Exposiciones avivan el Día de Muertos

En el Museo Nacional de Culturas Populares se presentan los ‘caballitos animeros’, figuras de madera revestidas de flores, pan y frutas, y todo aquello que el difunto quiera llevarse al más allá.

Ciudad de México

Cuando la UNESCO decidió nombrar al Día de Muertos como Obra Maestra del Patrimonio Oral e Intangible de la Humanidad en 2004, se pensaba que era una tradición moribunda, pero con el paso de los años se refuerza su posición como parte de las culturas vivas del país. Así lo demuestran las exposiciones  Caballitos animeros de Cuanajo, Michoacán, y Cucuchucho Michoacán , impulsadas por la Dirección General de Culturas Populares del Conaculta: 

“A veces nos enteramos sólo por los periódicos de estas ofrendas, pero el que la gente del museo haya ido a visitar a quienes tienen como materia de trabajo las culturas vivas de nuestro país resulta muy importante, porque están en las comunidades y tienen la oportunidad de platicar con los artesanos, con la abuelita del artesano tratando de investigar desde cuándo viene esta tradición”, en palabras de la directora General de Culturas Populares del Conaculta, Alejandra Frausto.

Los caballitos animeros son figuras elaboradas en madera, las cuales se visten de flores y frutos de la temporada, panes y todo aquello que se le quiera llevar el difunto al más allá, porque se trata de animales que sirven para su retorno al inframundo.

La exposición es albergada por el Museo Nacional de Culturas Populares (Hidalgo 289, Del Carmen Coyoacán), sede principal de la Jornada Cultural de Día de Muertos, a celebrarse hasta el próximo domingo, donde también estarán presentes artesanos de diversas regiones del país para ofrecer piezas creadas de manera exclusiva para éstas festividades.

Por otro lado, en el Atrio de la Iglesia de San Francisco, a un costado de la Torre Latinoamericana, en una colaboración entre el Museo Nacional de las Culturas Populares y la Fundación del Centro Histórico de la Ciudad de México se montó una ofrenda de la población de Cucuchucho, situada en la cuenca del lago de Pátzcuaro en el estado de Michoacán.

“Allí está un arco comunitario, que hace toda la comunidad, para que todos aquellos difuntos que no tengan deudos sean bienvenidos en el día de muertos, y después se hace la ofrenda en la casa y en la tumba de cada familia. Y usan una flor, que es una orquídea, que sólo florea en  esta época: son orquídeas muy pequeñas, pero si nos acercamos se le ve el ánima adentro y sólo florea en este momento del año”, explicó Alejandra Frausto.

En el Museo Nacional de Culturas Populares, además de disfrutarse de gastronomías típicas de la temporada, se exponen calaveras elaboradas con diferentes materiales, desde las de azúcar, chocolate, amaranto, incluso de maíz y hasta de barro, madera y vidrio, por supuesto, papel picado. Todo hasta el domingo 2 de noviembre.