“El dolor, una experiencia universal”: Arnoldo Kraus

El médico y escritor dice que “hay una gran enfermedad que está corroyendo todas las arterias, tanto de México como del mundo”.
El médico y autor.
El médico y autor. (Nelly Salas)

México

Cuando Arnoldo Kraus se refiere al dolor no solo habla del dolor físico al que se debe enfrentar de manera cotidiana desde su profesión como médico internista, sino también al que se refleja por la migración, por la pobreza y la marginación, por la violencia que se vive en México y en el mundo.

"El dolor es una constante en todas las vidas, tarde o temprano todos lo sufrimos: hay dolor personal, pero también uno universal, cuando una persona sensible, con una gran capacidad de ser compasiva y empática, de ver el drama de los otros se enfrenta al dolor de los refugiados, de los desplazados, de la gente que se queda sin casa. Es un tipo de dolor en el cual todos deberíamos estar comprometidos".

A propósito del tema, el también escritor presenta Dolor de uno, dolor de todos (Editorial Debate, 2015) una serie de reflexiones en las que se conjuga la medicina, su práctica cotidiana, con una visión filosófica de quien apuesta por pensar en las diferentes formas del dolor que existen en el mundo y, en especial, en nuestro tiempo.

"Es dolor de uno y de todos en el sentido bidireccional. El de uno se puede convertir en dolor de todos, y el de todos debería ser el dolor de uno. Aquí hablo de muchos tópicos, del dolor de las personas, pero también hablo del dolor universal, porque van concatenados.

"Mi bienestar —que afortunadamente lo tengo— pues es mío, pero el entorno mexicano y el mundial están muy enfermos, digan lo que digan el Banco Mundial o nuestros jerarcas en México. Hay una gran enfermedad que está corroyendo todas las arterias, tanto de México como del mundo", explica Kraus.

El dolor colectivo

Es un volumen que surge de una preocupación que ha acompañado a Kraus a lo largo de su vida profesional: el dolor no solo es un asunto físico ni tiene origen solo en algo médico, sino que existen muchas otras circunstancias que solo se pueden conocer cuando se "escucha" al otro, sin importar si es un paciente o un ser humano cualquiera.

"No sé a cuántas personas les duela, les mortifique, les haga sentirse triste cuando ven las fotos de los niños sirios, quienes lamentablemente están de moda, pero finalmente somos testigos de todas esas situaciones y duelen: lo lejano es demasiado lejano y no nos pertenece, no tenemos nada qué decir, cuando uno pensaría que parte de la condición humana tiene que ver con la compasión, con la empatía, con entenderse uno al otro".

Por ello, una de las tareas de Kraus con Dolor de uno, dolor de todos fue pensar en el dolor como algo muy amplio: "siempre digo que las personas depresivas, ansiosas, tristes o melancólicas sufren una forma del dolor, aunque no le llamemos así".

"El dolor es una experiencia universal. Todos padecemos de dolor. Y todos escuchamos acerca del dolor: dentro de la familia escuchamos esa palabra, los médicos lo que más escuchamos es la palabra dolor".

En ese sentido, reconoce Kraus, el médico tiene la obligación de tratar todas las formas del dolor, pero también de escuchar al enfermo que se queja de la rodilla, por ejemplo, porque quizá la rodilla no es el problema, sino que tiene otras razones que hacen que le duela no la rodilla como tal, "y eso me regresa a la escucha y a la relación médico-paciente, aunque el libro no habla como tal".

Aun cuando el libro no habla como tal de ese asunto, sí reflexiona acerca del dolor con una perspectiva más amplia, que parte de una convicción aplicable en distintos ámbitos de la vida: "Los seres humanos tenemos la obligación de escuchar".