicieron la lucha, no se pudo”, comentó en entrevista el receptor del órgano.

Durante tres años Valente recurrió a la hemodiálisis y cuando ya carecía de espacio sano para colocar el catéter comenzó con la diálisis.

“Me hablaron del Hospital Civil de Guadalajara de que había la posibilidad de trasplantarme”, recordó Valente, quien habita en la fundación Quiero Vivir, donde la presidenta, Eva Judith, ha ayudado y asesorado a su familia.

El adolescente se encuentra aislado. Son tres meses que debe de cuidarse en extremo para evitar rechazar el órgano, y aunque resulta costoso el medicamento que debe de consumir, la gente de los alrededores ha contribuido para su adquisición.

Por lo pronto, el joven desea retomar sus estudios de primaria y lograr incluso convertirse en médico, porque también desea salvar vidas. “Me dieron una oportunidad y la voy aprovechar”, aseguró Valente.

Claves

En espera

- En México hay 19 mil 406 personas en lista de espera de órgano o tejido, de las cuales, menos de 10 por ciento logra una donación.

- De acuerdo con cifras oficiales, anualmente fallecen alrededor de 380 mil personas que pueden ser candidatas para donar.

- En México solo se registran tres donaciones por cada millón de habitantes, mientras que España tiene 36; Estados Unidos, 26; Brasil, 18, y Argentina, 16.