Recuerdan en un documental al poeta José Carlos Becerra

El cineasta argentino Modesto López realizará el estreno de su filme mañana en la Casa Universitaria del Libro a las 19:30 horas.
El escritor tabasqueño murió en un accidente en Italia.
El escritor tabasqueño murió en un accidente en Italia. (Especial)

México

El 29 de mayo de 1970 una noticia consternó al mundo cultural mexicano: el poeta tabasqueño José Carlos Becerra había fallecido dos días antes en un accidente automovilístico en una carretera italiana. Al principio, la agencia de noticias ANSA informó que el difunto era el arquitecto Carlos Becerra Ramos, pero después se confirmó que el muerto era el literato (1936-1970), quien tenía 34 años de edad. Sus restos fueron sepultados en Villahermosa el 5 de junio siguiente.

En homenaje a su obra, el cineasta y promotor cultural argentino Modesto López presentará mañana el documental José Carlos Becerra, poeta, a las 19:30 horas, en la Casa Universitaria del Libro. En él se aprecia la vida de un hombre, que a decir del también director de Ediciones Pentagrama, fue absolutamente congruente con lo que pensaba, decía y hacía.

"Me apasionó su vida, su manera de anteponer un espíritu de lucha y que permanentemente creía que la vida valía la pena. A pesar
de que murió joven, fue un hombre que dejó una obra impresionante, poco conocida. Es un ser valioso que, en estos tiempos que corren en México, mucha gente debería conocer", explica en entrevista con MILENIO.

La obra surgió después de que la Fundación José Carlos Becerra le propuso a López hacer un documental: "Yo conocía algunos de sus poemas, pero no su obra completa, su trascendencia, personalidad y forma de ser. Era la primera vez que me topaba con un poeta con el que no podía dialogar a la hora de hacer una película", menciona.

Antes de rodar el filme, lo primero que hizo fue una reunión con 15 o 16 amigos del poeta, en la casa de Mabel Zurita, donde pudo conocer cómo era Becerra, qué pensaba, qué le gustaba. Todos lo admiraban. A todos los había marcado su amistad. Era un ser solidario y afectivo, que cultivaba la amistad, comenta.

"Le regalaba discos y libros a sus amigos. Visitaba la Casa de los Estudiantes en 1968. Buscaba que los profesores fueran a dar clases y charlas a ese lugar. Mabel Zurita recuerda que nunca se le veía triste a pesar de los problemas que podía tener. Era un excelente contador de historias. Las reuniones con La China Mendoza eran interminables", destaca el promotor cultural.

Le encantaban el cine y la pintura. Absorbía la vida de manera impactante. Si le gustaba una película la podía ver cuatro o cinco veces, y se sabía de memoria diálogos completos de las cintas que le gustaban. Era admirador del blues y del jazz. Hugo Gutiérrez Vega recuerda las horas que pasaban platicando cuando ambos vivían en Londres. Silvia Molina dice que ella descubrió la literatura a través de José Carlos, recuerda López.

Su gran maestro fue Carlos Pellicer, quien al mismo tiempo se transformó en su colega y admirador. Él consideró que el poema "La Venta" fue una de sus mejores obras. José Carlos solía cartearse con José Lezama Lima. En las misivas se demuestran cariño y admiración mutua. También tuvo relación con Octavio Paz y Mario Vargas Llosa, destaca López.

"José Carlos era de esos hombres que, si no existieran, habría que inventarlos, porque de alguna manera, en la medida en que se difundan, nos ayudaran a ser más accesible la vida que transitamos en la actualidad", dice el autor de documentales como Todavía cantamos y Ernesto Cardenal. Solentiname, entre otros.

Fue un hombre que, según Gabriel Zaid, José Lezama Lima, Mario Vargas Llosa, José Emilio Pacheco, Efraín Huerta y Hugo Gutiérrez Vega, entre otros, "si viviera sería uno de los mejores poetas de México", afirma Modesto.

Recuerda que hace unos años, estando en el Encuentro de Poetas que se hace paralelamente al Festival de Música de Cosquín, Córdoba, Argentina, donde él presentaba el documental de Ernesto Cardenal, le comentaron que uno de los escritores más importantes de México era José Carlos Becerra: "Me llamó la atención que en Córdoba, en Cosquín, un poeta de Paraná, Entre Ríos, conociera la dimensión de Becerra".

Entre los poemas que más le gustan al autor del documental se encuentra "La Venta", "Vamos a comer azúcar con vidrio" —dedicado al movimiento ferrocarrilero— y "Oscura palabra", verso dedicado a su madre que es un trabajo alucinante, una de sus mayores obras. En el documental aparecen siete u ocho obras de Becerra.

Para López, lo más admirable de este poeta tabasqueño es su diversidad y coherencia, desde el principio hasta el final. La línea conductora de su trabajo nunca queda de lado: siempre está presente su compromiso con el amor, la muerte, la filosofía y las causas sociales.