La digitalización, “revolución cultural”: José Carreño

El director del Fondo de Cultura Económica estima que para el 80 aniversario de la editorial, en 2014, tendrán mil títulos en ese formato.
Asegura José Carreño Carlón, titular de la FCE, que la digitalización es una revolución cultural.
Asegura José Carreño Carlón, titular de la FCE, que la digitalización es una revolución cultural. (Juan Carlos Rojas/Notimex)

Madrid

El director general del Fondo de Cultura Económica (FCE), José Carreño Carlón, afirmó ayer que cuando en septiembre de 2014 la institución celebre su 80 aniversario sumará unos mil títulos digitalizados de su catálogo vivo.

Entrevistado con motivo de su participación en la 31 edición de la Feria Internacional del Libro Líber Madrid 2013, expuso que el FCE afronta “con una gran perspectiva la entrada a la digitalización, por lo que hay necesidad de avanzar a ese mundo”.

“El crecimiento del libro electrónico es exponencial: en 2010 el FCE tenía 77 títulos en la plataforma electrónica, y ahora vamos a terminar el 80 aniversario, en septiembre de 2014, con mil libros electrónicos, la quinta parte del catálogo vivo”, dijo.

Recordó que el catálogo histórico lo conforman 10 mil títulos, y un objetivo de largo plazo podría ser llegar a unos cinco mil, “y eso permitiría que grandes clásicos, que a lo mejor no tienen mercado para un nuevo tiraje tradicional, sean publicados por vía electrónica”.

Consideró que “en México hay un mercado creciente para el libro electrónico”, y que el país se beneficiará de la convergencia de tres circunstancias importantes: las reformas educativa y en telecomunicaciones, y la revolución digital.

Carreño explicó que el proceso de digitalización “es también una revolución cultural, y exige mejores condiciones de acceso y conectividad”, y que con la reforma en el sector de telecomunicaciones “debe dar un mejor acceso a libros electrónicos a niños y jóvenes”.

Asimismo, apuntó que ello debe redundar “en el desarrollo de la educación por México que se plantea la reforma educativa, y todo ello es una oportunidad de incorporar al FCE a este proceso de transformación”.

“Estamos ante el reto de la alfabetización digital, y para eso se necesitan esas condiciones: reforma educativa, avance digital y reforma en telecomunicaciones, para que el Estado propicie la distribución más equitativa y la democratización de los servicios culturales”, comentó.

Sobre la presencia del FCE en el exterior, dijo que “la institución tiene un prestigio internacional importante”, como ocurrió la víspera en Madrid al celebrarse los 50 años de la filial española.

Indicó que, si bien en la actualidad hay sucursales en varios países, “hay solicitudes que hacen embajadores mexicanos en otros países latinoamericanos, pero no están aún programadas”.

“Está demostrado que esta presencia del FCE en los países de habla hispana es un refuerzo a la representación oficial de México; es una gran representación cultural que estamos tratando de asociar a las prioridades de política exterior del país”, destacó. Abundó que dependerá del apoyo que en ese sentido recibe el FCE para responder a las solicitudes que llegan de diferentes países, lo que es una tarea que se debe programar en los próximos años.

En el caso de Estados Unidos, puntualizó que se debe analizar “el tránsito que se pide allí y desde Canadá, que es no solo enfocarse al público de habla hispana sino al angloparlante con la traducción al inglés de autores iberoamericanos”.

Remarcó que también se analizará la propuesta hecha por varios escritores argentinos, en el sentido de que sea México a través del FCE el que “vuelva a convocar a la inteligencia latinoamericana” a través de la mayor difusión, con apoyo de las nuevas tecnologías y otros esquemas potenciales.

Carreño enfatizó que el éxito del FCE “ha sido ser un punto de vinculación con la inteligencia, la academia, las universidades, los centros culturales, como el Colegio de México, y haber utilizado la misma fórmula en los países donde está presente”.