Fito Páez: “No tengo tiempo para odiar ni para más dolor”

Tras una veintena de discos, cinco premios Grammy, varias películas y una novela, el artista publica 'Diario de un viaje', “un repaso por lo más divertido de su vida”

Fito Páez nació en Rosario, Argentina, en 1963. Compositor, músico y productor, inició su carrera como tecladista de Juan Carlos Baglietto y Charly García. Es autor de más de 20 discos, entre los que destacan: Giros, El amor después del amor, Circo beat, Abre, Rey sol y El sacrificio. Es además guionista, actor de cine y autor de la novela La puta diabla. En sus vitrinas guarda cinco premios Grammy.

En la actualidad, Fito se encuentra promocionando su libro Diario de un viaje (Algunas confesiones y anexos) (Planeta, 2016), volumen donde deja ver su vida en la carretera, así como algunos secretos, afectos y uno que otro encontronazo; de todo ello platicó con Dominical MILENIO

Ya escribió una novela y ahora un diario ¿La tentación de escribir algo más que canciones es una constante?

La novela fue un acto de voluntad y el diario un juego. Un repaso por lo más divertido del día. Una de las ventajas del diario es que no tiene bordes, lo mismo cabe una llamada con mi hijo que un sueño erótico.

Su padre le enseñó que nobleza obliga, ¿qué otra cosa le enseñó?

Sí, eso es lo más importante. No sé si un padre pueda enseñar otra cosa. Cuando alguien se porta bien contigo, nobleza obliga a ayudar, acompañar, a hacer lo que corresponde. Eso es lo más importante porque contempla todos los ámbitos. Mi padre me enseñó la música y a leer, lo amé mucho.

En sus diarios dice: "El tiempo es la materia que nutre la emoción".

Claro, cuando pasa el tiempo vuelves a los gestos y acciones. Te ves fallando, acertando y te descubres siendo un hombre.

¿En qué momento se descubrió como hombre maduro?

No sé, supongo que hace bastante tiempo. Nunca dejas de aprender, cada día sucede algo. Somos gente balbuceante. Nos intentamos ordenar a través de un discurso, artístico unos; político, otros. Pero todo es balbuceo: desear, vivir y morir. La idea de la muerte siempre ronda y desarma cualquier tipo de articulación, es entonces cuando aparece la fragilidad y la emoción.

¿Inyectarse cortisona para la garganta duele?

Sí, pero hay que hacerlo con cuidado. Lo hago regularmente dos veces al año y en momentos de mucho estrés.

¿Qué lo estresa?

Todo: tienes que montar canciones, grabar, estar con los hijos, tiene que funcionar la casa, ir al médico. Me gusta ser un padre muy presente, y no lo digo para colgarme medallas. Ahora me pasa al revés, tengo que buscar agujeros para respirar y escribir porque la vida familiar copó casi todo, mis hijos son lo más importante.

¿Procura que no cometan los mismos errores que usted?

No, eso es imposible. En todo caso, intento aprender y aprehender con ellos.

Sorprenderá a más de uno descubrir que Joaquín Sabina no es el autor de: "Y morirme contigo si me matas y morirme contigo si te mueres, porque el amor cuando no muere mata, porque amores que matan nunca mueren".

Creo que soy el primero que lo dice públicamente y sé que no se va a ofender por eso, porque es su naturaleza. En realidad, Sabina nos pilló a todos...

¿Le dio miedo encontrarse con un 'narco' en Ciudad Juárez?

Fue una situación inesperada. De golpe me encontré con un personaje de película de Robert Rodríguez o Tarantino. Había bebido tanto que por ahí me acordaba que todo había sido violento y salvaje. Me impactó cuando me invitó a acompañarlo a ver como colgaba a alguien de un puente. Me puso una navaja en el cuello y cuando me preguntó si era argentino, respondí: "Argentino hasta la muerte", no pude haber escogido una frase peor. Vivir para contar.

En el libro reconoce que no le cae bien a mucha gente, ¿por qué?

Claro, una vez leí una frase genial: un 33 por ciento te quiere, otro 33 por ciento te odia, y al restante 33 por ciento no le interesa nada de lo que haces.

¿Y en su caso, por qué lo odian o lo quieren?

No lo sé, lo que sí te puedo decir es que juego con nombre y apellido. Voy con lo mío y eso siempre. Lo único que quiero es hacer mi vida. No tengo tiempo para odiar.

¿Hay algo que no volvería hacer?

No sé, uno cree que toma las decisiones correctas y muchas veces no es así. Una vez seguí el consejo de un directivo. Me sugirió hacer un disco de piano antes que uno eléctrico, pese a que tenía más ganas de éste último.

¿Se vale prestar música para comerciales?

Sí, ¿por qué no? Cada uno tiene su problemática. Quienes se molestan ya verán cómo pagan sus cuentas, yo me preocupo por las mías.

Se asume como un buen bebedor de cerveza…

Sí, soy bueno con eso, lo hago bien y sé cómo llevarlo. Soy un profesional, hay un momento en que paro. No hago nada que no me divierta, incluso con los excesos. No tengo tiempo para más dolor, ahora todo tiene que ser hermoso. Podrá venir por cuestiones externas y entonces lo monto, pero no las voy a provocar.

¿En qué momento se cansa uno de provocarse dolor?

Cuando uno es joven pruebas, pero ya de adulto es necesario dejarlo.

Algo hizo bien si pudo juntar a todas sus ex en la portada del disco 'Mi vida con ellas'.

Sí, en etapas diferentes. Fue buena idea para demostrar que el amor trasciende la vida marital y la pareja. Cuando hay amor, de alguna u otra manera es para siempre.