La Lotería Nacional celebra a Diego Rivera

Para celebrar el 130 aniversario del muralista mexicano, la Lotería Nacional emitió dos millones 400 mil cachitos con la imagen del mural 'Sueño de una tarde dominical en la Alameda Central'.
La Lotería Nacional celebra el 130 aniversario de Diego rivera con un tiraje de boletos dedicado a él.
La Lotería Nacional celebra el 130 aniversario de Diego Rivera con un tiraje de boletos dedicado a él. (Especial)

Ciudad de México

Con billete del sorteo mayor 2490 de la Lotería Nacional para la Asistencia Pública que reproduce la obra emblemática Sueño de una tarde dominical en la Alameda Central, pintada por Diego Rivera en 1947 en el Hotel del Prado, se conmemora el 130 aniversario del nacimiento del muralista mexicano (8 de diciembre de 1886).

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Para este sorteo se emitieron dos millones 400 mil cachitos con la imagen de esa obra monumental que hoy se resguarda en el Museo Mural Diego Rivera, especialmente construido para albergarla, luego de que fuera rescatada y restaurada de entre los escombros que dejaron los terremotos de 1985, dijo a MILENIO Magdalena Zavala, coordinadora Nacional de Artes Visuales del Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA).

Mural de sorteo

La obra monumental Sueño de una tarde dominical en la Alameda Central, de 72 metros cuadrados, con la representación de 140 personajes de los acontecimientos más sobresalientes de la vida de México, fue pintada por Diego Rivera a solicitud del arquitecto Carlos Obregón Santacilia, en el salón comedor Versalles del Hotel del Prado.

En la historia de esta pieza, se recuerda el atentado que sufrió la obra, una vez que el muralista, inspirado en Ignacio Ramírez, el Nigromante, escribiera la máxima “Dios no existe”. La reacción de un grupo de estudiantes que pertenecían al grupo de choque “los conejos”, fue borrarla a golpe de martillo. Ese acto propició que el mural al fresco se tapiara durante 9 meses y se descubriera hasta 1956, cuando Diego Rivera regresó de la Unión Soviética y sustituyó la controvertida frase por: “Conferencia en la Academia de Letrán, 1836”, momento en el que Ignacio Ramírez expresó “Dios no existe”.

Pero la hazaña que más se recuerda es el rescate emprendido por los restauradores del INBA, quienes desprendieron esta obra monumental de los muros de las ruinas del Hotel del Prado, para que fuera trasladado, el 14 de diciembre de 1986, por un equipo de 300 personas durante una travesía que duró 12 horas, al terreno de enfrente que había sido el estacionamiento del Hotel Regis, donde se edificó el museo el cual fue inaugurado en febrero de 1988.


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