Grabo canciones que me hacen llorar de felicidad: Diego El Cigala

Las penas con música son menos. Al menos así lo entiende Ramón Jiménez Salazar, mejor conocido como Diego El Cigala, uno de los exponentes más destacados del flamenco contemporáneo y quien se ...
El cantante no interrumpió su concierto en Los Ángeles, a pesar de enterarse de la trágica noticia.
El cantante no interrumpió su concierto en Los Ángeles, a pesar de enterarse de la trágica noticia. (Notimex)

Las penas con música son menos. Al menos así lo entiende Ramón Jiménez Salazar, mejor conocido como Diego El Cigala, uno de los exponentes más destacados del flamenco contemporáneo. De sangre gitana, el músico despuntó con su disco Lágrimas negras, grabado al lado del cubano Bebo Valdés. Desde entonces lo acompaña la fama.

De República Dominicana, donde radica ahora, el cantaor viajará a la Ciudad de México para presentarse el próximo 25 de febrero en el Teatro Metropolitan.

¿Qué tal la vida en República Dominicana?, ¿extraña España?

Sí, claro... un poco. República Dominicana me gusta mucho pero se extraña a la familia y los amigos.

¿Se ve en Dominicana para siempre? ¿Encontró ahí lo que estaba buscando?

Sí, realmente lo encontré porque en Punta Cana puedo respirar, hay buen clima, puedo ir a las playas, desayunar, todo despacio. Me gusta muchísimo la gente. Aquí he encontrado mi sentido, por decirlo de alguna manera.

Hay mucha bachata y reguetón...

Nada es perfecto, esa música no me gusta, ni la escucho siquiera. Lo mío es el flamenco y el bolero.

También hay ron y tequila...

Sí, claro. El ron y el tequila me encantan.

El bolero y el flamenco son géneros que nacen del lamento, ¿no es así?

Yo creo que sí, son músicas unidas por el lamento y la pasión. Me gusta el bolero porque es romántico y doloroso. Además es emotivo, algo muy gitano como el flamenco. Siempre he dicho que el flamenco es un estado emocional.

Ya que estamos en esas. ¿Cómo va su ánimo?

Ahora mismo estoy pasando por una experiencia malísima en mi vida. He perdido a mi compañera de vida; ha sido la mayor de las pérdidas... después de tantos años de convivencia con mi esposa. Me causa mucho dolor.

¿La música lo sana?

La música es medicina para el alma. La vida sin música sería un desastre, mueve montañas y muchos corazones.

¿Algo así como la fe?

Sí. Yo creo muchísimo en Dios. Gracias a él tengo mi casa, mis hijos, mi música. No dejo de creer y es vital que nuestro espíritu se agarre de él.

¿Qué se aprende del dolor?

Se aprende muchísimo. Aprendes a valorar más las cosas, los detalles. El dolor es arrebatador porque sensibiliza y quiebra a quien parece ser el más fuerte. No sé por qué, pero se está perdiendo la sensibilidad en la gente.

¿A qué lo atribuye?

No sé... puede ser por cómo va el mundo o las situaciones que estamos viviendo. Ya no hay conversaciones entre amigos. Todos están con el teléfono en la mano. La tecnología nos une y a la vez nos separa. Estamos perdiendo los valores de lo que es la vida.

¿Y en lo musical?

Estamos viviendo la época de la música burocrática. Yo si quiero escuchar algo tengo que voltear hacia atrás para escuchar a los grandes. Paco de Lucía, Armando Manzanero, Charlie Parker, John Coltrane.

¿Qué debe tener una canción para que usted la cante?

Soy egoísta, pero sanamente. Cuando algo me gusta, me emborracho, pero cuando no, no puedo hacerlo. En el flamenco un día puedes buscar la inspiración y a lo mejor no te llega, no importa que sea en el Carnegie Hall. A estas alturas, solo grabo las canciones que me hacen emborracharme y llorar de felicidad. Me tengo que conmover y decir ¡qué bonito es eso!

RECUADRO
Nació en Madrid en 1968. Sobrino del cantante flamenco Rafael Farina, empezó en la música a los 12 años. Su disco, Lágrimas negras al lado de Bebo Valdés y producido por Fernando Trueba, le valió un Grammy, un Premio Ondas y cinco premios Amigo, además vendió más de 700 mil copias. Ha grabado también: Undebel, Entre vareta y canasta, Corren tiempos de alegría, Picasso en mis ojos, Dos lágrimas, Cigala & Tango, Romance de la luna tucumana y Vuelve el flamenco.