Diagnostican cáncer con algoritmos y termografía

Un doctor en inteligencia artificial emplea imágenes de las mamas de sus pacientes para obtener información y analizarla luego en una base de datos.
A través de la temperatura corporal se puede obtener un indicador del padecimiento.
A través de la temperatura corporal se puede obtener un indicador del padecimiento. (Especial)

México

Un investigador de la Universidad Veracruzana desarrolló con apoyo del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt) una técnica alternativa para la detección temprana de cáncer de mama mediante termografías y algoritmos de minería de datos para descartar o confirmar la presencia de ese tipo de neoplasias.

El académico Nicandro Cruz explicó que con la técnica, que permite registrar de forma gráfica las temperaturas de distintas zonas del cuerpo, es posible obtener un diagnóstico temprano.

“Se sabe que los tumores se alimentan de sangre, lo que hacemos es tomar una foto de las mamas y mediante esta práctica, a través de la temperatura corporal, se puede obtener un indicador que arroje un resultado sobre el padecimiento”, explicó.

El doctor en inteligencia artificial busca obtener las imágenes termográficas de sus respectivas pacientes, información que después es agregada a una base de datos para analizar las variables más importantes para una detección temprana.

MINERÍA DE DATOS

Cruz apuntó que el objetivo de este desarrollo tecnológico es extraer un patrón que no es perceptible a la vista para crear algoritmos a través de las diferentes variables que proyecta una cantidad considerable de pacientes.

“La minería de datos es lo que intenta hacer, encontrar aquellos patrones escondidos que permitan establecer un diagnóstico correcto”, detalló.

Añadió que la idea es crear una herramienta de detección integral que capture la imagen de las mamas; con un algoritmo de visión, se extraen las características y se ingresa en la base de datos. Esta información es tomada y analizada por el algoritmo y se obtiene un resultado instantáneo sobre las probabilidades de que la paciente esté enferma.

El especialista dijo que el sistema pretende coadyuvar a los métodos convencionales para dar un resultado exacto. Por ello, precisó que este proyecto no pretende reemplazar a la mastografía —el sistema tradicional—, sino que espera que ambos sean empleados de forma paralela.

“Ninguna técnica es mejor que otra, ambas tienen sus pros y sus contras. La ventaja de la termografía con minería de datos es que resulta más sencilla de aplicar y sus costos son menores”, resaltó.

El experto señaló que, a diferencia de la mastografía, al no exponer a la paciente a la radiación este método alternativo puede ser usado desde muy temprana edad y en repetidas ocasiones en un mismo año.

“Por otro lado, el fácil desplazamiento de dicha herramienta permite que sea llevada a comunidades rurales de difícil acceso, solo basta con capturar la imagen y hacer uso de la base de datos para arrojar un diagnóstico”, apuntó.

OTROS ESFUERZOS

El proyecto veracruzano no es el único que ha apoyado el Conacyt para investigar la utilidad de las termografías contra el cáncer mamario, ya que también ayudó al investigador Ángel Rodríguez, del Centro de Física Aplicada y Tecnología Avanzada de la UNAM, quien lleva a cabo un protocolo para emplear esa misma técnica en la detección oportuna de tumores y otras patologías.

La diferencia de esa investigación radica en que “normalmente se utilizan ciertos criterios como la simetría térmica; se observa la temperatura de un seno, después del otro y a partir de esto se determina si hay algo. Nosotros nos dedicamos a tomar imágenes a personas diagnosticadas sanas y las que tienen alguna patología para después dividirlos por grupos de edad, tipo somático, entre otros parámetros”, explicó Rodríguez a la Agencia Informativa Conacyt.

Un investigador pionero en esa técnica es el doctor Francisco Javier González Contreras, investigador de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí, quien afirmó a la misma agencia que el método alternativo puede ayudar en la detección temprana de cáncer de mama con un nivel de efectividad superior a 90 por ciento.

“Si tomamos en cuenta que el método que más se promociona es la autoexploración, una mujer no nota una bolita hasta que mide más o menos un centímetro y, para cuando llega una persona con una formación de este tamaño, el tumor pudo haber estado creciendo de tres a cinco años”, señaló González, también ganador del Premio Nacional de Investigación 2012.

En ello coincide el veracruzano que ahora incluye la minería de datos a este método. “Un diagnóstico temprano implica una mejor calidad de vida para el paciente, es importante crear herramientas que estén al alcance de todos y permitan reducir los índices de mortalidad”, concluyó Cruz.