Michelle Williams considera a ‘Manchester by the sea’ una cinta cruda, cálida y real

La versátil actriz, conocida por su rol en la teleserie ‘Dawson's Creek’, es mencionada como candidata al Oscar por su actuación en la cinta de Kenneth Lonergan que se estrena esta semana

La teleserie Dawson’s Creek, exhibida entre 1998 y 2002, fue un semillero de estrellas del que emergieron James Van Der Beek, Joshua Jackson, Katie Holmes y la que, de lejos, es la más talentosa: Michelle Williams (Montana, 1980). A los 16 años esta actriz ya se había emancipado de sus padres para poder trabajar, y era ya una veterana de la pantalla pese a su adolescencia.

Además de actuar en la recordada teleserie, fue una de las protagonistas de la aclamada cinta Brokeback mountain, así como de La isla maldita (dirigida por Martin Scorsese) e incluso fue nominada al Oscar por Mi semana con Marilyn, en la que encarnó a la mítica Monroe. Por muchos años, Michelle tuvo como pareja al fallecido actor Heath Ledger (padre de su hija Matilda), y hoy se ha consolidado como una de las estrellas más versátiles de Hollywood.

En estos días, el nombre de Michelle suena insistentemente como posible ganadora del Oscar, en la categoría de Mejor Actriz Secundaria, por su breve pero brillante aparición en Manchester by the sea, al lado de Casey Affleck. Juntos encabezan este tercer largometraje del idiosincrásico dramaturgo, guionista y director Kenneth Lonergan.

En la cinta, Michelle encarna a la esposa (y después ex) del personaje principal. Randi Chandler es una joven madre de una aldea de Massachusetts, que ve su vida brutalmente alterada por una catástrofe y que debe encontrar en sí misma la capacidad para perdonarse y, sobre todo, perdonar a los demás. La esperada cinta se estrena en México este fin de semana.

Eres una actriz muy selectiva. ¿Cómo escoges tus proyectos, hay un proceso?

Sí, soy selectiva, aunque no más que cualquier otra actriz (se ríe). Pero sí tengo mi proceso a la hora de tomar decisiones, aunque consiste en algo muy, muy simple: en vez de sopesar las cosas, de hacer listas o pedir consejo a amigos y colegas, solo consulto el calendario escolar de mi hija y acto seguido sigo lo que me dice el corazón. Así ha ocurrido con la mayor parte de mis películas, y no me arrepiento de ninguna de las decisiones que he tomado hasta la fecha.

¿Cómo fue que llegaste a 'Manchester by the sea'?

El propio Kenneth llamó a mi agente, mandó el libreto y le anexó una nota escrita a mano diciéndome que en realidad no tenía contemplada a ninguna otra actriz para el personaje de Randi. Originalmente, Matt Damon iba a dirigir y actuar el texto de Kenneth, pero al final no pudo por cuestión de fechas, así que él entró a sustituirlo. Estuvimos hablando mucho y me resultó abrumador el nivel de emoción que se siente cuando Kenneth describe la historia de Randi y Lee, su marido. La manera en cómo escribió esto es algo extraordinario, mucho más que cualquiera de los guiones que me habían ofrecido en los dos años recientes.

¿Ya conocías otros trabajos de Kenneth Lonergan?

Vi Puedes contar conmigo hace años, y luego Margaret cuando por fin se estrenó, creo que en 2010, y me pareció algo demoledor, hecho con una sutileza pasmosa. Como director y escritor Kenneth me pareció fascinante, y cuando leí este guión, tan emotivo, tan trágico, tan parecido a la vida, pensé que iba a ser muy difícil trasladarlo al cine, había que tener mucho cuidado con cada una de las partes que lo componen. Kenneth habló mucho conmigo, me ayudó a crear una backstory para el personaje; mucho de lo que el público no ve, está ahí, en el subtexto, en cosas que ya ocurrieron y que no necesariamente tuvieron que verse en pantalla.

¿Cómo definirías a tu personaje y el rol que juega en esta historia?

El caso de Randi es muy complejo. Por un lado, es una mujer muy dulce y buena. Pero por el otro tiene una gran amargura, que le ha costado mucho trabajo domar. Ha tenido que aprender a vivir de nuevo, a raíz de una tragedia terrible. No puedo contar más porque arruinaría la película, pero creo que es un ser humano lleno de matices. En ella existen y afloran la solidaridad, la generosidad, la ternura… y también una honda tristeza, algo que no se supera jamás. Contar una historia de personajes así es muy difícil, porque se podría perder la simpatía por los protagonistas, y este es un caso más específico en el papel de Lee, que interpreta Casey. Sin embargo, creo que el guión de Kenneth la sostiene y que hay aspectos de las relaciones humanas muy crudos, muy cálidos y muy reales presentes ahí. Por otro lado, hay un aspecto en Randi que es sorprendente cuando se acerca a Lee. Ambos necesitan redención. Ella siente compasión y empatía. Pero para ella el camino para llegar ahí fue muy doloroso. Se ve poco en la pantalla, es cierto, pero eso no quiere decir que por no mostrarlo, no tengamos que trabajarlo. Ella juega el rol de representar, para Lee, su tragedia más grande. Aunque tarda, ella consigue perdonarlo por su participación en lo que les pasó. El tema aquí es… ¿conseguirá perdonarse a sí misma?

¿Cómo es un día en tu vida cuando no estás trabajando?

Es exactamente eso, un día como cualquier otro. Me levanto un poco antes que mi hija, Matilda, para tenerlo todo listo. Ella ya tiene 11 años y es muy independiente. Desayunamos, la llevo personalmente a la escuela, hago las compras, cocino, limpio y luego la recojo. Todo lo hago para crear una casa cálida, de la que se acuerde cuando sea mayor. Soy consciente de que todo lo que haga bien hoy servirá para que no se olvide de esta época en el futuro y sea una mujer feliz cuando sea adulta. Me encanta ser mamá. Disfruto mucho de ocuparme de la casa. Es algo que está más cerca de mi naturaleza que actuar, viajar y vivir en distintos lugares.

¿No echas de menos los sets cuando no estás trabajando?

La verdad es que no, yo soy muy feliz en mi casa. Y también debo ser honesta, la verdad es que me atraen pocas películas de las que me ofrecen hacer. Soy bastante perfeccionista y, por lo mismo, me resulta muy difícil encontrar una película que me aparte un par de meses o más de mi casa y de lo que realmente me importa hacer. Son realmente escasas las cintas que me llaman la atención.

¿Ya pensaste seriamente en el retiro?

Claro. Tengo una total sensación de saciedad hacia mi profesión. Desde niña he tratado de ser cada vez mejor y he llegado mucho más lejos de lo que imaginé, ni siquiera cuando empecé en Dawson’s. He enfrentado desafíos inimaginables para mí que me han inspirado tremendamente, aun cuando yo era la que hacía llegar el material más lejos. He sido muy afortunada en ese aspecto y no pido más. Quizá eso es lo que me hace parecer, como dices, selectiva, pero no lo sé. La verdad es que tengo esta idea desde que hice Brokeback mountain en 2003 o 2004… Ya desde entonces sentía que podía morirme feliz si no hacía otro filme: ya era feliz. No necesito más, no soy ambiciosa. Sé que suena raro, pero no necesito mucho para ser feliz, tengo a mi hija, que es la luz de mi vida. Tengo otras satisfacciones. Si no me llaman más para filmar, no me voy a poner a llorar. Mi vida no termina aquí.