De películas ideológicas, sagas aburridas, cine mexicano y francés

Función dominical
Fiunción dominical
Fiunción dominical

Capitán Fantástico

Calificación 8. Buena, pero no apta para capitalistas recalcitrantes. Capitán Fantástico es un elogio del pensamiento de extrema izquierda, tanto que uno de los protagonistas (con solo nueve años) admira al genocida Pol Pot. Aún así, la cosa es más o menos cómica y aunque parezca improbable termina por ser entrañable. Vigo Mortensen y todos sus compañeros (sobre todo los niños) son grandes actores. Aunque la crítica internacional señala la demagogia de la película, le ha ido muy bien con el público y muy bien en los festivales. Participó en la sección “Una cierta mirada” en Cannes. Independientemente de ideologías, Capitán Fantástico es adorable porque explora lo complejo de ser niño y vivir desgarrado entre las ideologías del padre y los vicios de la sociedad.

Inframundo: Guerras de sangre

Calificación 6. Cine de fórmula en la peor de sus manifestaciones. Inframundo, Guerra de sangre tiene la estructura de cualquier película de las que llaman exageradamente “épicas.” La voz en off, por ejemplo, recuerda los momentos más chambones de franquicias como Mad Max. Guerra de sangre es la quinta de la serie Underworld. Desde el 2003 nos vienen contando la historia de la guerra entre lycans y vampiros en forma repetitiva. El problema con esta cinta es que ni siquiera a los fanáticos ha entusiasmado. Guerra de sangre no vale más allá de un par de coreografías de batallas con artes marciales y mucha sangre. La crítica, por supuesto la ha destrozado.

¿Me amarás cuando despierte?

Calificación: 3. Como México, Francia sigue tratando de dar batalla contra el imperialismo de Estados Unidos. Para ello procura apoyar con todo lo que puede a su propio cine. ¿Me amarás cuando despierte? es el último de estos intentos. El resultado no es malo, es lo que le sigue. ¿Me amarás cuando despierte? Es una imitación mediocre de Almodóvar para lo que se trajeron incluso a Carmen Maura. La crítica (que suele creer que una película es buena porque es francesa) la ha tratado muy bien, pero sinceramente no creo que a nadie le pueda gustar una obra tan boba que resulta difícil terminarla de ver.

Qué pena tu vida

Calificación 6. Como muchos otros autores que vienen de la televisión, Luis Eduardo Reyes sueña con una gran comedia romántica. Qué pena tu vida es el remake de una obra chilena dirigida por Nicolás López que tuvo tanto éxito que ya tiene su refrito nacional. Le cambiaron dos o tres diálogos, le agregaron dos albures y ya está. A decir verdad, el público mexicano tiene todo para reírse con esta historia sin pretensiones por más que los críticos le hagan el feo.

Un monstruo de mil cabezas

Calificación: 8. Nominada para el Ariel de plata en el 2016, esta película de Rodrigo Plá ha girado por los festivales del mundo: Venecia, Estambul, Jerusalén. El director se sigue consolidando en los circuitos de cine de autor. Un monstruo de mil cabezas es cine que divierte sin que a cambio tengamos que dejar de pensar. A la crítica le ha gustado y al público también. En Estados Unidos tuvo dos o tres reseñas muy halagüeñas. La historia trata de una mujer que decide tomar medidas extremas contra las aseguradoras, algo que muchos quisieran hacer.

Moana: un mar de aventura

Calificación: 9.5 (sube a 10). Esta es la recomendación de la semana. Moana nació con vocación de Broadway entre otras cosas porque en muchos sentidos sigue el espíritu de El rey León. La historia es sobre una princesa polinesia que textualmente se embarca en la aventura de encontrar a un semidios para liberar a su pueblo de cierta maldición. Es una película buenísima, lo mejor de Disney en 14 años (desde Lilo & Stitch) y a la par de clásicos como La Sirenita. Tanto el público como la crítica han amado esta cinta que hay que ver en esta función dominical.

Próximamente… El fin del sueño americano