Por qué pedimos juguetes a los Reyes Magos

De dónde surge esta tradición y por qué su origen tiene que ver con un aspecto serio de la evolución humana.
La noción del juguete moderno se debe a una práctica del siglo XIX.
La noción del juguete moderno se debe a una práctica del siglo XIX. (Foto: Pexels)

Ciudad de México

Luego de terminar una jornada intensa de viajes nocturnos por todo el mundo, los Reyes Magos terminan exhaustos. Repartir toneladas de juguetes no debe ser tarea fácil y ni hablar del tomrento que supone conseguir las excéntricas peticiones de los pequeños.

Mientras ellos disfrutan de sus regalos, nosotros nos preguntamos de dónde viene la tradición de pedir juguetes al trío de hombres barbados con corona (y a Santa, por supuesto).

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Lo que ahora concebimos como juguete es un invento más o menos reciente. El historiador Joseph Wachelder detectó el surgimiento de esta noción en una práctica del siglo XIX: inspirados en el manual Practical Education —escrito en 1798 por Maria y Richard Lovell Edgeworth— los padres alentaban a sus hijos a interactuar con distintos objetos —generalmente baratijas— para estimular su sentido de la imaginación y su creatividad.

Para rastrear la transformación de estos objetos en los juguetes modernos, Wachelder hizo un seguimiento de los anuncios que se publicaban en los diarios londinenses entre 1800 y 1827. Sus observaciones arrojaron lo siguiente:

En los primeros dos años no hubo ningún anuncio que hiciera mención de regalos para niños. Para 1816, un promedio de 30 anuncios dirigidos a niños se publicaban en cada diario entre diciembre y enero. Por lo menos la mitad de ellos mencionaban de manera explícita la palabra Navidad.

Los objetos de juego más populares —para entonces aún no se les llamaba juguetes— eran sets de química, rompecabezas, caleidoscopios y artefactos generadores de ilusiones ópticas.

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En otra versión,  Stephen Nissenbaum —ganador del premio Pulitzer de Historia—  atribuye la creación del juguete moderno a un conflicto de clases sociales. En su libro The Battle for Christmas, señala que, ante el temor por le expansión urbana y la hegemonía del capitalismo, las familias de clase media sentían la necesidad de preparar a sus hijos para las tareas de la vida cotidiana que tendrían que realizar en el futuro, por lo que recurrían a estos objetos para incentivarlos.

El sincretismo de costumbres y creencias originó que la gente relacionara la necesidad de recurrir a las técnicas pedagógicas a través de los objetos con el hábito de dar y recibir regalos en las celebraciones decembrinas.

Como ocurre con todas las tradiciones, ésta ha evolucionado de manera paralela a los gustos y a las prácticas de la humanidad. Hoy, por ejemplo, no resulta sorpresivo que la noción de juguete que ahora tienen los niños sea un teléfono inteligente de última generación.


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